lunes, 4 de mayo de 2009

Estados Unidos en la profecia biblica?

 Los Estados Unidos en la Profecía Bíblica

¿América la Hermosa?

Por Dr. David R. Reagan

                         

 

¿Donde están los Estados Unidos en la profecía bíblica? Es una pregunta que me hacen adondequiera que voy. Es algo natural que debamos preguntarnos. Dado que Estados Unidos no es mencionado específicamente por su nombre en la profecía bíblica, las personas han recurrido a su imaginación para encontrar nuestra nación en las Escrituras.

¿Una nación "de gente alta y lampiña"?

Algunos han señalado a Isaías 18, el cual habla de un pueblo "de gente alta y lampiña" quien es "temido por doquier". El pasaje además declara que esta es una "nación poderosa cuya tierra es surcada por ríos". El capítulo termina afirmando que la gente de esta nación traerá "una ofrenda" al Señor cuando El regrese a reinar desde el Monte de Sion.

Debido a que estos versículos hablan de una nación poderosa cuya tierra está dividida por un gran río, algunos han llegado a la conclusión que la nación es los Estados Unidos, dado que está dividida por el Río Mississipi.

                                     

 

 

Pero los versículos iniciales de este capítulo indican que está hablando de "Cus", el antiguo nombre de Etiopía. En la época en que Isaías escribió este pasaje, Etiopía fue una parte del imperio egipcio y el río referido es indudablemente el Nilo.

¿Una "aldea" de Tarsis?

Probablemente, uno de los pasajes más populares donde la gente afirma haber encontrado a E. U. es en Ezequiel 38, donde el profeta describe una invasión contra Israel que será lanzada en los tiempos finales por una nación "de las partes remotas del norte". Los versos descriptivos acerca de una potencia norteña aclaran que esta nación es Rusia. Lo que no es tan claro es dónde encajan los E. U. en esta invasión.

Aquéllos que nos encuentran en el pasaje, apuntan a Ezequiel 38:13 que dice que los "mercaderes de Tarsis y todas sus aldeas" (o "leoncillos" dependiendo de la traducción) se pronunciarán en contra de la invasión. El argumento es que Tarsis es Bretaña y las "villas" o "leoncillos" son las naciones anglo parlantes como los EU y Australia, que fueron fundadas por inmigrantes británicos.

Para decir lo menos, esta es una interpretación altamente imaginativa. Su validez está seriamente cuestionada por el hecho de que nadie conoce con certeza la verdadera identidad de "Tarsis". Además, recientes descubrimientos arqueológicos indican que Tarsis fue más probablemente España, no Bretaña.

¿Una "gran águila"?

                                        

 

Otro pasaje favorito para aplicar la imaginación es Apocalipsis 12:13-17. Estos versículos declaran que en la mitad de la Tribulación, Dios le proveerá un medio de escape para el remanente judío en Israel. Serán transportados al desierto a un lugar oculto en las "alas de una gran águila".

Algunas personas han agarrado estas imágenes para enseñar que los EU, cuyo símbolo nacional es el águila, suplirán el transporte aéreo del tiempo del fin que salvará al remanente judío.

Pero la Biblia es su propia mejor intérprete. Y cuando observa la frase "alas de un águila", encontrará que es la misma frase que Dios usó en Éxodo 19:4 para describir la forma en la que Él sacó de Egipto a los israelitas. Dios es el águila, no los Estados Unidos (vea Dt. 32:11)

¿"Babilonia la grande"?

                                    

 

Esto nos lleva al pasaje final más ampliamente usado para identificar a los EU en la profecía bíblica. Es Ap. 18, donde se describe la destrucción de "Babilonia la grande".

No hay duda de que los EU comparten muchas similitudes con el imperio comercial corrupto descrito en este capítulo. Pero los EU no son un cumplimiento de Apocalipsis 18. El capítulo describe el último imperio mundial gentil que dominará la tierra en la época de la Segunda Venida del Señor. Es el imperio del Anticristo.

Una conclusión

                                      Así que, ¿dónde están los Estados Unidos en la profecía bíblica? La respuesta es que no estamos mencionados directa y específicamente. Estamos cubiertos por las profecías generales que se relacionan con todas las naciones, pero más allá de eso, nuestro destino del tiempo del fin debe ser un asunto de especulación.

Las profecías generales que aplican a los EU incluyen aquéllas que dicen que todas las naciones serán juzgadas (Is. 34:2-3) y que todas las naciones cesarán de existir, excepto la nación de Israel 8Jer. 30:11 y 46:28)

Una especulación

Yo personalmente creo que la razón por la que los EU no están mencionados en la profecía del tiempo del fin es porque dejaremos de ser súbitamente una potencia mundial y, por lo tanto, no jugaremos un papel significativo en los eventos del tiempo del fin.

La destrucción del poder americano es probable que ocurra en dos etapas. La primera, podría ser una catástrofe económica que será el resultado de la situación de deuda descontrolada. Nuestro dios es el dólar y el Señor va a destruir ese dios cuando el peso de nuestra deuda colapse nuestra economía.

La segunda etapa podría ocurrir cuando Rusia lance su invasión contra Israel (profetizada en Ezequiel 38 y 39) Creo que es muy probable que ellos lancen un ataque nuclear preventivo contra nuestra nación, dado que nosotros somos el único país en el mundo que posiblemente podría acudir en defensa de Israel. Este ataque podría estar sugerido en Ez. 39:6, donde dice que caerá fuego sobre "los que moran con seguridad en las costas"

El ataque ruso probablemente vendrá de submarinos desplegados en nuestras costas Este y Oste. Cada submarino ruso transporta más poder de fuego que todas las bombas lanzadas en la II Guerra Mundial. Un ataque como ése nos daría una alarma de sólo 7 minutos, ni siquiera el tiempo suficiente para lanzar un contra ataque.

Con los EU inmovilizados, los rusos atacarían entonces a Israel y, de acuerdo con Ezequiel, su ejército será eliminado sobrenaturalmente por Dios en las montañas de Israel (Ez. 39:1-4) El más grande vacío de poder en la historia de la humanidad será creado casi de la noche a la mañana. El mundo será envuelto por el pánico.

Dentro de ese vacío aparecerá una dinámica y carismática personalidad política europea que será energizada por Satanás. Empezará a conducir al mundo en su favor a través de sus propuestas brillantes de paz mundial. El mundo estará maravillado por él (Ap. 13:8)

Una objeción

 

Algunos argumentan que desde el colapso del gobierno soviético, Rusia es ahora demasiado débil como para lanzar cualquier ataque contra Israel o los Estados Unidos. Pero la economía de Rusia se ha recuperado debido a las vastas reservas petrolíferas de la nación, y a que su poder militar está intacto, ¡incluyendo miles de cabezas nucleares!

De hecho, Rusia es mucho más peligrosa para el mundo actual que antes del colapso soviético. El incremento del peligro está enraizado en la inestabilidad del gobierno.

No hay esperanza para la democracia en Rusia, porque los valores sociales que son esenciales para la labor de un sistema democrático no existen. Ni tampoco hay ahí alguna experiencia histórica con la democracia. Antes de los Comisarios, estaban los Zares.

Como predije desde el principio, el experimento con la democracia no duró mucho. Vladimir Putin ha creado una nueva tiranía que esta obsesionada con la expansión territorial. Putin recurrirá muy probablemente a una de las técnicas más antiguas de gobierno – a saber, provocar problemas en el exterior para distraer la atención del pueblo lejos de sus problemas domésticos. Ese problema extranjero será definitivamente la invasión contra Israel.

El paralelo de Habacuc

Admito que no me gusta este escenario especulativo. Pero parece ser la cadena de eventos más probables para mí. Cuando primero se me ocurrió, fui repelido particularmente por la idea de que Dios usara a Rusia para juzgar a nuestra nación. Yo pregunté: "¿Cómo puede un Dios santo castigar a aquéllos que son malos con aquéllos que son más malos"?

Mi búsqueda por una respuesta a esa pregunta me condujo al libro de Habacuc. Descubrí que Habacuc le hizo a Dios la misma pregunta cuando Dios le reveló que Judá sería juzgada por una invasión de los caldeos.

Dios nunca respondió la pregunta de Habacu. Sólo invita a Habacuc a proceder en fe, creyendo que Dios sabía mejor (Hab. 2:4) Después de una difícil batalla espiritual, Habacuc marchó en fe y dijo "Señor, incluso si los caldeos nos destruyeran completamente, Yo continuaré exaltando Tu nombre" (Hab. 3:17-19)

Los caldeos llegaron. Ellos destruyeron la nación de Judá y el Templo de Dios. Pero, ¿dónde están hoy los caldeos? En la cesta del polvo de la historia. ¿Dónde están los judíos? Reunidos en su tierra.

El punto es que Dios tiene la sabiduría y el poder para orquestar en la historia la maldad del hombre para el triunfo de Su voluntad. No nos toca a nosotros cuestionar Sus caminos. En lugar de eso, nos toca confiar en Él

Una conclusión sobria

Pero hay otro punto a considerar. ¿Somos más justos que los rusos? Creo que no.

De hecho, creo que espiritualmente somos más peligrosos para el mundo que lo que los rusos alguna vez han sido, porque somos el contaminante moral del mundo a través de la exportación de nuestros programas de televisión sórdidos, nuestra películas sucias, nuestra música satánica y nuestra degradante pornografía.

Somos un pueblo que le hemos dado la espalda a Dios. El día del juicio para nosotros será mucho más severo que para los rusos, porque "al que mucho se le da, mucho se le pedirá" (Lc. 12:48)

Otra posibilidad

Hay otro destino posible para los Estados Unidos. Si el Rapto ocurriera hoy, seríamos devastados porque nuestra nación contiene muchos más cristianos nacidos de nuevo que cualquier otra nación en el mundo – más que toda Europa Occidental combinada. Además, tenemos a muchos cristianos nacidos de nuevo en altas posiciones de comercio y del gobierno. El Rapto reduciría nuestra nación al caos, removiéndonos del escenario internacional como la potencia mundial dominante.

Podemos esperar y orar que esto será el destino de nuestra nación, porque si no lo es, nos dirigimos hacia la destrucción absoluta debido a nuestra rebelión contra un Dios de gracia que nos ha bendecido más que a cualquier otra nación que alguna vez haya existido.