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sábado, 30 de abril de 2016

Dios y Jesús,. El rumbo perdido después de los apóstoles


Dios y Jesús: ¿Fácil o complicado?
Anthony F. Buzzard




"Antes bien, creced en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo" (2 Ped. 3:18).

 Los seres vivos crecen! Pedro desafió a los destinatarios de su carta a crecer. Los versos anteriores en el capítulo introducen burladores, ignorantes voluntarios, los inestables y torcedores de Escrituras. Cuidado, no sea que les infecten sus teorías. Sus contribuciones son contraproducentes para el crecimiento espiritual y se traducirá en el estancamiento o la regresión. Crean enseñanzas aberrantes que corrompen y contaminan el pueblo de Dios. Ellos enseñan como doctrinas, mandamientos de hombres. Ellos deben, a toda costa, ser advertidos rechazados y evitados.

 Un ejemplo es el desarrollo post-bíblico y la alteración de las palabras de Pedro, "nuestro Señor y Salvador Jesucristo." En un principio, los cristianos y sus líderes utilizaron constantemente la expresión Dios y Jesús. Note la introducción en cada una de las epístolas. Pablo, Pedro, Santiago, Esteban, Judas y Jesús mismo utilizan continuamente la frase. Lo suyo suena como una buena compañía para mí. Su fórmula señaló de manera concluyente la gran verdad bíblica dada por Jesús: "Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado" (Juan 17:3).

 Poco a poco, la demografía de la iglesia cambió. Más y más miembros eran gentiles, parcialmente convertidos del paganismo. Cada vez menos provenían de un trasfondo judío basado en la Biblia de entonces. El pensamiento griego infectó la teología de la iglesia. Desarrollaron místicas interpretaciones alegóricas de la Escritura. La simple relación padre-hijo creída por Jesús y los discípulos del primer siglo fue interrogada, cuestionada y a continuación, amalgamada con las ideas de las filosofías paganas politeístas de los griegos. A Jesús le fueron dados títulos extraños, tales como: Dios hijo, co-eterno, co-igual, omnisciente, omnipotente, Yo Soy, y totalmente Dios. Un concilio de la iglesia, cuando la iglesia cumplió casi 300 años, votó. Ya no fue más hablar de Dios y Jesús. Ahora para la mayoría, la expresión ortodoxa llegó a ser "Dios de Dios."

 Por otra parte, los que creyeron que "hubo un momento en que Jesús no existía", o que "antes de ser engendrado no existía," fueron anatemizados. Una gran cantidad de gimnasia semántica fue necesaria para llevar a cabo este cambio. "Padre" significó algo diferente de su definición habitual al igual que las palabras "hijo", "engendrado", y "uno". Con el tiempo, al "tres" también le dieron una definición extraña a su sentido natural. Por desgracia, nuestro Señor y Salvador Jesucristo fue reemplazado por nuestro Dios y Salvador Jesucristo. [2] La fe de nuestros padres se deslizó de su pureza y el cielo debe haber llorado.


 Los corruptores de la verdad podrían haberse quedado con sólo la Biblia. Pero no, se fueron a otros lugares en busca de sabiduría. Así como el antiguo Israel quería averiguar cómo las naciones alrededor de ellos adoraban, por lo que estos individuos incorporaron ideas acerca de Dios, de las religiones helenísticas de su entorno.



 Hoy, sus descendientes están satisfechos con el crecimiento que han experimentado. Pero, en la mente del Señor Yahweh no es progreso, sino retroceso. Es una visión que deshonra a Cristo, no es una vista superior. Desde luego, no estaría contento si alguien me dijera que estoy en pie de igualdad en todos los aspectos con mi papá. Él tenía muchas cualidades extraordinarias que nunca voy a ser capaz de igualar. Y, por supuesto, llegué a existir después de él. Eso es gran parte lo que es un padre.



 La teoría "Jesús es Dios" viola descaradamente el primer mandamiento. Contrario a lo que Dios deja claro en la Escritura. Nadie es igual a Él (Isaías 40:25). Nadie creó el mundo, si no Él (Isaías 44:24). No lo hizo acompañado. No podemos pretender saber más que Dios mismo, quien se reconoce sin rival (Is. 44:8). El hombre mortal se envalentona a sí mismo para tomar la palabra inspirada de Dios y contaminar sus declaraciones claras con conceptos del paganismo!



 Jesús viene por una iglesia gloriosa, "que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha" (Efesios 5:27). Un popular quizás y a veces ridiculizado anhelo aunque puede ser alcanzable, debemos anhelar definir nuestro sistema de creencias sobre la base de las Escrituras, y no de concilios.

martes, 26 de abril de 2016

La inmutabilidad de Dios clave del monoteísmo




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La inmutabilidad de Dios clave del monoteísmo
Edwin Mauricio Alza

Yahweh Dios, Omnipotente, Omnisapiente, Omnipresente pero también Inmutable

 En las Sagradas Escrituras hebreas se encuentra de modo totalmente claro que El Dios creador es Todopoderoso (Gen 17:1, Job 21:20 y 37:23 Joel 1:15), todo lo que hizo lo hizo bueno en gran manera, así lo reconoce Abraham el hombre que Dios llamo para bendecir y prometerle la herencia de la tierra de medio Oriente (Gen 12:2-3, 22:18)

 Abraham le llama El Shadday que nos sugiere que nadie hay mas grande que El y el mismo patriarca fue testigo de esto cuando en su vejez cuando era imposible tener un hijo, cuando pensaba que el heredero de las promesas seria su mayordomo Eliezer, del cuerpo casi muerto de su mujer nació Isaac cuyo nombre nos recuerda la risa de incredulidad que el visitante reprendió sosteniendo que nada hay imposible para Dios cuando El promete (Gen 18:14).


 Tal parece que Dios quiso demostrar su poder a cada generación abriendo el vientre a mujeres estériles como Rebeca y Raquel (Gen 25:2 y 29:31) como nos enseña Pablo: "Para que el propósito divino por la elección, permaneciese en la potestad y voluntad de Dios" ( Rom 9:12).


  La incursión evidente de Dios en los asuntos internacionales por medio de José hijo de Jacob, sirvió no solo para salvar del hambre al naciente Israel sino para notificar a Faraón que hay un Dios que tiene conocimiento de todas las cosas y que las revela a sus siervos (Gen 41:39), esta omnisciencia manifiesta llevo a Faraón a llamar a José como Padre para el (Gen45:8).
 Omni-potencia y omni-presencia además de la omni-sapiencia que experimentaron los patriarcas que entendían que Dios no era un Dios regional sino el que oye donde quiera que sus siervos clamen El.

 Ahora bien, desde temprano el Dios creador quiso enseñar a sus siervos que su naturaleza era una que no cambiaba a las vez que era inmortal, y esto debía quedar claro para que los distintos nombres para Dios en la época patriarcal (El-aion, El-Shadday, etc) no distorsionaran su unicidad, por eso es que repite a Isaac y a Jacob: " Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob" (Gen 26:24), los descendientes al entender que el mismo Dios les acompañaba de generación en generación ("Yo soy el Dios que se te apareció cuando huías de tu hermano" (Gen 35:1) y sostenía su palabra de promesa (" la tierra que prometí a tu padre") Gen 26:4
 Entonces Dios era inmortal y no cambiaba, él era el "Dios en cuya presencia anduvieron de mis padres" (Gen 48:15)o el "Dios de mi señor Abraham"(Gen 24:48)


 En la tierra de la esclavitud de los hijos de Jacob, Moisés les trae la nuevas de liberación por que desde la Zarza había oído a un ángel hablar en nombre de Jehová , por tanto dijo a los israelitas: "Yo soy me envió a vosotros" y esto era un resumen de: " Yo soy el Dios de tu padre (Amram), Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob "(Ex 3:6).

 El hecho mismo de la exigencia del pueblo de Israel para la aceptación de Josué como sucesor de Moisés fue "que este Dios contigo como estuvo con Moisés" (Jos 1:17) por que ellos entendían la fidelidad permanente del Dios que trasciende al tiempo y que determinaría la estabilidad emocional y la ecuanimidad en el líder.


 Las palabras reveladas por medio de Moisés enseñan que Dios sabia de la pervertida condición moral de los cananeos que moraban en la tierra prometida a Abraham (Lev 18:28), luego el Dios cuya palabra no cambia estaba a punto de introducirlos para una estadía de siglos aunque conflictiva en espera del día de la posesión a perpetuidad y con las fronteras del pacto Abrahámico Gen15:18

 No obstante por la desobediencia irían al exilio, sobre todo por el incumplimiento de los términos del Pacto del Sinaí de no tener dioses ajenos, los avances y retrocesos en el tiempo de los jueces y los reyes desembocaron en la destrucción del templo y la ciudad que evidenció el desagrado divino (2Cr 36:6), no obstante la insistencia mediante los profetas que Dios esperaba de Israel que fuera testigo que solo hay un Dios diciendo: "no hay Dios fuera de Mi" "solo Yo soy Dios" "antes de mi no fue formado Dios", ( Is 43:10-11, 45:5) fue solo en el cautiverio que Israel se comprometió a vivir confesando el Shema "Oye Israel, Yahweh nuestro Dios es un solo Yahweh". Deut 6:4.


 Durante toda la historia de Israel incluyendo el tiempo de los patriarcas ( mas de 2 mil años) Dios enseñó sobre si mismo a los israelitas que se podían gloriar de "conocerme y entenderme que Yo soy Dios" Jer 9:24 "que Yo Yahweh no cambio" Mal 3:6 "que no es hombre para que mienta",( 1Sam 15:29)

 Eso les valió para entender la inmutabilidad de Dios que no cambiaría de nombre, ni seria representado por imagen alguna ("a que me haréis semejante, que imagen me compondréis") Isa 42:18 aun la condena divina contra los reyes se proclamaran ser dioses por naturaleza, a ellos Dios les dice: " pero tu eres hombre no Dios" ( Ez 28:2)
 Jamás se manejo el concepto que Dios se pudiera convertir en hombre mucho menos en animal, al ser Dios inmutable no se puede reducir o extender o formar de su propio ser a un semi-dios ( Isa 43:10), definitivamente Dios no se convierte en otro ser porque esto es imposible a su naturaleza así como es imposible que el mienta o sea tentado, esto no debe ser confundido con que Dios use la fuerzas de la naturaleza que el creo para hablar en el trueno o desde un torbellino (1Sam 7:10 y Job 38:1)
 Aún si habló con los patriarcas por ángeles como sus representantes directos, Gen 18:1  el varón del encinar de Manre no fue una teofanía, Dios no se hizo hombre, sino que el ángel mensajero le representó ( Ex 19:9). También se puede decir que Dios habló por medio del ángel.
 Esto es importante tener en cuenta cuando pensamos en la venida del Mesías porque aunque se decía que representaría a Dios presidiendo el juicio a las naciones ( Jer 33:15), el rescate de la nación israelita ( Jer 23:5) y el reino de Dios, todo lo haría en sujeción y lealtad al Dios viviente.
 Era impensado pues que el Mesías fuese una extensión de Dios o un semidiós sino la simiente o descendiente de Abraham heredero de la tierra prometida en el que serian "benditas las naciones de la tierra" (Gen 22:18) y el hijo procedente de los lomos de David que se sentaría para siempre en su trono ( 2Sam 7:12)
 El renuevo de David ( Jer 23:5), el vástago de Isaí ( Isa 11:1), y es David el que profetiza la obra especial de Dios al engendrar al Mesías lo que lo haría hijo unigénito, el Único hijo engendrado de Dios en una mujer ( Mat 1:20) "tu eres mi hijo, Yo te he engendrado hoy"( Sal 2:7), la necesidad de engendrarlo era para que el cordero fuese sin mancha ( 1 Ped 1:19) , para que al no tener la culpa del pecado pudiera llevar la culpa de los injustos ( Heb 7:27)
 Por tanto el que nacería seria "un santo ser" humano ( Luc 1:35) , equivalente a Adán en su inocencia por lo que es llamado "el postrer Adán" ( 1Cor 15:45) , desde luego lo que Dios hizo por obra y gracia su espíritu santo fue con el aporte natural de la mujer "la simiente de la mujer" ( Gen 3:15) , Dios como que es inmutable no aporto nada de su propio ser, pero hizo la maravilla ya que había prometido: "la virgen concebirá" ( Isa 7:14).


 Esa era la clase de Mesías que aceptarían y recibirían los judíos uno humano pero fiel representante de Dios, un celoso defensor de lo revelado por el Dios de Israel uno que se gloríe en conocerle y entenderle que solo él es Dios ( Jer 9:24) distinto a los dioses de las naciones, que diga con los judíos "aunque las naciones anden cada una en el nombre de sus dios, nosotros en el nombre de Yahweh nuestro Dios andaremos eternamente y para siempre".(Miqueas 4:5)



 Juan el Bautista dice que Jesús habla las palabras de arriba porque "Dios no da el espíritu por medida" ( Juan 3:34) esta expresión conlleva la idea que de Dios no fluye verdad y mentira al mismo tiempo sino solo verdad, mas adelante Jacobo el apóstol enseña que: "en Dios no hay mudanza, ni sombra de variación" ( San 1:17) que según el contexto significa que Dios solo regala dones perfectos y que la tentación no procede de El, en esto estaban errando los creyentes.

 Pero Dios "en El no hay mudanza" es inmutable no hay una extensión (dos personas mas) ni reducción (un dios-hombre) de su ser (Mal 3:6), ni siquiera un ápice que indique una leve variación en consecuencia con el Shema, "Él es un solo Yahweh", así lo confirmó el Mesías llamando el mas grande mandamiento (Mar 12:29)




viernes, 22 de abril de 2016

Jesús y su descargo de la acusación de blasfemia



Jesús y su descargo de la acusación de blasfemia
Edwin Mauricio Alza



En el pasaje de Juan 10:29-39 los judíos que despreciaban a Jesús mal entendieron sus palabras por su predisposición negativa. Tomaron la expresión "el Padre y yo uno somos" como una blasfemia y transgresión al Shemá.

Deuteronomio 13:6

 Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto:Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conocisteis,
de los dioses de los pueblos que están en vuestros alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella;
no consentirás con él, ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás,
sino que lo matarás; tu mano se alzará primero sobre él para matarle...

 Esa fue la causa del intento de apedrear a Jesús, nuestro Señor por su puesto, sabía de lo riguroso del Shemá, entendía lo que configuraba como blasfemia y procedió a corregir a los judíos argumentando en que sentido se identificaba como Hijo de Dios, dejando claro que no trató jamás de hacerse igual a Dios (esto dicta el verdadero sentido de la frase de Pablo en Filip. 2:6). Debemos partir del hecho que Jesús negó infracción alguna contra el Shemá, entonces llamarse Hijo de Dios no conlleva la idea de co-igualdad.

 Nuestro señor el Mesías había hablado claro, en el verso anterior al malentendido dijo que el Dueño de las ovejas era Dios y que Jesús las había recibido de su mano, dejo claro que el Padre está sobre todos, incluso sobre el receptor de las ovejas.
Juan 10:29
Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos.
Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle.

 Si el Padre está sobre todos,  entonces, su Hijo era uno con Él en armonía y propósito y eso se demostraba en su obediencia. Lamentablemente el día de hoy muchos comentarios bíblicos entienden el versículo en cuestión en la misma visión errónea que los enemigos de Jesús, sin tomar en serio el descargo de la imputación de blasfemia.

Juan 10:33
Entonces los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle.
Jesús les respondió:Muchas buenas obras os he mostrado de mi Padre; ¿por cuál de ellas me apedreáis?
Le respondieron los judíos, diciendo:Por buena obra no te apedreamos, sino por la blasfemia; porque tú, siendo hombre, te haces Dios.
Jesús les respondió:¿No está escrito en vuestra ley:Yo dije, dioses sois?
Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),
¿al que el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís:Tú blasfemas, porque dije:Hijo de Dios soy?

 El Maestro asegura que al llamarse Hijo de Dios no blasfema, no se hace igual a Dios, porqué los jueces de Israel no blasfeman al ostentar el título de Elohim o Dios, dado que este término no sólo es para Jehová Dios sino para las autoridades de Israel, la máxima autoridad sobre la tierra en el futuro es Jesús el Mesías, no en vano es llamado el Rey de reyes y Señor de señores, por tanto nadie más como él para llevar este título de Hijo de Dios o incluso Elohim en este segundo sentido del término.

Salmo 82:6
Yo dije:Vosotros sois dioses,
Y todos vosotros hijos del Altísimo;
Pero como hombres moriréis,
Y como cualquiera de los príncipes caeréis.
  
 Traer a colación el título de los humanos jueces de Israel es colocarse en esa categoría, esto es cierto si captamos que el Salmo 82 citado aquí, es una reprensión a los dioses jueces, en cambió Jesús nuestro Señor es el obediente y perfecto Hijo de Dios nacido como el centro de los propósitos divinos y la máxima autoridad del siglo venidero. Ninguno como él para llevar el título Elohim.
Ante este descargo los judíos desistieron de lapidarlo persuadidos que no existió blasfemia , sólo para buscar en las palabras siguientes motivos infundados para llevarle ante los sacerdotes.

viernes, 11 de abril de 2014

El Shemá es el primer mandamiento cristiano


Edwin Mauricio Alza



Un escriba judío quiere probar la fe de Jesús, quiere saber si enseña la verdad de la Escritura, muchos judíos tenían la contaminación de distintas religiones, en Alejandría Egipto, muchos paisanos se habían rendido a la filosofía griega y habían mezclado la fe una vez dada a los santos en el Antiguo Pacto. ¿Cuál sería la mejor forma de saber que Jesús de Nazareth de Galilea no estaba contaminado? ¿Qué demostraría que era sano en la fe?.

 La piedra de toque, la prueba del ácido, era la revelación cumbre de Israel, revelación que el resto de naciones desconocía, a saber, que sólo existe un Dios cuyo nombre personal es Jehová. Si Jesús entendía esto, según el escriba, respondería cual era el primer y más grande (importante) mandamiento de la Escritura. El joven rabino respondió sin dudar.

 Marcos 12:28-30

 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos?
Jesús le respondió:El PRIMER MANDAMIENTO DE TODOS es:Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.
Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el PRINCIPAL mandamiento.

 El escriba se alegra que Jesús militara en la fe milenaria de Israel, si confesaba el Shemá estaba claro que consideraba que Jehová era para él el Único Dios viviente, con razón le llamó como está escrito en Juan 17:3 en griego monos alethinos theos que traducido es: Único Dios verdadero ó el único que es en verdad Dios. Esto demuestra que nuestro Mesías confesó el Shemá en el mismo sentido que Moisés inculcó a Israel. Jesús estaba libre de ídolos y de filosofías y sutilezas huecas y eso alegró al escriba.

 El primer y más importante mandamiento del Antiguo Pacto es el principal mandamiento del cristiano. Los que somos de Jesús nuestro redentor confesamos el Shemá sin reservas ni condiciones y así tenemos un solo Dios, el Padre y un solo Señor Mesías, Jesús.1 Corintios 8:6

martes, 8 de abril de 2014

El Shemá del Israel de Dios



El Shemá: El Credo de Jesús

 Hace unas semanas, he compartido el "Shemá." En preparación para esta enseñanza, he investigado las diversas tradiciones judías circundantes del credo central de Israel. Pero antes de ir más lejos, ¿sabes que es el "Shemá"?

 La palabra "Shemá" es la forma imperativa de una palabra hebrea que significa "oír" o "escuchar", y es la primera palabra en Deuteronomio 6:4.

Deuteronomio 6:4-9

4 Oye, oh Israel! Yhwh nuestro Dios, Yhwh uno es! 5 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. 6 Estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón. 7 Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales en su proa la cabeza. 9 y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.

 El primer punto es que "el Señor es nuestro Dios." Las palabras "el Señor" son como la mayoría de las traducciones indican el nombre de Dios Yahweh, en lugar de "el Señor", que en verdad es un título, no el nombre de Dios.

 Debido a la sensibilidad de los judíos que creen que el nombre no debe ser pronunciado (aunque nunca he encontrado sus argumentos convincentes), los traductores de casi todas las Biblias en ingles traducen el nombre de Dios - Yahweh - como "el SEÑOR" con mayúsculas. Por lo tanto, este es el primer paso: nuestro Dios es Yahweh no, Apis, Hathor, Ra, Nut, Set, Issis, Baal, Asera, Dagon, Quemos, sino Yahweh. Yahweh o Jehová es el único Dios de Israel - no hay otros dioses para nosotros que no sea Yahweh. Pablo, el apóstol, lo confirma cuando dice: "Nuestro Dios".

1 Corintios 8:4-6

4 Por tanto, en cuanto a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, sabemos que un ídolo nada es en el mundo, y que no hay sino un solo Dios. 5 Porque aunque haya los así llamados dioses sea en el cielo o en la tierra, como por cierto hay muchos dioses y muchos señores, 6 para nosotros no hay más que un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas y nosotros somos para él y un solo Señor, Jesucristo, por quien son todas las cosas, y nosotros por medio de él.

En otras palabras, puede haber otros "llamados dioses", pero para nosotros hay un solo Dios : el Padre. Además, hay un señor: Jesús el Mesías. Por lo tanto, Pablo modifica el Shemá con una declaración acerca de Jesús, pero no de tal manera que afecte la simple declaración de la unicidad de Yahweh como nuestro Dios, sino como un oficio separado: Señor. En otras palabras, tenemos un solo Dios y un solo Señor. Nuestro Dios es el Padre, y nuestro Señor Jesús es el Mesías.
Volviendo a el Shema, el segundo punto es igual de simple. " Yahweh Yahweh uno es ".
En mi investigación sobre el Shemá y sobre cómo el pueblo hebreo se ha aferrado a este credo simple, central, me encontré con una historia increíble acerca de un mártir judío del siglo segundo. Su nombre era Rabí Akiva, y puede ser familiar para usted porque él saludó a Simon Bar Kojba como el Mesías en la segunda revuelta judía que terminó en un desastre en el año 135. Bueno, de todos modos, después de la fallida revolución de los Judios en contra de Roma, se estableció que la Torá (la Ley) ya no podía ser enseñada bajo pena de muerte. Rabí Akiva amaba tanto a Dios, que él enseñaba la Torá a pesar que la ley romana prohibía la misma. Cuando los romanos se enteraron, lo sentenciaron a una muerte dolorosa. Tomaron un peine grande de hierro y empezaron a raspar su carne a sus 90 años de edad.
Cuando Rufus condenó al venerable Akiva al poder de la mano del verdugo era el momento de recitar el Shemá. Lleno de devoción, Akiva recitó sus oraciones con calma, aunque sufriendo agonías, y cuando Rufus le preguntó si era brujo y si no sentía dolor, Akiva contestó: "Yo no soy brujo, pero me regocijo en la oportunidad que ahora me han dado de amar a mi Dios con toda mi vida, "viendo que hasta ahora sólo he sido capaz de amarlo con todo mi entendimiento "y" con todas mis fuerzas. "
Con la palabra "¡Uno!" Expiró él (Yer. Ber. Ix. 14b, y algo modificada en Bab. 61b). Akiva quería ser capaz de amar a Dios con todo, que incluía la idea de amar a Dios hasta el punto de derramar su alma hasta la muerte.
Enciclopedia Judía de 1906
"Fue [el Shema] la última palabra de la muerte en su confesión de fe. Fue en los labios de los que sufrieron y fueron torturados por el bien de la ley. " R.
Akiva soportó pacientemente mientras su cuerpo estaba siendo desgarrado con peines de hierro, y murió recitando el "Shemá". Pronunció la última palabra de la frase, "Ejad" (uno) con su último aliento (Ber. 61b). Durante toda persecución y masacre, de la época de la Inquisición a la masacre de Kishinef, el "Shemá Israel" han sido las últimas palabras en la boca a la hora de la muerte. "
En efecto, el Shema es la confesión preciosa de la fe que el Señor es nuestro Dios, que Él es uno, y que debemos amarlo sobre todas las cosas, incluso si se enfrentan a la tortura y la muerte. Pero, eso no es todo! La comprensión judía de el Shemá incluye no sólo Deuteronomio 6:4-5, pero también los versículos 6-9.
Deuteronomio 6:6-9
6 Estas palabras, que yo te prescribo hoy en día, estarán sobre tu corazón. 7 Y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. 8 Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos.
9 y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas.
El Shemá no solo debía estar en el corazón de los Israelitas ", sino que se debía enseñar a sus hijos. De hecho, a los niños judíos se les enseña el Shemá en cuanto se pueda aprender. Además, el Shemá se dice por lo menos dos veces al día, en la mañana y en la noche. El Shemá está contenida en los tefilín, que son cajas negras, de cuero usadas en la cabeza y el brazo durante la oración. De esta manera los mandamientos están unidos como una señal.
[De vital importancia es entender que la pena de muerte para los infractores al Shemá persuadió a los judíos a rechazar a cualquier otro dios, incluso cualquier filosofía que pretendiera explicar de modo distinto a la Deidad de nuestro Padre Yahweh.]
Deut 13:6
Si te incitare tu hermano, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto:Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conocisteis,
de los dioses de los pueblos que están en vuestros alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo de ella;
no consentirás con él, ni le prestarás oído; ni tu ojo le compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás,
sino que lo matarás; tu mano se alzará primero sobre él para matarle, y después la mano de todo el pueblo.
Le apedrearás hasta que muera, por cuanto procuró apartarte de Jehová tu Dios,

Por último, el Shemá está escrito en un rollo y se coloca en la mezuzá, que está instalada en el poste de la puerta de la casa. Baste decir que el Shemá era y es el credo central del judaísmo. Pero, entonces, ¿qué pasa con nosotros? Si los cristianos deberíamos adoptar el credo de Israel como nuestro propio credo? A esta pregunta, tengo dos respuestas: una de Jesús y otro de Pablo.
En Marcos 12:28-34, encontramos a un escriba planteando a Jesús una pregunta seria: "¿Cuál mandamiento es el más grande de todos?", Respondió Jesús citando el Shemá: «Escucha, oh Israel! El Señor nuestro Dios es el único Señor, y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas "Jesús añade al Shemá un segundo mandamiento (de Levítico 19:18), cuando dijo: "El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo." El Shemá es el credo de Jesús! Esto no debería ser demasiado sorprendente después de todo porque Jesús fue un Judío que vivió los mandamientos contenidos en las Escrituras Hebreas.

Si el Shemá es el credo del Judaísmo, entonces por supuesto que Jesús tenía que adoptarlo como su propio credo personal. Por lo tanto, si el Shemá fue el credo central de Jesús y Jesús es nuestro señor y nuestro ejemplo, ¿no deberíamos adoptarlo como nuestro propio credo? ¿No deberíamos rendir culto al mismo Dios que Jesús adoró? Podemos adoptar otras verdades además del credo de Jesús e Israel, pero no podemos contradecir la verdad contenida en el Shemá. Podemos añadir al Shemá, como lo hizo Pablo en 1 Corintios 8:6, que Jesús es nuestro Señor, el Mesías.
La segunda respuesta a la pregunta de si debemos o no adoptar el Shemá como nuestro credo fundacional con respecto a Dios se puede resumir por estas palabras:
Romanos 3:29-30
29 ¿Es Dios solamente Dios de los Judíos solamente? ¿No es también Dios de los gentiles? Sí, también de los gentiles,
30 porque en verdad Dios justificará a los de la circuncisión por la fe y los no-circuncidados por la fe en uno solo.
Si el Dios del Shemá - el Dios de los Judíos - es nuestro Dios, entonces haremos bien en creer la forma que los Judíos tienen con respecto a su identidad, unidad y el amor de Dios. Si somos el pueblo de Dios, adoramos al mismo Dios que los Judíos, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. En efecto, Él es también el Dios ante quién se postró Jesús.
Que seamos como nuestro Maestro.