sábado, 28 de febrero de 2015

La Concepción virginal del Mesías

Edwin Mauricio Alza
El proceso del Nacimiento de Jesús fue así:
María la que ya estaba desposada (Lc. 1:20) recibe la visita del Ángel Gabriel (Lc. 1:26) cuando Elisabeth prima de María tenía seis meses de embarazo (Lc. 1:36). El ángel llega a Nazareth de Galilea (Lc. 1:26) y anuncia a María que quedaría encinta (Lc. 1:31), ella manifiesta que no "conocía varón"(Lc. 1:34) lo que significaría que estar desposada no quería decir que se había consumado el matrimonio (Deut. 22:23; Mt. 1:18). Gabriel le dice que un milagro había sucedido a su prima estéril (Lc. 1:36) y como no había imposible para Dios (Lc. 1:37) ella quedaría embarazada por el poder del Altísimo que le haría sombra y que de ella nacería "un ser santo" (Lc. 1:35) que sería llama hijo del Altísimo (Lc. 1:32). Ella viaja después de esto a las montañas de Judá a visitar a su prima Elisabeth (Lc. 1:39) aparentemente ya estaba embarazada por cuanto su prima le llama "la madre de mi Señor (Mesías)"(Lc. 1:43).
Cuando José fue convencido en sueños recibir sin temor a María su mujer, porque "antes que se juntaran" se había encontrado embarazo que ella testificaba era del Espíritu De Dios (Mt. 1:18) (podría ser por los síntomas o por el tamaño del vientre). El momento de este hallazgo pudo ser el motivo del viaje a Judea o bien pudo ser al regreso de este. María regresó después de tres meses a Nazareth (Lc. 1:56) y halló la disposición de José para unirse y está escrito que se volvió a su casa. Juan hijo de Zacarías ya había nacido y seis meses después José y María viajaron a Belén (Lc. 2:4). José era de la casa y familia de David, por tanto llamado Hijo de David (Mt. 1:20) y se empadronó con su mujer en el Censo (Lc. 2:5). El alumbramiento se produce en un establo porque no hubo lugar en el hospedaje (Lc. 2:7). Ángeles anunciaron a los pastores que el niño era el Mesías (Lc. 2:11) y estos confirmaron lo que había sido dicho a María. Ambos padres habían sido instruidos por el ángel sobre el nombre del niño (Mt. 1:21; Lc. 1:31) y el día de su circuncisión fue llamado Jesús (Lc. 2:21).
Treinta y tres días después de la purificación fueron a Jerusalén (Lc. 2:22) donde Simeón y Ana añaden información sobre el niño a sus padres y sobre la "señal contradicha" que para Israel sería Jesús (Lc. 2:33). Luego de la presentación a Jehová retornaron a Nazareth donde crecía El Niño (Lc. 2:39). En el primero de los viajes anuales a Jerusalén para Pascua los sabios de Oriente le hallaron y le regalaron oro (Mt. 2:11), Jesús tenía más de un año conforme el informe de la aparición de la estrella (Mt. 2:16). Esta provisión le sirvió a José para huir a Egipto (Mt. 2:14). Después de un tiempo regresaron a Nazareth donde residieron en adelante (Mt. 2:23).

Análisis de la Concepción

El hecho que María estando desposada con José manifieste que "no conocía varón" debe significar que estar desposada era un compromiso matrimonial hecho aún en la niñez por los padres hebreos y que se cumplía posteriormente. Por tanto María era esposa en promesa pero no se había consumado el matrimonio. El viaje precipitado de María a las montañas no deja espacio para una boda y consumación del matrimonio. María llegó embarazada a visitar a su prima así que ya se "había hallado" que estaba embarazada por tanto José ya había intentado abandonarla y fue convencido que era el resultado de la operación del Espíritu de Dios . Cuando María cumplió tres meses de gestación regresó a Nazareth a "su casa". El viaje a Jerusalén fue por que José debía empadronarse "con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta".
La conclusión es que se evidencia por los acontecimientos y los tiempos que el engendramiento fue virginal sin intervención física de José. La genealogía de Mateo muestra aún que el esposo de María le dio a ella el nombre de la casa de David y la línea de realeza al niño.

domingo, 8 de febrero de 2015

Un metodo de estudio biblico


Técnicas de estudio bíblico
Dr. Pablo A. Jiménez
I. Introducción
La base de la Escuela Bíblica Dominical es el estudio de las Sagradas Escrituras. Cada domingo, nos acercamos a uno o más textos bíblicos, buscando su mensaje para nuestra Iglesia y para nuestra comunidad. Sin embargo, debemos recordar que el material de clase que tiene en sus manos es sólo una herramienta para preparar la clase; una herramienta que debemos enriquecer estudiando el texto de forma individual. 
Los maestros y las maestras de Escuela Bíblica Dominical siempre deben estudiar los textos bíblicos para la lección en forma independiente.
A continuación, ofrecemos algunas recomendaciones sobre las metodologías que se pueden emplear para acercarse al estudio de la Biblia. El mismo no pretende ofrecer un acercamiento teórico al tema sino un modelo práctico que pueda ser utilizado semanalmente en la preparación de materiales educativos para la Iglesia local. Aquellas personas que deseen profundizar en el tema, pueden leer nuestro libro Principios de educación cristiana (Nashville: Abingdon Press, 2003).
II. Metodología
Puede seguir los siguientes pasos para lograr que el texto bíblico hable a nuestra necesidad.
A. Lectura cuidadosa del texto
Aunque parezca innecesario señalarlo, es importante recordar que el estudio de las Sagradas Escrituras comienza con la lectura de los pasajes bíblicos que vamos a considerar. Muchas personas olvidan este paso, dependiendo de las porciones bíblicas que impresas en el manual de clase. Una vez más, recalcamos que la guía para maestros y maestras no puede sustituir la Biblia. Las porciones impresas en el manual son, necesariamente, limitadas. No podemos ver los pasajes bíblicos que preceden ni los que suceden al texto que estamos estudiando. Lo que es más, en ocasiones—como cuando el texto es muy largo—el manual cita la Biblia en forma fragmentada, saltando algunos versículos y dejando de lado información pertinente para el estudio del texto. De este modo, concluimos que, a la hora de preparar la lección dominical, la lectura de la Biblia es indispensable. Para leer cuidadosamente los textos debemos seguir los siguientes pasos:
1. Lea el texto varias veces y en varias versiones. Una de las lecturas, por lo menos, debe hacerse en voz alta. 
2. Lea los textos paralelos, si alguno, a la porción bajo estudio. Esto es particularmente necesario en el estudio de los Evangelios. 
3. Lea los textos anteriores y posteriores para entender el contexto literario.
4. Busque las palabras más difíciles del texto—palabras tales como nombres de lugares, de personas, pesos, medidas, etc.—en un diccionario bíblico.
5. Busque, además, los conceptos claves del texto—tales como amor, pecado, etc.—en el diccionario bíblico y en el vocabulario teológico.
B. Análisis del contexto
Por lo regular, al acercarnos a las Escrituras estudiamos pasajes bíblicos cortos. Sólo en raras ocasiones estudiamos todo un libro de la Biblia. Esta fragmentación de la Escritura, aunque necesaria, puede traer diversos problemas de interpretación. A veces nos concentramos tanto en el contenido del pasaje que no atendemos al contexto del mismo. Elcontexto está formado por los elementos que rodean y determinan el texto. Para usar una comparación, el contexto es la vecindad donde «vive» el pasaje bíblico. En este sentido, es importante estudiar el contexto del pasaje bíblico que estemos considerando. Al hablar del contexto, nos referimos a dos áreas en específico:
1. El contexto literario: ¿Dónde «vive» el texto que estamos estudiando? ¿En cuál libro de la Biblia se encuentra? ¿Cuál es el género de este libro? ¿Es narrativo, histórico, legal, poético, profético o apocalíptico? ¿En qué parte del libro se encuentra nuestro pasaje bíblico? ¿Qué dicen los pasajes bíblicos que están antes y después de nuestro texto?
2. El contexto histórico: ¿Cuándo se escribió el pasaje que estamos considerando? ¿Bajo qué condiciones sociales se escribió este texto? ¿En qué forma, si acaso, nuestro texto refleja las costumbres de su época?
Es importante tener estos detalles claros para no cometer graves errores en el proceso de la interpretación bíblica. Por ejemplo, si el texto que tenemos es poético o apocalíptico, sabemos que no debemos tomarlo literalmente. Estos géneros literarios emplean lenguaje simbólico para comunicar su mensaje. Por lo tanto, es necesario interpretar estos símbolos para no caer en el error. Lo mismo pasa con los detalles históricos. Es necesario tener claro que, en ocasiones, los textos bíblicos reflejan condiciones y costumbres de la época en que fueron escritos. Debemos saber que varios de esos elementos no tienen vigencia para nosotros. Por ejemplo, el hecho de que la Biblia mencione esclavos y aún ofrezca normas de conducta para ellos no implica que la esclavitud es buena o que nosotros debemos respaldar sistemas esclavistas.
C. Redacción de las notas de clase
Después de buscar las palabras más difíciles, los conceptos teológicos claves, leer los comentarios y estudiar el contexto del pasaje bíblico, tendremos seguramente mucha información sobre el texto en nuestras manos. Este es el momento de escoger, entre todos esos datos, la información que le vamos a hacer llegar a nuestro grupo de estudio. Haremos llegar la información por medio de notas de clase. Es decir, por medio de breves comentarios con información relevante para el estudio y la interpretación del pasaje. Estas deben ser redactadas en forma concisa y clara. También debemos anotar a cuáles versos se refiere la nota que estamos redactando. Las notas pueden ser leídas ya sea antes de entrar en la discusión del texto o durante de discusión de los versos a los cuales la nota hace referencia.
D. Preguntas para determinar los hechos
En este punto debemos comenzar a redactar las preguntas que servirán de recursos para agilizar nuestro estudio. El primer tipo de preguntas lo constituyen las preguntas de clarificación. Por medio de estas preguntas se deben clarificar los detalles de la acción.Por ejemplo: ¿Dónde ocurrió? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Quiénes son los personajes? ¿Qué dijeron? En caso de ser un texto en forma de discurso, ensayo o sermón, las preguntas deben buscar la lógica o secuencia del pensamiento. Por ejemplo: ¿Qué dice? ¿Cómo se desarrolla el argumento?
E. Preguntas de interpretación
Estas preguntas tienen el propósito de extraer el significado del texto a la luz de los datos obtenidos. Por ejemplo: ¿Qué implica? ¿Cuál es el propósito? Al comparar distintas versiones de la Biblia ¿qué semejanzas o diferencias encuentra? ¿Cómo podemos explicar esas diferencias? Las preguntas de interpretación también pueden utilizarse en un texto discursivo. Por ejemplo: ¿Qué significa? ¿Cuál es el uso de esa palabra o concepto en el Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento, el pensamiento del autor o en el argumento del libro en cuestión? En esta parte del estudio es muy útil el estudio comparativo del significado de una palabra o de un concepto mediante el uso de una concordancia, de un diccionario teológico y de un comentario.
F. Preguntas para la reflexión práctica
Estas preguntas tienen el triple propósito de resumir el estudio, determinar el mensaje o la enseñanza del texto y determinar la pertinencia del mismo para nuestro contexto. En una palabra, estas preguntas sirven para llegar a conclusiones. Sobre todo, las preguntas para la reflexión práctica deben llevarnos a pensar en la pertinencia del mensaje para cada cuál en específico y para todo el grupo en general. En este punto debemos pensar, además, en lasimplicaciones de la enseñanza bíblica para la Iglesia local, para la Iglesia en general, para la comunidad y para el país. Por esta razón, las preguntas deben tomar en cuenta—en unión al texto bíblico—la misión de la Iglesia y las características de la comunidad.
III. Conclusión
El proceso del estudio bíblico no concluye aquí. El proceso culmina en la presentación del estudio bíblico ante un grupo. Cada grupo descubrirá aspectos novedosos en el texto. Eso implica que quien dirija la clase no puede asumir el rol de «experto», menospreciando así la capacidad del grupo para interpretar la Palabra de Dios. Por el contrario, el director o la directora de la clase debe asumir una actitud solidaria ante los reclamos, las necesidades y los comentarios del grupo.
Cada persona que sirva como maestra debe estar abierta a escuchar la voz de Dios, sabiendo que Dios habla de diversas maneras. Y una de las maneras de hablar preferidas por Dios, es hablar por medio de su Pueblo.