martes, 23 de mayo de 2017

Libro de doctrina Escritural IDM Perú.

Introducción a la doctrina cristiana
Edwin Mauricio Alza



Con la declaración del Señor Jesús a la samaritana "la salvación viene de los judíos" (Juan 4:22), él afirmó que el pueblo de Israel tenía la revelación de las Escrituras, "les ha sido confiada la Palabra de Dios" (Romanos 3:2). Así pues las doctrinas fundamentales les fueron dadas a través de su larga historia de caminar con Dios. Esas doctrinas podían "hacer sabio para salvación en Cristo" a los que aprendían como Timoteo (2 Tim. 3:15).

Esa es la razón que Pablo enseña que compartimos la misma fe de Abraham (Rom. 4:16), el mismo Dios ("¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles" Rom. 3:29), y la misma esperanza (Hechos 24:15).

Por tanto es en ese marco de la revelación en las Escrituras Hebreas que nuestro Señor Jesús enseñó (Juan 10:35) y los apóstoles fieles a su maestro enseñaron a otros. Esto quiere decir que la autoridad máxima está en las enseñanzas de Nuestro Señor Jesús y de los apóstoles y discípulos aprobados (Efesios 2:20) que tomaron parte en los escritos del Nuevo Pacto y aunque todos los pergaminos de hoy están en idioma griego fueron escritos en la cultura hebrea o judía (Hechos 26:3).

Los mismos apóstoles profetizaron que a la muerte de ellos muchos apostatarían de la fe (1 Tim. 4:1) y aparecerían falsos maestros que no se conformarían a lo que enseñó el Señor Jesús (1 Tim. 6:3). Debemos pues perseverar en la enseñanza de Cristo Jesús que está en los evangelios.
"Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Jesús Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo Jesús, ése sí tiene al Padre y al Hijo." (2 Juan 1:9)


Lección 1

La Biblia

Del griego Biblos (libros) es el conjunto de escritos que Dios inspiró con su aliento a componer y recopilar en tiempos de los Patriarcas, en días del antiguo Israel y en los días de la naciente iglesia de Dios. Jesús aprendió y enseñó las doctrinas de las Escrituras hebreas (la Ley y los Profetas) llamadas hoy Antiguo Testamento (Lucas 2:46; 24:27). Jesús dijo que el error doctrinal es por ignorar las Escrituras o AT (Mateo 22:29)). La Nación Israelita tenía maestros de la Ley y escribas doctos en la doctrina de las Escrituras (Mateo 13:52; Lucas 10:28).Tenemos 39 libros de las Escrituras.

Muchos trataron de poner en orden los informes del ministerio de Jesús (Lucas 1:1) y tenemos cuatro versiones enriquecedoras, cartas de algunos apóstoles a las primeras congregaciones y un libro de revelaciones. En estos escritos se confirma la doctrina milenaria dada a Israel porque sus autores se apoyan en la autoridad de las Escrituras (Rom. 16:26; 1 Cor. 15:3). Son 29 libros que están en idioma griego porque fue el idioma universal en aquellos días, la mayoría de pergaminos son del siglo quinto y aunque hay evidencia de la voluntad de querer torcer el llamado Nuevo Testamento la revelación se ha conservado casi en su totalidad  (2 Pe 3:16).

La mejor forma de comprobar si una doctrina es de Dios es la armonía que guarda con las Escrituras hebreas (Juan 5:39). El creyente no judío del Mesías Jesús debe leer, aprender y guardar las enseñanzas del Maestro (Efesios 4:20)  y obviar las leyes ceremoniales dadas a la nación israelita (Rom. 9:4; Heb. 10:11). Pero también debe estudiar las Escrituras para captar la justicia del futuro reino de Dios (Rom. 7:12).

Lección 2

El Único Dios Verdadero

Desde el primer versículo de Génesis se nos dice de la existencia y poder de Dios, en el segundo capítulo aparece reiteradamente el nombre Jehová Dios para que sepamos el nombre del Creador. Siempre el título y el nombre del Creador están acompañados de verbos y pronombres en singular (Tú, Su, Él) decenas de miles de veces. Nadie se dirige a Dios como (Ustedes, Sus, Ellos) lo que nos enseña de su sola Persona Divina. Dios es Uno sólo y Único de su clase, que no tuvo principio, ni necesita de nada ni de nadie para vivir.

Abraham conoció a Dios como El-Shadday o Dios Todopoderoso (Gen. 17:1). Dios sacó a Abraham del politeísmo y le enseñó el monoteísmo o creencia en un sola persona que es Dios (Gen. 17:7). Los hijos de Israel vivieron en Egipto casi 500 años donde muchos cayeron en el politeísmo, pero Dios los sacó y los adoptó como nación dándoles los Diez Mandamientos, los dos primeros son la base legal del monoteísmo.
"No tendrás dioses ajenos delante de mí". Es decir cualquier intento abierto o sutil de poner un co-igual al Dios Inmortal. (Éxodo 20)
"No te harás imagen, ni ninguna semejanza..." Es decir cualquier semejanza de las cosas creadas para rendirles devoción religiosa.
Cuarenta años después frente a Canaan en la recopilación de las leyes  ( Deut 1:3) los hijos de los que salieron de Egipto recibieron de Moisés las conclusiones de razonar este primer mandamiento. Este mandamiento cumbre del monoteísmo es llamado el Shemá (Heb. ¡Oye!)
"¡Oye Israel ! Jehová nuestro Dios, Jehová es Uno", es decir, nuestro Dios cuyo nombre es Jehová es UNO Y ÚNICO.(Deuteronomio 6:4)
Hubo tiempos de abandono del monoteísmo en días de los jueces ( Jueces 10:6) y los reyes (2 Rey 22:17), pero el celo de profetas y reyes piadosos guiaban a Israel al Único Dios. Como aquel pueblo persistió en el pecado de dejar a Jehová fueron llevados cautivos y su tierra destruida casi seis siglos antes de Jesús (2 Cron. 7:21). Los que volvieron de Babilonia volvieron habiendo aprendido la lección para solo adorar al Único Dios (Esdras 9:15).

Este celo se puede notar en el teólogo escriba que preguntó a Jesús sobre el primer mandamiento de un monoteísta. Jesús respondió sin dudar: "El Primer y más grande mandamiento es 'Oye Israel, el Señor [Adonai] nuestro Dios, el Señor [Adonai] es UNO'" (Marcos 12:29)
Jesús llama a Dios "el Dios Único" (Jn 5:44) y "...a Tí el Único Dios Verdadero" ( Jn 17:1). Pablo dice que para los que son del Mesías "hay un solo Dios, el Padre" (1 Cor 8:5). Y al fin del Milenio "el Hijo mismo se sujetará...para que Dios sea todo en todos" (1 Cor. 15:28).

Adonai es un título exclusivo para el Único Dios y Padre en hebreo. Ho theos es un título exclusivo para el Único Dios en griego. La palabra más común traducida como Dios es elohim en hebreo, pero este término designa a Dios Jehová, a ángeles y a las autoridades terrenales. (Salmos 82:6)
Lección 3

Jesús el Mesías

Jesús es el único Hijo que Dios engendró en el género humano  (Jn 1:18). Lo procreó en María en tiempos de Herodes Rey de Judea (Lucas 1:5; 2:1) siendo Augusto César el emperador. El Altísimo lo trajo a la existencia milagrosamente con su poder (Lucas 1:35)usando el material genético de María (Mateo 1:20; Gal. 4:4). María no prestó su vientre, su hijo es carne de su carne. (Lucas 2:7). Jesús vino al mundo o a la existencia en carne y nació mediante agua y sangre (1 Juan 4:2; 5:6). Jesús es hijo de Dios por que el Padre lo procreó en María, así como Adán es hijo de Dios (Lucas 3:38) porque Dios le dio vida y no un varón. Gabriel dice que la razón de llamar Hijo del Altísimo a Jesús es por la procreación del Padre (Luc. 1:35).
Jesús "existió" en el Plan de Dios desde antes de la fundación del mundo (Juan 17:24) como los cristianos "existieron" para ser escogidos en Jesús desde antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4). Esto significa que como Jesús existíamos en la presciencia y anticipado conocimiento de Dios (1 Pedro 1:2; Hechos 2:23). Dios se inspiró en el Hijo que engendraría en el futuro para crear todas las cosas porque él heredará todo.(Juan 1:3; Colos. 1:16).

Jesús es llamado por Juan "la palabra o verbo de Dios" (Apoc. 19:13) y "la palabra o verbo de vida" en (1 Juan 1:1) porque Juan sabía que la "vida eterna que estaba con el Padre" (1 Juan 1:2) se había manifestado o hecho carne (Juan 1:14). Para Juan lo que estaba con el Padre era el propósito y el plan de Dios de compartir su vida eterna a través de su Hijo humano ( compare Efesios 1:4,5). Jesús fue el primero en recibir esa inmortalidad y es el que la impartirá a los fieles el día postrero (1 Cor. 15:23). En el pensamiento hebreo Dios hace cada cosa disponiéndolo con su palabra ( Isaías 55:11). A veces los atributos de Dios son personificados (Proverbios 8:12).

Dios anunció que vendría la "simiente" (descendiente) de Eva (Gen. 3:15), la "simiente" de Abraham (Gen. 12:7) y el descendiente de David ( Hechos 2:30). 
Mateo traza el árbol genealógico de Jesús(Mateo 1:1). Jesús debía ser obediente al Padre hasta su muerte (Fil. 2:8) para ser heredero de todas las cosas  (Heb. 1:2). Adán había fallado en esa misma prueba. Dios dio inmortalidad a Jesús al resucitarlo (Rom. 6:9) y desde allí le hizo Señor y Cristo (Hch. 2:36) o Mesías (Juan 1:41). Jesús el Mesías hombre es el mediador entre Dios y los hombres ( 1 Tim. 2:5). El Padre le ha dado un nombre sobre todo nombre (Filip. 2:9) para que todos lo reconozcan como su Amo y Superior (Rom. 10:9; Filip. 2:11)
Pedro dice que ninguno en el género humano tuvo jamás un nombre para salvación (Hch. 4:12). Jesús El Mesías es el único en la familia humana que fue aprobado por Dios para ser autor de eterna salvación (Heb. 2:14; 5:9). Jesús adorará a Dios para siempre (Apoc. 15:3).
Jesús el Mesías por ser el segundo en autoridad (1 Cor. 11:3) superior a los ángeles (Heb. 1:4) y solo por debajo de Dios,(1 Cor. 15:27) tiene el derecho de ser llamado con el título elohim o Dios (Juan 20:28), de recibir los honores que en verdad son para Dios al que representa (Heb. 1:8) y adorado como la máxima autoridad que Dios ha establecido (Heb. 1:6).

Lección 4
El Espíritu de Dios

El Espíritu Santo es el Espíritu de Jehová nuestro Dios Único, sólo basta comparar las citas de las Escrituras en los escritos de los apóstoles para notarlo (Luc. 4:18; Isaías 61:1).
El Espíritu además de ser el aliento de Dios (Job 27:3), es la conciencia de sí mismo, su mente (Isaías 40:13 comparado con 1 Cor. 2:16), su ser interior (Gen. 6:6; 1 Corintios 2:10,11). Es la fuente o la sede de la vitalidad de Dios (Isaías 11:15). Es el centro de su persona (Gen. 6:3). El Espíritu de Dios es su yo interior y Dios en acción (Isaías 34:16)  .

Jehová nuestro Dios obra en muchas formas, una es por su palabra creativa (Gen.1:3; Salmo 33:6), por sus ángeles (2 Cron. 32:21) y por los instrumentos humanos con su Espíritu (Jueces 6:34). En tiempos antiguos Dios capacitaba con sabiduría o con poder a unos pocos siervos llenándolos con su Espíritu para efectuar su voluntad (Éxodo 31:3). Para los días del Mesías nuestro Padre prometió no dejar huérfanos a los creyentes cuando Jesús subiera al cielo  (Juan 14:16,18). Dios prometió dar al Señor exaltado la posibilidad de derramar el Espíritu sobre su pueblo (Hechos 2:33). Hubo diversos derramamientos según la voluntad de Dios (Heb. 2:4).

Así como Dios compartió la unción de Moisés (Num. 11:25) sobre 70 y de la unción de Elías sobre Eliseo, de esa misma manera compartió la poderosa unción del Mesías resucitado a los apóstoles (Filip. 1:19). Pero el Señor Jesús estableció que una vez ascendido al Padre la forma de recibir el Espíritu sería creyendo que él era el Ungido para reinar sobre la tierra como dice la Escritura (Juan 7:38-39). De modo que todo aquél que oye con fe  (Gal. 3:2) el Evangelio del Reino que es la semilla vital (1 Pedro 1:23) recibe el Espíritu del Padre (Efe. 1:13).

No solo el Espíritu de Dios es la personalidad extendida del Padre (1 Tes. 4:8), sino que también ha concedido que por su Espíritu sea extendida la personalidad de Jesús en cada creyente hasta el fin (Gal. 4:6). Por eso Jesús prometió "venir" (Juan 14:8) y junto con el Padre "harían morada en el creyente" (Juan 14:23), "estar" donde dos se reúnan (Mat. 18:20) y "estar" hasta el fin (Mat. 28:20). De todo modos es necesario que entendamos que la morada de Dios en nosotros por su Espíritu (Efe. 2:22) ha sido diseñada para no provocar el daño que causaría la gloria entera de Dios que mora entre querubines  (2 Cor. 3:13 ; Núm. 5:16).

Recibir el Espíritu Santo es recibir la adopción como hijo de Dios, por eso se llama espíritu de adopción (Rom. 8:15), también es las arras o garantía de los co-herederos con el Mesías de la gran herencia de los hijos de Dios (Efe. 1:13).

Si el Único Dios obra por su Espíritu requiere de un vaso humano (Luc. 2:27). Decir que Dios da mandamientos (Hch. 1:2) o habla por su Espíritu Santo significa que lo hace por instrumentos humanos (Hch. 13:2). Dios nos da de su Espíritu para provocarnos a orarle, alabarle (Rom. 8:26) y para ser guiados a descubrir la verdad en las Escrituras (Juan 16:13). El creyente desobediente contrista la presencia de Dios en él (Efe. 4:30; 1 Tes. 5:19), puede ofenderle gravemente (Heb. 10:26) y hasta blasfemar a Dios resistiendo (Hch.7:51) y contendiendo contra Dios que dejará de morar en él ().

En la Biblia hay visiones del Padre sentado en su trono y del Hijo a su diestra (Hechos 7:55) pero nadie más junto a ellos. Hay diálogos entre nuestro Dios y Padre y su hijo humano (Juan 12:28) pero no hay diálogo alguno con el Espíritu. El Espíritu no tiene un nombre diferente de Jehová (2 Sam. 23:2-3). La personificación del Espíritu (Isaías 63:14), la Sabiduría (Prov. 8:12) y la Palabra de Jehová es un hecho en la Biblia y en la cultura hebrea se entiende adecuadamente (Salmos 45:4).

El Trinitarismo al hacer del Espíritu del Dios Único otra persona y al incluir al Mesías humano en la Deidad del Padre Celestial abandonó para siempre el monoteísmo llegando a ser en realidad un Triteismo politeísta.

lunes, 22 de mayo de 2017

La necesidad de conocer el contexto hebreo


La necesidad de conocer el contexto hebreo
Greg Deuble



Los largamente establecidos mitos de la Biblia han sido promocionados en el pensamiento popular por fallas en entender las diferencias culturales y lingüísticas. 

Unos pocos ejemplos de esto será suficiente. Si preguntamos cuantos hombres vinieron a arrestar a Jesús en el huerto de Getsemaní. El consenso general es que probablemente fueron cincuenta hombres a lo mucho. Habían unos pocos oficiales judíos, representantes del Sumo Sacerdote, un contingente de guardias del templo y pequeña "banda" armada de soldados romanos como traduce la King James (Juan 18:3). ¿Pero por qué tendemos a pensar en tan pequeño número? Es porque la palabra tradicionalmente traducida "banda de hombres" o como una traducción moderna contiene "un número de hombres" o incluso una cohorte romana" que sugiere no mucho más de cincuenta hombres. La palabra griega para banda es speira, pero para nuestros oídos modernos esta traducción cohorte es más bien vaga y nada específica. Pero cuando revisamos la organización del ejército romano aprendemos que una legión consistía de 6000 soldados y una cohorte o speira era un décimo de una legión, que es, 600 soldados. El arresto de Jesús en el huerto no fue cosa pequeña o un asunto cualquiera con una pequeña "banda" de hombres. Este simple ejemplo muestra como una palabra puede- cuando no se entiende adecuadamente en su contexto histórico- criar generaciones con una falsa impresión.


Tomaré otro breve ejemplo: tenemos la noción que los dos criminales que fueron crucificados a los lados de la cruz de Jesús eran ladrones. Sin embargo la palabra traducida "ladrones" es la palabra griega lestai, por tanto jamás puede significar "ladrón", en el contexto de la crucifixión romana esto no es lo que significa. La crucifixión era para el delito de sedición, traición, insurrección, rebelión y anarquía. Los dos crucificados al lado de Jesús estaban pagando por revolución política.


Ellos eran "guerreros por la libertad". De hecho uno de los propios discípulos de Jesús era llamado Simón el Zelote y antes que Jesús lo llamara Simón era uno de estos revolucionarios políticos, de los sicarios que portaban ocultamente cuchillos, Judas Iscariote fue uno de estos bandidos también. Estos cuchillos eran usados para perpetrar acuchillamientos políticos. Algunos lestai o "acuchilladores" fueron el equivalente de terroristas armados. A causa que está palabra ha sido traducida por generaciones "ladrón" tenemos una idea errónea de los acompañantes de Jesús en la cruz.


Estos simples ejemplos ilustran como todos a través de los siglos teólogos y eruditos bíblicos han sido retados por problemas de traducción- o, para ser más precisos, una traducción errónea a conveniencia. Por tiempos una palabra, una frase, una oración, una declaración ha pasado desde el parlante hebreo o arameo a un escrito en griego o en latín y entonces después a las lenguas modernas. Estas han llegado a ser completamente divorciadas de su significado original.(3) Claro que esto no es decir que el vasto número de traducciones en inglés o español no son precisas o en gran parte precisas. El punto es que aún necesitamos entender que las diferencias culturales pueden dar significados no necesariamente propuestos por los autores originales de la Biblia.


El fundamento de nuestra Biblia es el A.T. Los primeros tres cuartos de hecho. Esto no lleva a razonar que si confundimos este fundamento hebreo entonces construimos un sistema de error. El arte de la lectura exitosa generalmente es confinado al último cuarto de un libro acorde con los dos cuartos. Como el gran final de la Biblia, el N.T. Está en armonía y es consistente con su herencia del Antiguo Testamento. Puede sonar como una repetición decir que la Biblia es un libro Hebreo y debe ser abordado con "ojos hebreos". Fue escrita en medio de la cultura y formas de pensamiento de Medio Oriente. En pro de entender su mensaje debemos llegar a familiarizarnos con las formas de pensamiento, los idiomas, la cultura y la costumbres de aquellos que vivían en los tiempos bíblicos. Cada lector sincero de la Biblia entenderá de esta necesidad. Hacer esto es el reto. (Vea el hombre con el cántaro de agua, el aposento alto, la puerta la hermosa.)


Este es un hecho, que ningunos de los llamados primeros padres de la iglesia fueron judíos. Aún en sus polémicas contra los judíos como lo nota John Shelby Spong torcieron las Escrituras judías en mala manera fuera de contexto para justificar su posición. El Obispo escribe, "fue un extraño e irónico giro de una historia fatídica observar a los cristianos gentiles golpear a los judíos con la porra del Santo Libros de la propia gente judía" un erudito judío se levantó para protestar contra el mal uso de su sagrado texto. Su nombre fue Trifón y ni una copia de sus trabajos permaneció intacta, sabemos de él sólo desde la respuesta de uno de esos padres de la iglesia gentil llamado Justino que escribió una pieza llamada "Diálogo con Trifón"(7). Todo esto para decir, que con el paso de muchos siglos desde que las Escrituras estaban terminadas mucho de la intención original ha sido enterrada bajo la acumulación de generaciones de tradición humana. Esto no es para cuestionar que tenemos la mayor cantidad confiable de lo que los autores de ambos Testamentos escribieron. Lo tenemos. No obstante:

Descripción: C:\Users\MARITA\Pictures\contexto hebreo.jpg

La evidencia nos advierte que nuevos estratos de significados han sido superpuestos en los documentos bíblicos. El proceso debe resultar en una pérdida progresiva del vínculo que nos liga a la intención original de los escritores bíblicos. Claramente, si transferimos un término dado a un contexto lingüístico nuevo, hay un grave peligro de que su significado pueda perderse completamente. De hecho, la “historia” de la Biblia pudiera así ser transformada casi más allá del reconocimiento. La cuestión surge en cuanto a cuán bien estamos escuchando la voz de los Apóstoles, especialmente si estamos inadvertidos de la tensión que nuestra profundamente influyente herencia Griega impone en nuestra lectura de la Escritura.

El punto fue hecho de una manera interesante por un ex clérigo de la Iglesia de Inglaterra quien intuyó su incapacidad para arreglárselas con los documentos que se les había encargado interpretar. David Watson escribió:

“Un estudio comprensivo de la religión Judía tradicional puede revelar hasta qué punto los Cristianos Ingleses modernos le dan un significado a las palabras del Nuevo Testamento diferente de aquel que estaba en las mentes de los escritores Judíos. El Griego fue el lenguaje que ellos usaron para comunicar el mensaje Cristiano universal, pero su modo de pensar fue en gran medida Hebraico. Para un completo entendimiento es necesario para el Cristiano moderno no sólo estudiar el texto Griego, sino percibir la idea Hebraica que los escritores Judíos buscaron comunicarnos en términos Griegos. No puedo afirmar haberme convertido en muy experto en esto, pero he hecho suficiente progreso para descubrir cuán tremendamente mal he interpretado la Biblia en el pasado. Como todos los ministros ordenados yo había hablado dogmáticamente, autoritativamente desde el púlpito, el cual ninguno podía ocupar sin la licencia de un Obispo; y mucho de lo que yo había dicho había sido falso, porque mi propia mente fue incapaz de dar una correcta interpretación del libro que estaba autorizado a exponer. Para mí la compresión de este hecho no tenía sentido de una distinción entre clero y laicos, y fue la principal causa de mi renuncia a mis órdenes.

“Al describir mis propias deficiencias intelectuales, y el proceso por el cual yo descubrí mi inaptitud para comprender el significado de la Biblia a través del vasto abismo lingüístico que me separaba de sus escritores Judíos. De lo que yo sé de la clerecía en general no veo razón para suponer que yo fui el único en sufrir de esta particular deficiencia. La estafa es colectiva, individualmente aquellos que se ajustan a ella son engañadas por ella, del mismo modo cuando yo comencé a exponer la Biblia en los púlpitos, estaba completamente confiado de que era competente para dar una correcta interpretación.

“Algunos podrían creer que el rito de ordenación mismo confiere gracia divina suficiente para vencer cualquier propensión al engaño en una congregación a través de una incorrecta interpretación. Sin embargo, si este punto de vista es sostenido, éste debe ser reconciliado con el hecho indiscutible de que el ministerio Cristiano como un todo ha producido un gran número de diferentes, y frecuentemente versiones irreconciliables de la fe Cristiana, todas supuestas como que se han derivado del mismo registro bíblico...cualquier afirmación de que el entrenamiento y la ordenación producen la única enseñanza Cristiana auténtica es fraudulenta.

“Los treinta y nueve artículos de la Iglesia de la Inglaterra afirman específicamente en términos no inciertos que la verdadera doctrina Cristiana no se deriva de los concilios y tradiciones de la Iglesia, sino sólo de la Biblia. Los Anglo-Católicos creen todo lo contrario; consecuentemente cuando uno de ellos lee los Artículos públicamente después de ser instalado a un cargo eclesiástico, y declara su asentimiento a ellos, él virtualmente comete perjurio. Es, sin embargo, perjurio legalizado” (Christian Mit. And Spiritual Reality, London: Victor Gollanz, 1967, 28-30).


El Principio de la agencia


En la historia de Moisés y la zarza ardiente en Éxodo 3. ¿Quién fue el que le apareció a Moisés y le habló? Mi repuesta una vez fue la típica como la vasta mayoría en la iglesia. De hecho fue Dios mismo, Yahweh quien habló a Moisés, después de todo el texto establece que,

"Dios le llamó de en medio de la zarza y dijo 'Moisés, Moisés" (v.4), inclusive más convincente es el verso 6, donde el mismo locutor dice, "Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob'!, entonces Moisés cubrió su rostro porque temía mirar a Dios" ¿Es seguro que fue Jehová Dios mismo el que apareció a Moisés y le habló personalmente?


¿ Pero qué hacemos con el verso 2 que antecede a esta narración afirmando que "el ángel de Jehová se apareció" a Moisés de en medio de la zarza?. Antes de volver a la exposición inspirada de este incidente necesitamos entender algo importante de la mentalidad judía.

 Una característica común de la Biblia hebrea es el concepto (algunos incluso la llaman "ley") de la agencia judía. Todo erudito y comentarista del AT reconocen que en la costumbre judía siempre que un superior comisiona un agente para actuar de su parte, el agente era considerado como la persona misma. Esto está bien expresado en La Enciclopedia de la Religión Judía:


 Agente (del hebreo shaliah). El punto principal de la ley judía de la agencia es expresada en el dicho "un agente de la persona es considerado como la persona misma" (N ed. 72b; kidd, 41b). Por eso cualquier acto cometido por un agente correctamente designado es considerado como habiendo sido cometido por el principal, por eso este llevaba toda la responsabilidad por ello con la consecuente completa ausencia de responsabilidad por parte del agente".(11)

 De este modo en la costumbre hebrea dondequiera que un agente era enviado para actuar por su Señor era pensado que este mismo Señor estaba actuando y hablando:

 En el pensamiento hebreo la personalidad del Patriarca se extendía a través de su entero hogar, sus esposas, sus hijos y las esposas de estos, sus hijas, siervos de casa e incluso en algún sentido su propiedad...En un sentido especial, cuando el Patriarca como Señor de su hogar nombraba a su siervo de confianza como su malak ( su mensajero o ángel) el hombre era dotado con la autoridad y recursos de su señor para representarlo totalmente y transar negocios en su nombre. En el pensamiento semítico este mensajero representante era concebido como su presencia personal- y en sus palabras- la presencia del que lo envió.(12).


Un equivalente de nuestra cultura para con la cultura de la agencia sería uno que es autorizada para actuar como abogado apoderado o más firmemente, facultades de poder como abogado. Por tanto un agente tiene virtualmente ilimitados poderes. Para actuar de parte del que lo ha nombrado. Este abogado escogido es delegado para llevar todos los negocios de su señor en su ausencia, o inhabilitación, del que asignó éste oficio. Con la "ley de la agencia" en mente -un agente es considerado como el enviado mismo- vamos ahora a volver a responder nuestra pregunta: ¿quién es el que se le apareció a Moisés y le habló? El mártir Esteban fue un hombre "lleno con el Espíritu Santo". Vamos a oír su comentario sobre el incidente de la zarza, él claramente establece que fue "un ángel [quien] le apareció en el desierto del monte Sinaí. En la llama de una zarza ardiendo" (Hch 7:30) como Moisés se aproximaba a este fenómeno "allí vino la voz del Señor: 'Yo soy el Dios de tus padres'... el Señor le dijo, 'quita la sandalias de tus pies, porque el lugar en el que estás es tierra santa" (Hch 7:31-33).

Muy claramente este es un ejemplo de agencia. Es un ángel el que aparece a Moisés. Pero note que este ángel incluso habla por Dios en primera persona. El ángel de Jehová dice: "yo soy Dios". El ángel que es distinto de Dios aún se identifica con Él. En los ojos hebreos es perfectamente natural considerar al agente como la persona misma. En el pensamiento hebreo, el homenaje rendido al agente o representante de Dios es un homenaje realidad dado a Dios mismo.

 Hay otro ejemplo de agencia en Éxodo 7. Dios dice a Moisés que Él le haría "Dios" para Faraón y tu hermano Aarón será tu profeta (Éxodo 7:1). Moisés se pararía frente al rey de Egipto la autoridad y respaldo del cielo mismo. Entonces Dios dice: por esto conocerás que Yo soy Jehová: He aquí que Yo golpearé las aguas que están en el Nilo con la vara que está en mi mano y ellas se convertirán en sangre (v.17). Pero observe cuidadosamente que dos versículos antes Jehová dijo a Moisés: "Dí a Aarón, toma tu vara y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto...para qué se conviertan en sangre".(v. 19). Dios dice que el mismo golpeará con las aguas con la vara de su propia mano. Aunque fue la mano de Aarón la que en verdad tenía la vara. Fue Aarón el que golpeó el Nilo. Claramente Aarón no es Jehová Dios. Él está actuando como el agente del Señor Diosr. En la posición de Dios mismo. Hay una identificación del agente con su promotor. En términos bíblicos Moisés y Aarón son "Dios" (Heb. elohim) para Faraón.


 Hay muchos tales ejemplos en el AT. Un agente de Dios en verdad referido como Dios, o Jehová mismo. En Génesis 31: 11-13 Jacob dijo a sus esposas: "El ángel de Dios me dijo en un sueño...Yo soy el Dios de Bethel". Aquí está un ángel hablando como pensaría siendo Dios mismo. Él habla en primera persona: " Yo soy el Dios de Bethel". Jacob estaba cómodo con este concepto de agencia.

 En el siguiente capítulo, Jacob luchó contra "un hombre" hasta el alba, pero dice que él había "visto a Dios cara a cara" (Gen. 32: 24-30). Fue esta una ocasión en que Dios apareció como un hombre a Jacob en un evento llamado teofanía? Tal vez, como alguno a sugerido.

 Esto no sería acorde a Oseas 12: 3-4 el cual dice, "como hombre él [Jacob] peleó con Dios, él peleó con el ángel y lo venció" Así el mismo que es llamado "hombre" y "Dios" en Génesis es identificado con un ángel en Oseas. Este es un perfecto ejemplo de agencia judía donde el agente es considerado como el que lo envía.

 Una historia que ha creado u problema a muchas mentes es la concerniente a la sanidad del siervo del centurión. En la cuenta de Mateo (8: 5-13) es el centurión mismo que viene y le ruega que sane a su siervo. El centurión mismo dice: "Señor mi siervo está postrado, paralizado en casa, sufriendo gran dolor" (v.6)

 Sin embargo la cuenta paralela en Lucas (7: 1-10) contiene que el centurión no fue y habló personalmente a Jesús. Él en realidad envió y comisionó como sus agentes a "algunos ancianos judíos". Estos ancianos judíos suplicaron a Jesús de parte el centurión diciendo: " él merece esto de ti; porque él ama nuestra nación y fue quien nos edificó nuestra sinagoga" (vv. 4-5)

 Así que, ¿quién fue a Jesús? ¿Este evangelio se escribió para confundir? ¿Tal vez los detractores tiene razón al decir que la Biblia está llena de errores y contradicciones? Para nada! La dificultad es aclarada cuando entendemos la mente hebrea detrás de esta Escritura. La respuesta de quien en verdad estuvo ante Jesús es, los ancianos. Ellos fueron enviados por el centurión. Pero Mateo en el típico lenguaje hebreo pone al centurión mismo allí hablando en primera persona ante Jesús. El agente es como el que lo envió.

 Tomemos otro ejemplo. Un día la madre de dos discípulos de Jesús , Santiago y Juan, se acercó a Jesús con un más bien osado pedido: "manda que en tu reino estos dos hijos míos, puedan sentarse, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda". (Mateo 20:21). Sin embargo el paralelo contiene en Marcos (10: 35-37) que Santiago y Juan estaban personalmente hablando de su pedido: " Maestro quisiéramos que hagas para nosotros lo que pidamos... Ordena que en tu gloria podamos sentarnos, él uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda".

 De nuevo nos debemos preguntar; ¿quién está en verdad ante Jesús haciendo esta osada petición? Si entendemos el concepto hebreo de agencia, la respuesta es que Santiago y Juan pidieron a su madre que fuera y hablara con Jesús de parte de ellos. Pero en la forma típica hebrea Marcos dice sin ningún pensamiento contradictorio que fueron los discípulos quienes hablaron personalmente a Jesús. El agente es como el principal mismo.

La conversión y nuevo nacimiento según Jesucristo


La conversión y nuevo nacimiento según Jesús Cristo
Anthony F.Buzzard

Un error sistemático afecta a los intentos contemporáneos para llevar el Evangelio de salvación al público. Todo es cuestión de los textos bíblicos que se incluyen ante el converso potencial. Se puede hacer que la Biblia diga casi nada si se selecciona los versículos de manera que produce sólo algunas de las pruebas - sobre todo si se omite por completo la evidencia primaria.
Así es como funciona. Elige unos pocos versículos de Romanos (escrito no a las personas inconversas sino a los que ya habían escuchado el Evangelio) y puede dar la impresión de que está guardando el significado de creer que Jesús murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos. "Jesús vino a hacer un trabajo de tres días: morir, ser sepultado y resucitar", declara un tratado sobre la salvación de muy amplia difusión.
Pero ¿por qué habría de comenzar con Pablo y Romanos? ¿Qué acerca de Jesús? ¿Acaso no era el prototipo de predicador y maestro de la salvación y cómo obtenerla? Según Hebreos 2:3 "El Evangelio comenzó a ser predicado por el Señor Jesús." No comenzó a ser predicado por Pablo o Pedro. La regla número uno en nuestra búsqueda de la fe es comenzar con Jesús. ¿Cómo predica Jesús la salvación?  La respuesta es muy clara.  Él no vino a Galilea diciendo: "Convertíos y creed que moriré por sus pecados y voy a resucitar de entre los muertos." Jesús dijo: "Arrepentíos y creed en el evangelio" (Marcos 1:14 y 15), pero el Evangelio en cuestión no era positivamente esa información de los periodos de su muerte sacrificial o su resurrección. Se trata de creer en la Buena Nueva (Evangelio), perteneciente al Reino de Dios.
"Reino de Dios" no significa la muerte de un salvador en una cruz. Reino de Dios no significa la resurrección de los muertos. El Reino de Dios y la resurrección están conectados, sin duda, en el sistema teológico del Nuevo Testamento, pero nunca son sinónimos. "Convertíos y creed en el Evangelio del Reino" (Marcos 1:14 y 15) es el primer imperativo grabado, el primer mandamiento del Señor y Salvador. Sin embargo, curiosamente, nunca se obtiene una mención en extensiones que ofrecen la salvación y casi nunca en las campañas evangelísticas de hoy.
Curiosamente y tristemente el Evangelio ha sido truncado, de hecho privado de su elemento principal. Jesús puso el fundamento del Evangelio, fue sobre el ofrecimiento de la salvación en busca de los pecadores, e instándoles a que se reconcilien con Dios. Y su herramienta de salvación, durante su ministerio en la tierra, era el Evangelio / la Palabra / el Mensaje sobre el Reino de Dios (Mateo 13:19).
Tres relatos independientes y concordantes de la técnica evangelizadora de Jesús se nos ofrecen por Mateo, Marcos y Lucas. Sin embargo, éstos son ignorados. ¿Alguna vez has leído un folleto que empiece con la pregunta "¿Qué dijo Jesús sobre lo que se tiene que hacer para ser salvo? ¿Cómo llevo a cabo su misión? ¿Qué fue lo que dijo acerca de la conversión?"
Puede ser que haya una excepción. El encuentro de Jesús con Nicodemo en Juan 3 obtiene una mención. De esto podemos deducir que hay que ser "nacido de nuevo". Nadie, Jesús afirmó, puede ver ni entrar en el Reino de Dios sin primero "nacer de nuevo" o "nacer de lo alto". Incluso este texto sufre de mal manejo popular cuando al Reino de Dios se le da un significado no-bíblico como "el cielo". Jesús no ofreció el "cielo" a nadie. Ofreció la herencia de la tierra como la recompensa de los fieles (Mateo 5:5), y prometió a sus seguidores que les daría el oficio un día como gobernantes reales "sobre la tierra" (Apocalipsis 5:10). El "cielo" como idioma ("cuando llegue al cielo", "se ha ido a casa, al cielo", etc) tiene un efecto de interferencia en estos textos preciosos y claros. El cerebro se confunde cuando se enfrenta a las proposiciones contradictorias: "los mansos heredarán la tierra y gobernarán sobre la tierra" (Mateo 5:5 y Apocalipsis 5:10) y "este y el otro se han ido / se han ido al cielo.  "
"El cielo en la Biblia es en absoluto el destino de los moribundos". Así lo dijo el sabio profesor de Cambridge de los últimos años (Dr. J.A.T Robinson, en su libro Al final Dios). Pero la iglesia, ¿ha asumido el reto de ver si tal vez él tenía razón? "Si te encuentras algunos que niegan la resurrección, y dicen que cuando mueren sus almas van al cielo, no los consideres cristianos". Tal fue la protesta de un portavoz cristiano y mártir del siglo dos (Justino Mártir, Diálogo con Trifón, capítulo 80).
En aquellos días, era muy claro que la Biblia nada decia en absoluto, acerca de las almas que disfrutan de una existencia post-mortem en el cielo en el momento de la muerte. Más bien se sabía, porque la Biblia había sido muy clara sobre el tema, que todos los muertos iban al reino de la muerte, el Seol ó Hades, de la que sólo la futura resurrección colectiva de todos los fieles difuntos de todas las edades les rescataría y devolvería a la vida. Fue a partir del sueño de los muertos en la tumba que Jesús rescató a Lázaro (Juan 11:11 al 14 - "Lázaro está dormido, Lázaro ha muerto: voy a despertarlo de su sueño"). Jesús fue nutrido con las palabras de Daniel 12:2 y 12:13, donde los muertos, se dice, que están durmiendo en el polvo de la tierra. Eso te dice lo que los muertos están haciendo y dónde lo están haciendo. Jesús fue instruido en las sabias palabras del Eclesiastés 9:5: "Los muertos no saben nada".
Los muertos, según Jesús, están todavía en el mundo subterráneo de los inertes, en espera de su llamada a la vida cuando la séptima trompeta, la trompeta de la resurrección en el regreso de Jesús, suene su estremecedor llamado para el retorno de los muertos a la vida (primera a los Corintios 15:23, 50 y 55;. Apocalipsis 11:15 al 18;. Mateo 24:31, primera Tesalonisences 4:16). Esa es la resurrección bíblica. La Resurrección bíblica no apoya la reunión de "almas inmortales" a un nuevo cuerpo. Eso no es la resurrección como la Biblia revela. La Resurrección bíblica significa el regreso de todo el hombre que ha muerto a la vida como una persona completa, recreada, equipada en su resurrección con el cuerpo espiritual descrito por Pablo en primera de Corintios 15: del 50 al 55. Nadie en la Biblia nunca recibió un cuerpo incorruptible, inmortal en el momento de su muerte. La inmortalización de los seres humanos sólo ocurrirá al regreso de Jesús para resucitar a los muertos. Hasta entonces, los fieles están muertos, como lo están también los infieles. Pablo esperaba ganar su corona "en aquel día", el día de la reaparición de Cristo en la tierra (segunda de Timoteo 4:8).

Después de la resurrección destinada a suceder en la futura reaparición de Jesús (primera a los Corintios 15:23) el Reino de Dios será restablecido en Jerusalén y el mundo estará bajo nueva dirección. Jesús será el gran gobernador del mundo (Mesías significa exactamente eso - el rey del mundo bajo la autoridad de Dios). En esos días maravillosos, el mundo será de hecho un solo pueblo bajo un solo Dios (Zacarías 14:9), aunque todavía diferenciados por grupos nacionales (Isaías 19:18-25), y que será verdaderamente "bajo Dios". Decir que toda nación está ahora "bajo Dios" es una exageración considerable, no apoyada por los hechos reales. Pero el Evangelio del Reino, el primer punto del orden del día de Jesús y la evangelización apostólica, pone ante el converso un futuro glorioso como asistente inmortal, en la buena gestión de los asuntos del mundo en compañía de los que regresarán con Jesús.  Ser cristiano es una invitación a la formación en condición de prueba en el "presente siglo malo" (Gálatas 1:4), con miras a puestos administrativos con Jesús en la "la futura tierra habitada de la que hablamos" (Hebreos 2:5).
El germen de la futura gloria del cristiano es la semilla sembrada en el corazón. Y la semilla se define por Jesús como "el Evangelio ó la Palabra acerca del Reino de Dios" (Mateo 13:19, ver también primera de Pedro 1:23 al 25;. Santiago 1:18; primera de Juan 3:9; Gálatas  4:28 y 29).  Satanás trabaja duro y a largo plazo para evitar que el mensaje semilla se arraigue en el corazón. Él bien sabe que contiene la chispa de la vida para siempre!  (Lucas 8:12). El Evangelio salvador de Dios a través de Jesús inicia el proceso de salvación, que se completará en el futuro. Ahora estamos "más cerca de la salvación que cuando creímos" (Romanos 13:11).

El Evangelio acerca del Reino pone delante de los creyentes una llamada a la acción de todo corazón, (incluyendo el bautismo para el perdón de los pecados, Hechos 8:12), una reorientación hacia el futuro brillante del Reino de Dios que viene del cielo cuando Jesús regrese. El arrepentimiento significa volverse al Pacto por abrazar el gran plan de Dios para la inmortalización del hombre mortal y el rescate del mundo de la dominación actual de Satanás.

Maestros de la Biblia sobre el Evangelio del Reino

La confirmación de los hallazgos
Anthony F. Buzzard  




El Comentario Augsburg en Hechos (28:23): "El misionero Pablo hizo un esfuerzo tan dedicado para demostrar el Reino de Dios y tratando de convencerlos acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés y los profetas. El testimonio de Pablo es un resumen conciso de la enseñanza total de Lucas-Hechos. El tema del Reino de Dios forma corchetes en el libro de los Hechos. Es lo que Jesús enseñó después de la resurrección (1:3;. compare 1:6) y antes de la resurrección (Lucas 4:43, etc) y lo que Pablo enseñó en Roma al final de la historia de Lucas (28:23, 31;. compare 8:12, 14:22; 19:8; 20:25, Lucas 9:2). Predicar o dar testimonio del Reino de Dios se refiere al mensaje cristiano que está en continuidad con los apóstoles, con Jesús y con el Antiguo Testamento ".

 Peter O'Toole, SJ: "La predicación sobre el Reino de Dios resume el ministerio de Jesús y de sus seguidores. Jesús le dice a la gente: «Es preciso que anuncie el evangelio del Reino de Dios. Fui enviado para este propósito. 'Un resumen similar de la obra de Jesús se encuentra en 8:1. En gran parte son las mismas palabras con que Jesús le asigna su ministerio a los Apóstoles: "Él envió a los doce a predicar el Reino de Dios y a sanar" (Lucas 9:1-2; v. 6). Y a los discípulos: "Sanad enfermos en ella, y díganles, el Reino de Dios ha llegado a vosotros" (Lucas 9:10; compare v. 11 y 9:60). Pablo en su discurso a los ancianos de Éfeso recapitula su ministerio como "para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios, y ahora he aquí, yo sé que todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el reino, volverá a ver mi rostro. 'La predicación acerca del Reino de Dios, entonces, resume el ministerio de Jesús, de los apóstoles, de los discípulos y de Pablo.

 "No es ningún secreto que Lucas utiliza buen número de expresiones para el mensaje cristiano. A menudo, cuando se dice que Jesús o uno de sus discípulos o apóstoles predican, Lucas designa la actividad sólo como predicar el Reino de Dios (4:43; 8:1; 9:2,11, 60,10:9, 11, 16:16, Hechos 1:3; 19:8; 20:25; 28:23, 31). Lucas añade «el Reino de Dios a Marcos 1:38," para que predique también allí; "y en 9:11. Añade a Marcos 6:34, "él comenzó a enseñarles muchas cosas. 'Lucas' dice que les dio la bienvenida y comenzó a hablar con ellos sobre el Reino de Dios." A través de la introducción (4:43; 16:16) o utiliza (Hechos 8:12) de evangelisethai, "para predicar el evangelio, 'Lucas explica la dimensión evangelio de «el Reino de Dios. "Por tanto, el Reino de Dios se encuentra no con poca frecuencia para el mensaje cristiano. A veces Lucas lo ha introducido en el pensamiento de Marcos y utiliza evangelisesthai para empatar el Reino de Dios más de cerca al mensaje del evangelio ". [11]

¿Cuándo fue la última vez que escuchaste la frase "Evangelio del Reino"? ¿Es claramente el mensaje de su iglesia? ¿Es el reino su magnífica obsesión y la de sus amigos de la iglesia, ya que lo era claramente para Jesús y de Pablo?
Lucas 24:47, 48: "El arrepentimiento y el perdón de los pecados deben ser proclamados [como el evangelio] en su nombre [de Cristo] en todas las naciones [= Mat. 24:14 y 28:19, 20], comenzando desde Jerusalén. Y vosotros sois testigos de estas cosas. "La muerte y resurrección del Mesías están aquí añadidas al contenido del Evangelio. El arrepentimiento precede al perdón y el arrepentimiento es un cambio de mentalidad que implica entender y creer el Evangelio del Reino (Marcos 4:11, 12).

P.E. Describe la visión del Nuevo Testamento sobre el Evangelio, aunque él mismo no cree que lo podemos creer hoy! "El Reino y el arrepentimiento: Por encima de todo había una necesidad de la libertad de la duda y la convocatoria para arrepentirse que es equivalente a un mandato para tener fe: Convertíos y creed (tener fe en) el Evangelio. El arrepentimiento que conduce a la creencia exigía una purificación de la mente, como preparando al converso para el advenimiento del Reino de Dios: "La fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve." Muy pronto, en cualquier momento, el mundo celestial está para irrumpir en forma visible en el presente orden. Dios se revelará y ya no ocultará su omnisciencia en las nubes. Lo que ahora parece un milagro, en la Parusía, sería lo natural y sólo aquellos en cuyas almas una transformación similar ha tenido lugar estaría en casa en ese mundo transfigurado, o podría soportar su esplendor.

"La expectativa de un descenso visible del cielo sobre la tierra fue la forma en que la fe religiosa se había petrificado entre los Judios y en el que se presentaba a Jesús. Inevitablemente, el otro mundo del Evangelio proclamado en Palestina hace 2000 años estuvo involucrado en una mitología que pertenecía a ese momento especial y ese pueblo peculiar; podemos ver cómo vívidamente ese mito dominaba la mente de Pablo en la primera generación de la iglesia; y hay un elemento de verdad en la teoría que toda la historia interior de la iglesia se convierte en la dilación de la parusía y del efecto causado en la mente de los creyentes por la decepción continua de su esperanza: el crecimiento de la religión ha sido lento 'desescatologizando' el cristianismo". [12]
No hay duda que el Evangelio del Reino forma la dinámica de la evangelización del Nuevo Testamento:

A.J. Mattill (Lucas y las últimas cosas) habla de "La obsesión de Lucas para la proclamación del Reino": "el celo escatológico de Lucas también es exhibido por su obsesión con el anuncio del Reino de Dios. Es posible que Lucas fuera "el hermano que es muy respetado en todas las iglesias por su trabajo en la predicación del Evangelio" (II Cor. 8:18). Ciertamente, el hombre que podría escribir el Evangelio de Lucas y el libro de los Hechos debe de haber sido un elocuente predicador, compare con Hechos 16:10: "Dios nos ha llamado a predicar el Evangelio. 'Pero si Lucas era este hermano en particular, este interés en la predicación del Reino se refleja en varias ocasiones en sus escritos.
"Gabriel anuncia el Reino que no tendrá fin (Lucas 1:33). Jesús tiene que predicar la Buena Nueva del Reino, porque él fue enviado para este fin (Lucas 4:43). Él iba por ciudades y pueblos predicando el reino (8:1) y dijo a sus discípulos los misterios del Reino (8:10), explicando que es como una semilla de mostaza (13:18-19) o levadura (13:20-21), un reino que pertenece a la gente sencilla (18:16-17). Jesús envió a los doce a predicar el Reino de Dios (9:2) y él mismo habló del reino (9:11). Jesús instruye a un discípulo aspirante a dejar que los muertos entierren a sus muertos (Lucas 9:60;. Mat. 8:22), pero él debe proclamar el reino (9:60). Jesús advierte que el que sigue mirando atrás hacia los intereses y las maneras antiguas es de ninguna utilidad para el Reino (Lucas 9:62). Los setenta son para advertir que el Reino de Dios está cerca (10:9, 11). De Juan el Bautista en adelante, el Evangelio del Reino de Dios es anunciado (16:16). El Señor resucitado habla durante 40 días sobre el Reino  (Hechos 1:3). Felipe predica el Evangelio acerca del Reino de Dios (8:12) como lo hace Pablo (19:8; 20:25; 28:23; 29:31).
"Después de todo, hay unos 39 referencias explícitas al Reino en Lucas y en Hechos 8, la mayoría de ellos propios de Lucas / Hechos. Vemos así cómo Lucas trae el concepto del Reino al primer plano, hasta el punto que el Reino se convierte en el concepto teológico fundamental de Lucas, 'la categoría principal "del evangelio de Lucas, un término que" mantiene su significado primario del reinado de Dios, que es para cerrar y reemplazar el actual orden mundial »[Creed, Lucas, p. lxxii]. Asimismo, en Hechos el Reino de Dios no es menos apocalíptico que en los sinópticos. 'Que el tercer evangelista compartiera, en general, el panorama apocalíptico de su edad no se puede negar' [Cadbury, The Making of Lucas-Hechos, p. 284]. Lucas incluso ha sido acusado de estar en 'un lío apocalíptico' [juerga, bebiendo pelea] (pp. 9-11). "Él estaba, podríamos decir, "intoxicado" del Reino!

Más Confirmación del Reino Evangelio

La Buena Nueva Según Marcos, de Eduard Schweizer: "Marcos 1:14, 15: Marcos ofrece un breve resumen de la predicación de Jesús. Predicación y el evangelio son las expresiones favoritas de Marcos. La llamada de Jesús se resume con precisión en 1:15, donde la asociación de arrepentimiento y fe revela el lenguaje de la iglesia (Hechos 5:31; 11:18; 20:21). La preocupación de Marcos es dejar claro que esta predicación de Jesús sigue yendo por el mundo y esta llamada, por lo tanto, está siendo dirigida también a la persona que lee este evangelio hoy. En consecuencia, esta sección [1:14, 15] sirve como un título a todo el Evangelio (cf. el epílogo).

"El Reino de Dios. Cuando Jesús anuncia que el Reino de Dios está cerca, él está adoptando un concepto que fue acuñado en el Antiguo Testamento. Aunque esto denota la soberanía de Dios sobre la creación (Sal. 103:19; 145:11 en adelante) se refiere principalmente a la soberanía indiscutible de Dios en el tiempo del fin (Isaías 52:7) ... el judaísmo habló del reino de Dios que viene después de la aniquilación de todo enemigo y el fin de todo sufrimiento ... En el NT el Reino de Dios se concibe ante todo como algo en el futuro (Marcos 9:1, 47, 14:25,. Mat. 13:41-43; 20:21; Lucas 22:16, 18; I Cor 15:50, et al) que viene de Dios (Marcos 9:1;.Mat. 6:10, Lucas 17:20; 19:11). Por lo tanto es algo que el hombre sólo puede esperar (Marcos 15:43), buscar (Mateo 6:33); recibir (Marcos 10:15;. compare con Lucas 12:32) y heredar (I Cor 6:9 ss;. Gal 5:21; Santiago 2:5), pero no es capaz de crear por sí mismo ... En los actos y palabras de Jesús el Reino futuro, vendrá ya. Se decidió en ese mismo momento si es o no será nunca en el Reino ... El arrepentimiento es nada menos que de todo corazón del compromiso de la Buena Nueva "(pp. 45, 46, 47).
Lucas y Pablo usan diferentes expresiones sinónimas para el Evangelio.
RN Longenecker, "Convicción Fundacional de la Cristología del Nuevo Testamento" (Jesús de Nazaret, Señor y Cristo): "Hace mucho tiempo en su cuasi-popular lecturas de Inglés La religión de Jesús y la fe de Pablo (1923) A. Deissmann intentó marcar el camino que los estudiosos deben tomar para hacer frente a los diversos términos teológicos en las cartas de Pablo. Así, por ejemplo, cuando se habla de la enseñanza de Pablo sobre la justificación, 
Deissmann escribió:
"Según mi concepción, la justificación no es la quintaesencia del paulinismo, pero un testigo entre otros de su experiencia de la salvación. La justificación es una antigua imagen-palabra. Junto a muchos otros, la justificación es una nota, que, junto con muchos otros - de rescate, adopción, etc - está armonizada en el acorde que da testimonio de la salvación '"(p. 271).

El Reino es otra categoría principal. La aceptación de Jesús significa, por lo tanto, la aceptación de su Evangelio del Reino. Es la aceptación de Jesús aceptar su Evangelio del Reino, que contiene en su interior, por supuesto, también los hechos de su muerte y resurrección.
¿ Es el Reino de Dios con claridad el mensaje de la evangelización actual? Si no, ¿dónde está el Evangelio como Jesús, Pablo y todos los apóstoles lo predicaron?
Jesús nos manda "arrepentirse - cambiar nuestras mentes - y para creer en el Evangelio del Reino" (Marcos 1:14, 15). Entonces podemos obtener el perdón y un lugar en el Reino, si perseveramos hasta el final (ver Marcos 4:11, 12;. Mat. 24:13).

La muerte y resurrección de Cristo son como todo el mundo sabe también elementos importantes en el centro del Evangelio (I Cor. 15:1-3), pero no son su fundamento. Jesús y los apóstoles predicaron el Evangelio durante años sin que aún se incluyera su muerte y resurrección (Mateo 16:21).

¿Qué pasa con I Corintios 15:1-3?
La información anterior no se contradice (la Biblia no se contradice a sí misma) por los comentarios de Pablo en I Corintios 15:1-3: "Pablo declaró que él recibió en Protois, como uno de los principios fundamentales de la fe apostólica, que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras ". [13]
"Porque os transmití, entre las cosas más importantes (en Protois) lo que yo también recibí". [14]

David Wenham, Pablo: Seguidor de Jesús o fundador del cristianismo? "A veces parece que se supone que el evangelio que Pablo predicaba era algo así como I Cor. 15:3, 4, que es una breve declaración del hecho de que Jesús murió y resucitó para nuestra salvación. Pero lo cierto es que I Cor. 15 es sólo un resumen muy comprimido de algunos de los principales puntos que Pablo predicó, muy probablemente también un resumen selectivo centrándose en el punto en cuestión en I Cor. 15, es decir, la resurrección de Jesús ". [15]
Henry Alford, Comentario del Nuevo Testamento en griego: "Declaro a ustedes ... (I Cor 15:1.) Todo el Evangelio, no sólo la muerte y resurrección de Cristo, que estaban en partes Protois de la misma."

A la luz de todas estas pruebas, instamos a un retorno a la predicación del Evangelio de Jesús, que ofreció la salvación sobre la base de nuestra respuesta inteligente a su anuncio misionero del Reino de Dios.

domingo, 21 de mayo de 2017

La Iglesia:La Nueva Israel de Dios







En la actualidad, la Iglesia es claramente distinta de la nación física de Israel (israelitas de carne y hueso), pero se equipara con el nuevo y espiritual. Ambas verdaderas "Israel de Dios." - Es decir, el uso de "Israel", tanto para la Iglesia y, en la profecía, para la nación de Israel - debe tenerse en cuenta para una correcta comprensión de los Apóstoles.



 A los gentiles cristianos Pablo escribió: "Recuerden que en otro tiempo vosotros, ustedes gentiles por nacimiento, fueron llamados "incircuncisión" por los que se llaman "circuncisión", estaban separados de Cristo, excluidos de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa. .. Pero ahora ya no son extranjeros ni advenedizos sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios" (de Ef. 2:11-19). El contraste es entre la antigua exclusión de la ciudadanía de Israel y la presente inclusión en la comunidad de Israel, el pueblo de Dios.



 Así que en Gálatas 6:15, 16, Pablo dice de la iglesia judío/gentil: "No importa si una persona es circuncidado o no; lo que importa es que se convierta en una totalmente nueva criatura. Paz y misericordia a todos los que siguen esta regla, que forman el Israel de Dios "(Biblia de Jerusalén).



 Uno puede tener exactamente el mismo sentido mediante la traducción: "Paz y misericordia de todos los que siguen esta regla [en Galacia] y en el [más amplio] Israel de Dios." Pablo quiere decir la Iglesia.



Desde Romanos 9:6-24, vemos que hay dos Israel en el pensamiento de Pablo: "No todos los que descienden de Israel son Israel; no todos los descendientes de Abraham son sus hijos ... [los verdaderos hijos de Abraham son equiparadas aquí con el nuevo Israel espiritual] ... No es la descendencia física que decide quiénes son los hijos de Dios; son sólo los hijos de la promesa, que contarán como los verdaderos descendientes ... Bueno, somos esas personas, si éramos judíos o gentiles, nosotros somos los que él ha llamado ".



Pablo aquí hace una distinción clara entre los hijos de Israel, los parientes de carne y sangre de Pablo (Rom. 9:4), y el nuevo Israel espiritual en Cristo, que es la Iglesia.
Pablo pasa a la cita de Oseas 2:23, aplicando frases que se referían originalmente a la nación de Israel (y se refieren a ellos de nuevo para el futuro) a la Iglesia hoy: "nosotros, a quienes también llamó, no sólo de la judíos, sino también de los gentiles. Como dice en Oseas: «Llamaré pueblo mío, a los que no son mi pueblo. '"



Esta práctica más importante de citar textos que se referían originalmente a la nación de Israel y su aplicación a la Iglesia se encuentra muy claramente en 1 Pedro 2:9-10: "Tú [la Iglesia] sois linaje escogido [citando Isa. 43:20], un sacerdocio real, una nación santa [Ex. 19:6], un pueblo adquirido por Dios [Deut. 7:6], para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable [Isa. 43:21]. Los que una vez no eran pueblo de Dios, que no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia [Oseas. 2:23]. "



En 1 Pedro 2:5 leemos: "Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo." Esto era exactamente la función de Israel. La Iglesia ha de momento tomado el lugar de Israel, aunque Israel no ha sido finalmente rechazada (Rom. 11). El judío individual puede por medio del arrepentimiento y la fe en Jesús como el Mesías formar parte de la actual Israel del espíritu. Y los Judios, o un remanente de ellos, se arrepentirán a nivel nacional y colectivamente en el futuro, como consecuencia de los eventos de la tribulación (Romanos 9-11;. Isa 19:24).



La Iglesia, como nuevo Israel de Dios, está ahora para realizar todas las funciones de Israel del Antiguo Testamento. Nada de esto, hacemos hincapié, significa que los israelitas físicos no harán en el futuro un giro nacional a Dios, y por lo tanto también a formar parte del nuevo Israel de Dios. El anteriormente cegado Israel (no = iglesia) será salvo (Rom. 11:26) en la Parusía.



La importancia de la identidad de la Iglesia de Dios como el Nuevo Israel es que somos un cuerpo con una constitución real basada en las leyes del Sermón de la Montaña y el pacto del Reino de Dios, hecho por Dios con Jesús (Lucas 22:28 -30). Llevamos un pasaporte de la Comunidad de Israel, residimos como extranjeros (1 Ped. 2:11) en los distintos países en los que estamos domiciliados. Somos embajadores (2 Cor 5:20) que representamos el Reino de Dios, y nos hemos convertido espiritualmente hablando en "Judios" no circuncidados en la carne sino en el corazón: "Un judío verdadero no es el hombre que no es más que un Judío exteriormente, y la circuncisión no es sólo una cuestión del cuerpo. El verdadero Judio es el que se circuncida interiormente, y la circuncisión es la del corazón "(Rom. 2:28, 29). Así, Pablo afirma en Filipenses 3:3: "Nosotros [la Iglesia] somos la circuncisión, cuya adoración es espiritual."



La importancia crucial de Éxodo 19:5, 6, la constitución de Israel como reyes y sacerdotes, es visto por su aplicación frecuente a la Iglesia del Nuevo Testamento, por Pedro (1 Pedro 2:9-10, citado anteriormente), sino también por Juan en Apocalipsis 1:6: "(Jesús) nos ha hecho un reino y sacerdotes para nuestro Dios, su Padre."



Una vez más, en Apocalipsis 5:10: "(Jesús) compró a los hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación, y nos hizo para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra." Este hombre aparecerá en el futuro en Apocalipsis 20:6: "Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán como reyes con él por 1.000 años" Una vez más el oficio original de Israel (Ex. 19:6) se ha transferido a la Iglesia.



No es de extrañar entonces que Pablo se dirija a la Iglesia como "el Israel de Dios." La salvación, después de todo, es "de los judíos" (Juan 4:22). La tragedia es que los Judios no lo fueron, ni la compartieron, y aún así, como nación aceptarán a su Mesías. Los pocos que lo hicieron, se convirtieron en los miembros fundadores de la Nueva Israel de Dios que nosotros, como los gentiles tenemos el privilegio ahora de unirnos como hermanos y hermanas a los apóstoles y a Jesús, el Gran Apóstol.



En Filipenses 3:3 Pablo dice expresamente que la Iglesia es el Judio espiritual: "Nosotros somos la verdadera circuncisión, que adoramos en el Espíritu" Que Pablo reconoció el Israel del Espíritu se muestra por I Corintios 10:18 donde habla del Israel físico como el "Israel según la carne" (véase RV o un interlineal). ¿Por qué Pablo utiliza esta expresión, a menos que él reconozca dos clases de Israel: el natural, la nación de Israel y el verdadero Israel del Espíritu?



Recuerde una vez más: "La salvación viene de los Judios" (Juan 4:22). El credo de Israel es el credo cristiano. Debemos ser incorporados en el Mesías judío para ser salvos. Así los gentiles, también, pueden llegar a ser hijos de Abraham que es "el padre de todos nosotros" (Rom. 4:16).

El título " Hijo de Dios" en el NT


El idioma Hijo de Dios en el Nuevo Testamento
Anthony F. Buzzard




La guía de los eruditos de nuestro tiempo para prestar especial atención al texto de la Escritura suministra actualmente una confirmación para la restauración de las cardinales doctrinas bíblicas propugnadas por siglos, en contra de la corriente principal, por una minoría. El Dr. Colin Brown es un distinguido profesor de Teología Sistemática en un seminario teológico líder. En un artículo dedicado a la cuestión de quién es Dios, trae a la luz la definición bíblica de "Hijo de Dios." El significado del título "Hijo de Dios" durante mucho tiempo ha sido enterrado por la tradición eclesiástica. En general se supone que como "Hijo de Dios", Jesús estaba afirmando ser "el Dios Hijo", un miembro de la eterna, increada Deidad. Fue correcta la identificación de Pedro de Jesús como el Mesías, el Hijo de Dios, que le valió elogios sin reservas del Mesías mismo (Mateo 16:15-19). La verdadera identidad de Jesús como Hijo de Dios fue hecha por el Salvador como la piedra angular de la verdadera creencia. Un retorno a ese bíblico Hijo de Dios está fuertemente alentado por las palabras del Dr. Brown. Damos a continuación extractos de su importante artículo diario, "la Trinidad y la Encarnación: En busca de la Ortodoxia Contemporánea" (Ex auditu, 7, 1991, pp 83-100).

 "El quid de la cuestión radica en cómo entendemos el término 'Hijo de Dios', y las preguntas que plantea sobre la relación de Jesús con quien él llama Padre y con el Espíritu que vino sobre él después de su bautismo. El punto es ilustrado por la réplica alegre de Cornelius Plantinga a la acusación de que los trinitarios sociales son realmente triteístas: "Si es Triteista creer que Padre, Hijo y Espíritu designan personas distintas, entonces Pablo y el autor del Cuarto Evangelio deben ser considerados como triteístas. Y son una buena compañía." Pero decir esto es una reclamación de principios. La reclamación se limita a afirmar lo que no ha sido demostrado. De hecho, parece implicar un malentendido sistemático del lenguaje Hijo de Dios en la Escritura.

"De hecho, uno bien puede preguntarse si el término 'Hijo de Dios' es en sí mismo un título divino absoluto. Es cierto que hay muchos casos en el lenguaje bíblico, donde definitivamente no es una designación de la deidad. Adán es llamado "hijo de Dios" en la genealogía de Lucas (Lucas 3:38). Oseas 11:1 (que se cita en Mat. 2:15) alude a la nación de Israel como el hijo de Dios. En 2:18 el hombre justo se llama hijo de Dios. La profecía de Natán a David contiene la promesa de Dios para el sucesor de David: «Yo seré para él padre, y él será mi hijo" (2 Sam 7:14; compare con Sal 89:26-27...).  Este pasaje también se produce en una colección de testimonios en Qumran (4QFlor 10mo.), Lo que indica que el significado de esta profecía mesiánica era la especulación seguida en el judaísmo del primer siglo. En el Salmo 2:7 el rey ungido se dirige a su instalación: 'Tú eres mi hijo: Hoy yo te he engendrado hoy ".. (Citado en Hechos 13:33; Heb 1:5; 5:5; compare con 2 P 1:17). Este pasaje es la fuente de la identificación de Jesús con el Hijo de Dios por la Qol Bat (voz del cielo) después de su bautismo (Marcos 1:11;. Mateo 3:17, Lucas 3:22;. Compare con Juan 1:34). La voz también identifica a Jesús con el siervo escogido en quien Dios se complace (Isaías 42:1;.. Compare también con Mateo 12:18-21).

"A la luz de estos pasajes en su contexto, el título "Hijo de Dios" no es en sí mismo una designación de deidad personal o una expresión de distinciones metafísicas dentro de la Divinidad. De hecho, para ser un 'Hijo de Dios' uno tiene que ser un individuo que no es Dios! Es una designación para una criatura indicando una relación especial con Dios. En particular, denota al representante de Dios, vice-regente de Dios. Es una designación de realeza, la identificación del rey como hijo de Dios. Por lo tanto, tomo la aplicación del título "Hijo de Dios" en su bautismo como una afirmación de Jesús como Hijo de Dios-rey en virtud de su unción por el Espíritu. Del mismo modo C.F.D. Moule comenta la escena del juicio:  "En Marcos 14:61 las palabras del Sumo Sacerdote," ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito? "Presumiblemente son entendidas por el evangelista como una pregunta acerca de una pretensión mesiánica." El título expresa la íntima relación que Jesús tenía a través del Espíritu con el Padre como representante ungido del Padre, que se representa en los relatos evangélicos que culminaron con su muerte y el grito de abandono, 'Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?' (Mateo 27:46, Marcos 15:34).

"Creo que este es el sentido que debemos unir al término 'Hijo de Dios' al principio del Evangelio de Marcos (Marcos 1:1), en vista de la cuenta del bautismo, unción y la voz del cielo que sigue rápidamente. Tampoco podemos leer la teología de los siglos posteriores en el testimonio del centurión al pie de la cruz: "Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios" (Marcos 15:39; Mateo 27:54; compare con Lucas 23:47..  "Ciertamente este hombre era justo! '). En mi opinión, el término "Hijo de Dios" converge en última instancia, en el término 'imagen de Dios', que se ha de entender como el representante de Dios, aquel en quien el Espíritu de Dios habita, y que se le da la administración y la autoridad para actuar en nombre de Dios. La designación de Jesús como "Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por su resurrección de entre los muertos" (Romanos 1:4) es una reafirmación del Hijo-rey con autoridad divina, en la medida, que por la resurrección por el Espíritu se anula el veredicto negativo del Sanedrín para condenar a muerte a Jesús como blasfemo que trató de guiar a Israel por mal camino ...

"Me parece que es un error fundamental tratar las declaraciones en el Cuarto Evangelio acerca del Hijo y su relación con el Padre como expresiones de relaciones internas trinitarias. Pero este tipo de mala interpretación sistemática del Cuarto Evangelio parece subyacer en gran parte del pensamiento social trinitario. Por lo tanto las declaraciones como "Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:30) y aquellos sobre la inhabitación mutua de Jesús y el Padre (Juan 10:38; 14:10-11, 20; 17:21, 23) se toman como declaraciones sobre las relaciones internas de las "personas" de la Trinidad. Sin embargo, el propio cuarto Evangelio no requiere lecturas tales. Cuando se lee en su contexto, las declaraciones son evidentemente declaraciones acerca de la relación de Jesús con el Padre en la tierra.

"Es una mala interpretación común, pero patente de la apertura del Evangelio de Juan leerlo como si dijera: 'En el principio era el Hijo, y el Hijo estaba con Dios, y el Hijo era Dios" (Juan 1:1). Lo que ha ocurrido aquí es la sustitución del Hijo por la Palabra (logos griego), y por lo tanto el Hijo se hizo un miembro de la Trinidad que existía desde el principio. Pero si seguimos con atención el pensamiento de prólogo de Juan, es la Palabra la que preexistía eternamente con Dios y es Dios. La misma Palabra que hizo todas las cosas y es la luz que ilumina a la humanidad la cual "se hizo carne y habitó entre nosotros, lleno de gracia y de verdad; y hemos contemplado su gloria, gloria como del unigénito del Padre "(Juan 1:14;... compare con los versos 3 y 8). En otras palabras, el idioma Hijo en Juan denota el Verbo hecho carne en Jesús, que como tal, habla la Palabra de Dios a los seres humanos en la tierra ...
"Considerando que el Cuarto Evangelio dice sencillamente que la Palabra estaba con Dios y era Dios en el principio, los padres de los siglos segundo y tercero comenzaron a hablar de la generación [acción de generar] de la Palabra [y más tarde sobre la generación pre mundane del Hijo - ed .].

"Maurice Wiles ha argumentado persuasivamente que la idea de la "generación eterna" estaba ligada a la forma en que los primeros padres interpretaron la procreación de la sabiduría en Proverbios 8:25 ( Antes de los collados me engendró') y Salmo 110:3, en la LXX ('antes de la estrella de la mañana yo te engendré "). 

Sin embargo, el impulso a la aplicación de la idea de engendrar, a la generación de la segunda "persona" de la Trinidad parece estar ligada al 'Hijo', las denominaciones 'Padre' y 'persona'. Si la primera "persona" está considerada como 'Padre' y la segunda como "Hijo" la cuestión de su relación es inevitable. Así tenemos, de hecho, dos actos de engendramiento: uno en el tiempo en que Jesús fue (en el idioma de los credos) 'concebido por el Espíritu Santo', y uno en la eternidad cuando (en el idioma de Orígenes) engendró el Padre ingénito al Hijo 'por un acto eterno.'

"Inevitablemente esta última formulación plantea la cuestión de si hubo un tiempo en que el Hijo no existía. Orígenes trató de responder con una analogía extraída de la naturaleza [por qué no la respuesta bíblica de Mateo 1:20 y Lucas 1:35? - Ed]. La Generación del Hijo es eterna y para siempre de una manera comparable a la brillantez del sol y el sol mismo. Sin embargo, había un precio que pagar por una maniobra, es decir por ejemplo, que "generación eterna" ya no se entiende como la actividad personal de uno que posee autoconciencia individual para gestar otro individuo similar. Es, más bien, una forma de pensar acerca de los diferentes aspectos del sol en el que la energía de sol se percibe como luz. El punto no pasó desapercibido para los modalistas que utilizaron el mismo ejemplo para sus propios fines.

"Uno se queda pensando si las cuestiones espinosas de las edades posteriores podrían haberse evitado si los padres de la iglesia no se hubiesen embarcado en el lenguaje de la 'generación eterna del Hijo'. Cómo las cosas podrían haber sido diferentes, si los padres hubieran mantenido estrictamente el lenguaje del prólogo de Juan [es decir, si no hubieran abandonado la Biblia o cambiado el significado de las palabras inspiradas - ed.] Como su paradigma para hablar de la Trinidad [ellos no habría necesitado la palabra en absoluto! - Ed.] y Encarnación. Lo que preexiste no es el Hijo en sí, sino el Logos. En Juan el Logos no es engendrado o generado. El Logos estaba con Dios y era Dios, y en el transcurso del tiempo se convirtió en carne como el Hijo. "²