miércoles, 30 de mayo de 2012

El poder de la lengua

PROVERBIOS 18:21 “La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.”
 Las discordias, problemas, enemistades, peleas, gritos, insultos,
tienen su origen generalmente en una lengua descontrolada.
 Las palabras dichas fuera de lugar
 son más peligrosas que un puñal.
 Nuestras palabras están cargadas de dinamita espiritual:
 Pueden bendecir o maldecir, según lo que digamos.
El pasaje de hoy declara
 que la muerte o maldición y la vida o bendición
 están en poder de la lengua.
A veces somos muy descuidados con lo que decimos
 y luego tenemos que pagar serias consecuencias.
 Como cristianos tenemos el freno del Espíritu Santo
 para impedir que digamos cosas fuera de lugar.
Últimamente Usted ha tenido fuertes discusiones en su trabajo,
 familia, y aún con los amigos.
Pareciera como que su lengua estuviera descontrolada.
 Es tiempo de hacer un alto
 y reflexionar acerca de su vocabulario y preguntarse:
 ¿No será que las presiones
y los problemas de la vida
 me impulsan a decir palabras hirientes
poco edificantes y fuera de lugar?
¿He perdido el freno, para no decir lo que no conviene
y decir algo que sea amigable y de edificación?
No importa cual haya sido la causa de tener una lengua desenfrenada.
 Hoy podemos volver al Señor para que nos perdone,
 limpie, y renueve nuestra manera de hablar
 a fin de volver a ser canales de bendición. ¡Ya es el tiempo!
CONFESION DE FE:


MI LENGUA SE EXPRESA BAJO EL CONTROL DEL ESPIRITU SANTO

ORACION:
¡Ayúdame Señor en este día!
 ¡Te entrego mi lengua para que renueves mi manera de expresarme!
Quita de mí toda expresión violenta, deshonesta y agresiva.
 Produce por tu Espíritu Santo un nuevo vocabulario. Amen.
Fuente:una vida para cristo

viernes, 25 de mayo de 2012

Orando por Nuestros seres Amados

 “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa”, Hechos 16:31


 En algunas ocasiones pareciera que Dios no oye nuestras oraciones. No obstante, debemos tener la seguridad de que existe una oración que Dios siempre escuchará: la que hacemos por la salvación de nuestros seres amados. Para tener esa seguridad debemos conocer cuál es el plan de Dios para las familias y cómo hacer oraciones eficaces:
DIOS DESEA BENDECIR A LAS FAMILIAS: Dios ha otorgado autoridad espiritual a los padres sobre los hijos; una esposa tiene cierta autoridad espiritual al orar por su marido y viceversa, porque existe una relación de pacto. En la Biblia, vemos que Dios toma en cuenta a las familias.
  • Cada uno de los hijos de Israel entró a Egipto CON SU FAMILIA, Éx. 1:1
  • En la pascua, Dios instruyó al pueblo para que tomaran un cordero POR FAMILIA, Éx. 12:3 y 4
  • El censo se tomaba POR FAMILIAS, Núm. 1:2
  • La manera en que el pueblo marchaba era POR FAMILIAS, Núm. 2:34
  • El Señor promete bendecir LA DESCENDENCIA (hijos) de los justos, Sal. 25:13
  • Dios hace habitar a los desamparados EN FAMILIA, Sal. 68:6
  • Josué declaró “YO Y MI CASA” serviremos al Señor, Jos. 24:15
  • En el día de pentecostés, Pedro dijo: “porque para vosotros es la promesa y para VUESTROS HIJOS…”, Hech. 2:39
  • Cuando Dios decidió enviar fuego sobre Sodoma, Abraham rogó para que no la destruyera porque su sobrino Lot y su familia estaban ahí, Gén. 18
ü     ¿CÓMO VAMOS A PEDIR, AL ORAR POR NUESTROS SERES AMADOS?
 1-   Oremos para que Dios QUITE EL VELO de su entendimiento para que reciban revelación divina
2-   Oremos para que Dios PONGA CRISTIANOS EN SU CAMINO
3-   Oremos para que EL ESPÍRITU SANTO TRAIGA CONVICCIÓN DE PECADO
4-   Oremos para que SEA DERRIBADA TODA FORTALEZA DEL ENEMIGO y cualquier cosa que se oponga al conocimiento de dios, específicamente el orgullo y la rebelión
5-   Oremos para ATAR A SATANÁS y tomar autoridad sobre él, para que quite sus manos de nuestro ser amado, declarando rotos sus planes para esta persona

miércoles, 29 de febrero de 2012

Rahab



 "Por fe, Rahab la ramera, no pereció juntamente con los desobedientes, habiendo recibido a los espías en paz."

 (Hebreos 11:31) LEASE: JOSUE 2:1; 6:17-25; HEBREOS 11:31; SANTIAGO 2:25

 Los rabinos, desde tiempo inmemorial y luego muchos intérpretes del Cristianismo han intentado demostrar que Rahab era una mujer distinta de lo que nos describen las Escrituras. Niegan que fuera una ramera. Rahab se casó con Salmón, fue la madre de Booz y, por tanto, está incluida en la línea materna de los antecesores de Cristo. El apóstol Pablo la nombra entre la gran "nube de testigos" Es la única mujer, junto con Sara, que es designada como un ejemplo de fe. Además, el apóstol Santiago la menciona como una persona digna por sus buenas obras (2:25). ¿Cómo, se preguntan algunos, puede una mujer así haber sido una ramera? Es demasiado escandaloso. Especialmente difícil de creer para las personas pagadas de sí mismas, y que miran con desdén a los pecadores flagrantes. Repugna también a los que quieren hacer modelos de piedad y virtud a todos los carácteres de las Escrituras. En consecuencia ha habido mucha discusión sobre el significado de la palabra hebrea "zoonah" traducida en nuestra versión como ramera. Algunos dicen que era la dueña de una posada, simplemente. Otras que Rahab había sido una concubina, como Agar y Zilpa. Otros conjeturan que podía haber caído en su juventud, pero que cuando vivía en Jericó era una mujer de buena reputación. Todas estas suposiciones se han hecho por no entender el consejo de Dios para la redención de los pecadores. Deforman la historia de Rahab porque quieren establecer un esquema de salvación a base de la bondad humana. Pero las conjeturas no alteran los hechos. Rahab era una ramera. No hay manera de cambiar el significado de "zoonah", ni el del griego "porne". Aunque nos repugne admitirlo, hemos de recordar que no sólo Rahab, sino Tamar y Betsabé eran mujeres pecadoras, aunque constan en la genealogía de nuestro Salvador. "Todos pecaron y han sido destituídos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia." Esta es la gran verdad que hemos de recordar al considerar la materia, y esto se aplica a Rahab o a toda mujer virtuosa hoy. Las Escrituras no hacen excepciones. Pero Rahab tuvo fe y se arrepintió de su pecado. Después que cayeron los muros de Jericó y ella fue salvada, se casó con un príncipe de Israel. Por su fe, que nació cuando todavía vivía una vida de pecado, su nombre ha sido inmortalizado por el apóstol. Rahab, probablemente, oiría del extraño pueblo que se estaba acercando a Jericó, por algunos mercaderes, gente que. frecuentaban una casa como la suya. Por otra parte hemos visto que en el pueblo escogido el pecado era frecuente, había una murmuración constante. (Recordemos a María la hermana de Moisés, nada menos.) Recordemos también a Sípora, la esposa de Moisés. Incluso el mismo Aarón pecó en numerosas ocasiones. Entretanto, Dios tuvo compasión de esta mujer y le concedió su gracia. Es indudable que había centenares de mujeres incomparablemente más virtuosas en Jericó que Rahab. Todas ellas fueron pasadas por alto y el toque de gracia recayó sobre Rahab. Es posible que la fe ya hubiera estado creciendo en su alma. Que hubiera oído de los milagros extraños que se realizaban entre aquel pueblo que peregrinaba por el desierto, cercano ya a Jericó. En este momento de su fe la visitaron dos representantes de Dios. Su entrada en la casa fue parte de la preparación para el camino de Dios en favor de su pueblo. Ahora la fe de Rahab se vuelve decisiva. Considera a sus visitantes como embajadores de Dios. Arriesga su vida por ellos. El peligro en que incurrió era grave en extremo. Sin embargo salva a aquellos dos hombres, no por simpatía humana, no porque le convino para su propia seguridad, sino porque habían sido enviados por el altísimo Dios. - Rahab hizo lo que hizo por amor a Dios. Los primeros frutos de su fe se hacen evidentes al instante. Su corazón antes de hielo se derrite y piensa en su padre y su madre, y pide si pueden ser salvados. Los ejércitos de Israel se estacionaron alrededor de Jericó. Pero en toda la ciudad sólo hay una persona que reconoce en aquel ejército a los enviados de Dios. Abre la ventana y hace descender un cordón de grana. Rahab cree, y su redención es segura. Dios la incorpora en la línea santa de su Hijo unigénito. Con ello Dios no aprueba los actos pecaminosos. Lo que hace es decirnos que El es omnipotente y que puede redimir incluso al más profundamente pecaminoso. Y nos dice, además, que por el hecho de que haya puesto fin al conflicto agudo del pecado en nosotros, no hemos de tenernos por santurrones, y mirar con desdén a los otros porque pecan.

miércoles, 22 de febrero de 2012

¿Por qué le llamamos Biblia?


Actualmente se utiliza este término para denominar a la colección de libros inspirados por Dios, y reconocidos como sagrados por el pueblo judío y la iglesia cristiana.
 ¿Es uno o varios libros?
 
 Napoleón Bonaparte, el famoso general francés, quien tuvo bajo su control por más de una década a casi toda Europa Occidental y Central, dijo en una ocasión: “La Biblia no es un mero libro, sino una creación viviente, con un poder que vence a todo cuanto se le opone”.
 
 Igualmente, el general y primer presidente de los Estados Unidos George Washington dijo: “Es imposible gobernar rectamente al mundo sin Dios y sin la Biblia.”
 
 De acuerdo a datos estadísticos es la publicación más vendida en el mundo y en todas las épocas.
 
 La Biblia ha encabezado las listas de ventas de libros en todo el mundo. Además, aparece tres veces en los récords de Guiness. El primero por ser el primer texto completo elaborado por Gutenberg, mediante la imprenta de tipos móviles, y a partir del cual dio inicio formalmente la publicación impresa en todo el mundo occidental.
 
 El segundo se debe a qué uno de sus ejemplares, que aún se conservan de la edición conocida como “las Biblias de Gutenberg”, fue adquirido durante una subasta que tuvo lugar en Nueva York, por US$106,000, suma exorbitante si se toma en consideración que este suceso data de 1926, el precio más alto jamás pagado hasta ese entonces por libro alguno. Y el tercero porque es el único libro que ha llegado prácticamente a todo el planeta y en grandes cantidades, y desde su primera impresión ha sido publicado, total o parcialmente, en más 2,200 idiomas y dialectos.
 
 Su origen
 
 La Biblia es un conjunto de libros en los cuales, durante el transcurso de varios milenios, sus diversos autores, con la inspiración divina, fueron registrando acontecimientos, historias, pensamientos y anuncios proféticos de intenso contenido humano, religioso y espiritual, que dentro de ese vasto contexto ponen en relieve el inmenso amor que Dios siente por nosotros.
 
 De acuerdo con su raíz etimológica, la Biblia es una voz griega τα βιβλία que significa “los libros”. Así se denomina al conjunto de textos canónicos que tomaron como fundamento escrito el judaísmo y cristianismo. Actualmente se utiliza este término para denominar a la colección de libros inspirados por Dios, y reconocidos como sagrados por el pueblo judío y la iglesia cristiana.
 
 La Biblia está dividida en dos partes: Antiguo y Nuevo Testamentos. Al primero también se le conoce como Escrituras Hebreas, y al segundo como Escrituras Griegas, por el idioma que predomina en cada uno.
 
 A su vez, “testamento” proviene del latín testamentum, que tiene vinculación con el hebreo “brit”, que significa pacto o alianza.
 
 “Brit” se tradujo al griego como diatheke, que significa “disposición”, “arreglo”, y de ahí la “última disposición” o “última voluntad”, que llegó al idioma español como “testamento”.
 
 Dios ha mantenido Su Palabra desde la creación misma del universo, “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Evangelio de San Juan 1:1, versión Reina Valera 1960).
 
 Estos pequeños datos son un reto para que cada día nos propongamos a disfrutar la lectura del conjunto de libros más importante y valioso del mundo. Recordemos las palabras de Pedro ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna (Evangelio de San Juan 6:68, Versión Reina Valera 1960).
 
 Fuente: demipluma.wordpress.com

lunes, 24 de octubre de 2011

La Oracion fuente de Poder por Bounds

El descanso para el ministro debe ser como la máquina de afilar para la hoz que se usa solamente cuando es necesario para el trabajo. ¿Puede un médico durante una epidemia descansar más de lo indispensable para su salud mientras los pacientes están esperando su ayuda en casos de vida o muerte? ¿Puede el cristiano contemplar a los pecadores en las agonías de la muerte, y decir: “Dios no me pide que me afane por salvarlos?” ¿Es esta la luz de la compasión ministerial y cristiana o más bien hablan la pereza sensual o la crueldad diabólica?

Richard Baxter

Busca la santidad en todos los detalles de la vida. Toda tu eficiencia depende de esto, porque tu sermón dura solamente una o dos horas pero tu vida predica toda la semana. Si Satanás logra hacerte un ministro codicioso, amante de adulaciones, del placer, de la buena mesa, habrá echado a perder tu ministerio. Entrégate a la oración para que tus textos, tus oraciones y tus palabras vengan de Dios. Lutero pasaba en oración las mejores tres horas del día.

Robert Murray McCheyne

I. El hombre, instrumento del Espíritu.

Constantemente nuestra ansiedad llega a la tensión, para delinear nuevos métodos, nuevos planes, nuevas organizaciones para el avance de la Iglesia y para la propagación eficaz del Evangelio. Esta tendencia nos hace perder de vista al hombre, diluyéndolo en el plan u organización. El designio de Dios, en cambio, consiste en usar al hombre, obtener de él más que de ninguna otra cosa. El método de Dios se concreta en los hombres. La Iglesia busca mejores sistemas; Dios busca mejores hombres. Fue un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan. La dispensación que anunció y preparó el camino para Cristo estaba ligada al hombre Juan. "Niño nos es nacido, hijo nos es dado". La salvación del mundo proviene de este Hijo del pesebre. Cuando Pablo recomienda al carácter personal de los hombres que arraigaron el Evangelio en el mundo nos da la solución del misterio de su triunfo.

La gloria y eficiencia del Evangelio se apoyan en los hombres que lo proclaman. Dios proclama la necesidad de hombres para usarlos como el medio para ejercitar su poder sobre el mundo, con estas palabras: “Los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para corroborar a los que tienen corazón perfecto para con Él”. Esta verdad urgente y vital es vista con descuido por la gente de nuestra época, lo que es tan funesto para la Obra de Dios como sería arrancar el sol de su esfera, pues produciría oscuridad, confusión y muerte. Lo que la Iglesia necesita hoy día, no es maquinaria más abundante o perfeccionada, ni nuevas organizaciones, ni métodos más modernos, sino hombres que puedan ser usados por el Espíritu Santo; hombres de oración, poderosos en la oración. El Espíritu Santo no pasa a través de métodos, sino de hombres. No desciende sobre la maquinaria, sino sobre los hombres. No unge a los planes, sino a los hombres: los hombres de oración.

Un historiador eminente ha dicho que los accidentes del carácter personal tienen una parte más importante en las revoluciones de las naciones que la admitida por ciertos historiadores filosóficos o políticos. Esta verdad tiene una aplicación plena en lo que se refiere al Evangelio de Cristo, porque el carácter y la conducta de sus fieles seguidores, cristianizan al mundo y transfiguran a las naciones y a los individuos.

El buen hombre y el éxito del Evangelio están confiados al predicador, pues o entrega el verdadero mensaje divino, o lo echa a perder. Él es el conducto de oro para el aceite divino. El tubo no solo debe ser de oro, además tiene que estar limpio para que nada obstruya el libre paso del aceite, y sin agujeros para que nada se pierda.

El hombre hace al predicador, Dios tiene que hacer al hombre. El mensajero, si se nos permite la expresión, es más que el mensaje. Como la leche del seno de la madre no es sino la vida de la madre, así todo lo que el predicador dice está saturado por lo que él es. El tesoro está en vasos de barro y el sabor de la vasija impregna el contenido y puede hacerlo desmerecer. El hombre -el hombre entero- está detrás del sermón. Se necesitan veinte años para hacer un sermón, porque se requiere veinte años para hacer un hombre. El verdadero sermón tiene vida. Crece juntamente con el hombre. El sermón es poderoso cuando el hombre es poderoso. El sermón es santo si el hombre es santo. El sermón estará lleno de unción divina siempre que el hombre esté lleno de la unción divina.

Pablo solía decir: “Mi Evangelio”, no porque lo había degradado con excentricidades personales o desviadas con fines egoístas, sino porque el Evangelio estaba en el corazón y en la sangre del hombre Pablo como un depósito personal para ser dado a conocer con sus rasgos peculiares, para que impartiera al mismo el fuego y el poder de su alma indómita. ¿Qué se ha hecho de los sermones de Pablo? ¿Dónde están? ¡Son esqueletos, fragmentos esparcidos, flotando en el mar de la inspiración! Pero el hombre Pablo, más grande que sus sermones, vive para siempre, con la plenitud de su figura, facciones y estatura, con su mano modeladora puesta sobre la iglesia. La predicación no es más que una voz. La voz muere en el silencio, el texto es olvidado, el sermón desaparece de la memoria; el predicador vive.

El sermón con su poder vivificador no puede elevarse sobre el hombre. Los hombres muertos producen sermones muertos que matan. Todo el éxito depende del carácter espiritual del predicador. Bajo la dispensación judía el sumo sacerdote inscribía con piedras preciosas sobre un frontal de oro las palabras: “Santidad a Jehová”. De una manera semejante todo predicador en el ministerio de Cristo debe ser modelado y dominado por el mismo lema santo. Es una vergüenza para el ministerio cristiano tener un nivel más bajo en santidad de carácter y de aspiración que el sacerdocio judío. Jonathan Edwards decía: “Perseveré en mi propósito firme de adquirir más santidad y vivir más de acuerdo con las enseñanzas de Cristo. El cielo que yo deseaba era un cielo de santidad”.

El Evangelio de Cristo no progresa por movimientos populares. No tiene poder propio de propaganda. Avanza cuando marchan los hombres que lo llevan. El predicador debe personificar el Evangelio, incorporarse sus características más divinas. El poder compulsor del amor ha de ser en el predicador una fuerza ilimitada y dominadora; la abnegación, parte integrante de su vida

martes, 18 de octubre de 2011

Lo que dice el Génesis sobre el aborto

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De la misma forma que en el tema de los 'días de la creación', no hay ninguna dificultad ni controversia en absoluto: siempre y cuando dejemos que La Biblia nos enseñe y no impongamos las ideas de personas falibles sobre su claro significado. Veamos esta llamada 'polémica' a la luz de la Palabra:

1. El niño aún no nacido ('feto') ¿Es un ser humano?

2. Si es así, ¿Es aceptable en algún caso matar al nonato?

La respuesta a ambas preguntas está en Génesis. Génesis 25: 21–22 dice: 'y Rebeca su (de Isaac) esposa concibió, y los niños luchaban juntos dentro de ella'. Nótese que se refiere a los gemelos nonatos de Rebeca, Jacob y Esaú, como 'niños'(la palabra hebrea usada es banim, plural de ben), que se refiere a los niños ya nacidos y a menudo tiene un significado más concreto 'hijos'.

El Nuevo Testamento emplea la palabra griega habitual para bebé, brefos, al referirse a Juan el Bautista antes de nacer, el cual saltó en su vientre (de Elísabet) la causa de la presencia del Cristo nonato (Lucas 1:41–44). Los bebés aún no nacidos no son conjuntos de tejido desechable, a pesar de las afirmaciones de muchos pro-abortistas.

Y son, en todo momento, humanos desde el mismo momento de la fecundación, porque todo el código ADN necesario para desarrollar cada una de las características físicas del individuo se halla presente en el huevo fecundado.

Es totalmente falso que el ser humano en su desarrollo atraviese alguna fase de pez o reptil, a pesar de algunas pretensiones evolucionistas descaradamente fraudulentas (Véase en El Fraude Redescubierto, Creation 20 (2):49–51, Marzo 1998) la escandalosa verdad, con documentación fotográfica.

No. La Biblia, respaldada por la ciencia, enseña que el bebé venidero es un niño humano (Véase también Salmos 139: 13–16, Jeremías 1:5).

La segunda pregunta también se halla respondida en Génesis. Génesis 1: 26–29 y 2: 7–23 deja claro que el hombre fue creado diferente a los animales, hecho a la imagen de Dios. En Génesis 3 se lee que esta imagen fue corrompida por el pecado de los primeros humanos, Adán y Eva. Apenas una generación más tarde, Caín cometió el primer asesinato, una destrucción de esta imagen, y por consiguiente una grave afrenta para Dios. La violencia (y otras perversidades) se propagaron por todo el mundo, tanto que Dios destruyó a toda la población excepto los pasajeros del Arca con un diluvio que cubrió todo el globo terrestre (Génesis 6–8). A lo largo de la Escritura, el asesinato: es decir, la muerte deliberada de humanos inocentes: se considera un pecado atroz (Éxodo 20:13, Mateo 19:18, Romanos 13:9).

Dado que el aborto mata a un ser humano inocente, no es menos que un asesinato. De forma que todos los «casos difíciles» usualmente planteados por los pro-abortistas, es decir, «¿Qué hacer si la mujer es violada?», «¿Qué pasa cuando el niño es deforme?» , «¿Qué sucedería si ella no pudiera guardar al niño? «son completamente irrelevantes.

Por otro lado, también deberíamos recordar Ezequiel 18: 20, que prohíbe la ejecución de un niño por los crímenes de sus padres. Esto significa que, incluso, los casos trágicos de embarazos debidos a incesto no son ninguna justificación para matar al niño concebido, que es inocente. Además, estos son casos muy raros: la inmensa mayoría de los abortos se realizan por pura comodidad: si podemos deshacernos de los gatitos no deseados, ¿por qué no deshacernos de los niños no deseados?

Ahora bien ¿qué podemos hacer nosotros como cristianos? Deberíamos notar que tras el diluvio, Dios estableció ciertas disposiciones para refrenar el asesinato. Cualquiera que asesinare pagaría con su propia vida (Génesis 9). De esta manera Génesis contiene el origen del gobierno civil, porque este mandamiento de impartir justicia lleva consigo el concepto de autoridad. Observamos en el Nuevo Testamento (Romanos 13) que la principal función del gobierno es proteger al inocente y castigar al culpable. Dado que el aborto es un tipo de asesinato, debería estar prohibido por el gobierno, de modo que una nación que deja que los bebés aún no nacidos sean asesinados está desafiando a Dios, y no podrá prosperar a largo plazo La reciente decisión del parlamento del oeste de Australia de despenalizar el aborto es un triste ejemplo de esto. También leemos en Génesis acerca de Lot, lamentablemente un prototipo de muchos cristianos de hoy. Aunque Lot era un varón «justo» (2 Pedro 2: 6–8), escogió plantar su tienda hacia Sodoma (Génesis 13: 11–13), y rápidamente se vio mezclado en ella. Al parecer fue atraído por su prosperidad material, pero ignoró los efectos que su pecado habría de ejercer sobre su familia. Él perdió a dos de sus hijas y a sus maridos cuando Dios destruyó la ciudad y perdió a su esposa cuando ella miró hacia atrás desobedeciendo lo que dijo de Dios.

Los cristianos que dan más importancia a lo económico que a lo moral están actuando como Lot. Aunque problemas como los tipos de interés, el empleo, la vivienda y la educación son importantes, las criaturas que sean asesinadas en los vientres de sus madres jamás podrán gozar de estos beneficios.

Por último, a pesar de que deberíamos denunciar el grave pecado del aborto sin concesiones, también debemos señalar que ningún pecado es imperdonable Las mujeres que han abortado, los médicos que practicaron abortos y los políticos que votaron por la despenalización del aborto pueden todos tener perdón si vienen a Cristo con arrepentimiento y fe.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Argumentos contra el matrimonio homosexual

Desde el respeto a quienes se consideran homosexuales, es necesario esbozar los motivos fundamentales por los que no es justo equiparar las relaciones gay con el matrimonio. Aquí doce razones que deben tomarse en cuenta.

1 Casar homosexuales es un experimento social inédito

Casar personas del mismo sexo es un experimento social que nunca antes se ha intentado. Ninguna civilización ha practicado jamás el matrimonio homosexual. Incluso sociedades que permitían la homosexualidad y hasta la fomentaban en ciertas edades y clases sociales, como los griegos antiguos, entendían claramente el matrimonio como la unión estable entre un hombre y una mujer abiertos a tener hijos. Una cosa eran las prácticas sexuales de los ciudadanos y otra muy distinta la familia y la generación/ educación de hijos. La homosexualidad ha adoptado muchas formas en distintas sociedades, pero nunca se le ha relacionadocon el matrimonio. Experimentar con la sociedad es irresponsable y peligroso. Como dice la prudencia popular, los experimentos, mejor en casa y con gaseosa.

2 Los homosexuales, se pueden casar en cualquier país con personas del sexo opuesto.

Los homosexuales pueden casarse igual que cualquier otro, con los mismos derechos y obligaciones que los heterosexuales. Es decir, sólo con otra persona y sólo del sexo opuesto y que tenga cierta edad y dé su consentimiento. Que un homosexual se queje de discriminación porque no le dejan casarse con alguien del mismo sexo, es como si un polígamo se quejara de discriminación porque no le dejan casarse con varias mujeres, o un pederasta con un niño, o un secuestrador con su secuestrada (en muchos países aún se practica el secuestro de mujeres para casarse). No hay discriminación con ningúno: la ley es igual para todos y la sociedad tiene un modelo de matrimonio que ha demostrado su eficacia durante siglos.

3 Solo un hombre con una mujer generan niños y los crían de forma idónea.

El matrimonio es un status especial que la sociedad reconoce a la unión comprometida entre un hombre y una mujer por una razón: porque su relación corporal es la única capaz de generar nuevos miembros de la especie humana y porque su relación interpersonal es la idónea para criarlos, protegerlos y educarlos. Este servicio es tan importante y benéfico para la sociedad que merece protección legal. Por el contrario, ningún acto corporal entre homosexuales puede generar nuevos seres humanos, y tampoco dos personas del mismo sexo son idóneos para la cría y educación de los niños, que carecerían de referente paterno/masculino (si son dos lesbianas) o materno/femenino (si son dos homosexuales). Son los homosexuales los que deben cargar con el peso de la prueba y demostrar que pueden cumplir las mismas funciones que el matrimonio.

4 Para evitar abusos contra/entre homosexuales o desamparo legal no hace falta aprobar el matrimonio homosexual.

Casi todos los beneficios de un matrimonio a nivel de herencias, transmisión de bienes, propiedades compartidas, etc... pueden regularlo dos (o más) personas con acuerdos legales ante notario, independientemente de que tengan relaciones sexuales. De hecho, las pocas parejas homosexuales realmente interesadas en estos temas ya han establecido acuerdos así ante notario. Es de destacar que en el contrato matrimonial hay limitaciones, por ejemplo, los cónyuges se comprometen a ser fieles el uno al otro y a la ayuda mutua; en cambio, dos (o más) homosexuales o un grupo de amigos que viven juntos pueden, ante notario, regular muchas de las ventajas del matrimonio sin comprometerse ni a fidelidad ni a ayuda mutua.

5 Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con las personas que viven juntas sin relaciones sexuales.

Dos ancianas que viven juntas, tres hermanos en una casa, cuatro amigos que comparten piso desde hace seis años. Tienen una relación con afectividad, compromiso y convivencia, igual que puedan tener dos homosexuales. Sin embargo, se ven privadas de las ventajas legales del matrimonio gay porque no practican sexo entre ellos. El matrimonio gay en realidad premia a los practicantes de cierto tipo de sexo, privilegiándoles sobre otras convivencias afectivas y estables. Es evidente la diferencia con el matrimonio verdadero, que premia la complementariedad hombre-mujer estable y abierta a la generación y crianza de los hijos.

6 Legalizar el matrimonio homosexual establece un agravio comparativo con los polígamos y con cualquiera otra combinación numérica.

Al contrario que el matrimonio homosexual, que nunca ha sido aceptado por ninguna civilización, la poligamia tiene una larga tradición en numerosos países y sociedades, incluso en nuestros días. Si casamos a dos hombres, ¿con qué argumentos impediremos a nuestros ciudadanos islámicos o de origen subsahariano que no se casen con dos o más mujeres? ¿Puede un emigrante pedir por reagrupación familiar que vengan sus tres esposas? Al menos, las uniones polígamas tradicionales tienen hijos y suelen ser estables, lo cual es un bien social. ¿Con qué argumento los defensores del matrimonio gay lo impedirían? Después de todo, “si se quieren...”

Pero lo cierto es que en los ambientes homosexuales lo que ya se pide es la aprobación de la poligamia bisexual. Un famoso escritor lo ejemplificaba en un número de la revista homosexualista Zero: un amigo suyo está casado con una mujer, madre de sus hijos, y la quiere; pero es homosexual, ytiene una relación con un hombre. ¿Por qué esconderlo? ¿Por qué no casarse todos entre ellos? Así, los niños tendrían dos papás, que siempre es mejor que uno. Cuando el matrimonio deja de ser lo que naturalmente se ve (un hombre y una mujer unidos en un acto de amor que puede generar nuevas vidas–el coito natural está diseñado para uno con una, nadie más- ), entonces puede re-definirse para ser cualquier cosa. Una palabra que sirve para todo ya no sirve para nada.

7 Legalizar el matrimonio gay debilita la fortaleza del matrimonio natural, igual que la moneda falsa debilita la moneda verdadera.

Muchas personas piensan que no les afecta en nada que los homosexuales se casen. Es lo mismo que pensar: “no me afecta en nada que haya gente que haga circular falsos billetes de 100 euros, yo soy honrado y no los usaría, de hecho casi nunca veo billetes de 100 euros”. Sin embargo, es evidente que la circulación de moneda falsa nos afecta a todos, porque se pierde confianza en esa moneda, la gente la usa con reticencias, prefiere usar otras monedas (dólares, por ejemplo) o no comerciar o no aceptar ciertos billetes y al final la economía de todos se resiente porque todo es más costoso. Lo mismo pasa cuando se hace circular un matrimonio falso como si fuese matrimonio real.

En los países nórdicos, donde el matrimonio entre homosexuales hace años que existe, la mitad de los niños nacen fuera del matrimonio. Al aprobar el matrimonio homosexual, se da el mensaje a la sociedad de que en realidad casarse no significa nada (mensaje reforzado en cualquier país donde exista el divorcio). Como consecuencia, la gente no se casa y su compromiso (de pareja y a menudo social) es débil. Igual que la moneda falsa, crea desconfianza en el sistema económico, el matrimonio falso crea desconfianza en el compromiso inter-personal y social. Una sociedad basada en la desconfianza, la desvinculación y la falta de compromiso nunca funcionará tan bien como una basada en familias fuertes, comprometidas de por vida por el bienestar de los cónyuges, hijos y parientes.

8 En realidad, pocos homosexuales se casan; el objetivo del movimiento gay es destruir el matrimonio heterosexual.

Lo han reconocido muchas veces los líderes homosexuales en España y en el resto del mundo. En realidad muy pocos de ellos quieren “casarse”. Pero el movimiento del homosexualismo político se vuelca en la exigencia del matrimonio para cambiar la sociedad y eliminar una institución (el matrimonio monógamo y de por vida) en la que no creen.

“Luchar por el matrimonio del mismo sexo y sus beneficios y entonces, una vez garantizado, redefinir la institución del matrimonio completamente, pedir el derecho de casarse no como una forma de adherirse a los códigos morales de la sociedad sino de desbancar un mito y alterar radicalmente una institución arcaica. [...] La acción más subversiva que pueden emprender los gays y lesbianas [...] es transformar por completo la noción de familia” [Michael Signorile, activista homosexual y escritor, citado en Crisis Magazine, 8 de enero de 2004]

El activismo homosexual no quiere formar “familias como las demás”. Más bien, quiere llegar a que todas las familias sean como las suyas, para lo cual la clave es desmontar conceptos arcaicos y caducos como fidelidad, monogamia, compromiso, fecundidad, paternidad/maternidad, etc.

9 Legalizar el matrimonio homosexual significa legalizar la entrega de niños a homosexuales.

Hay gente que dice “yo veo bien que los gays se casen pero no que adopten niños”. Es un error pensar que se va a legalizar el matrimonio sin la adopción: si se legaliza el matrimonio incluirá siempre la adopción. Quien apoye una cosa estará apoyando, quiera o no, la otra. Aunque algunas lesbianas tienen hijos de anteriores relaciones o los han buscado (mediante inseminación artificial o con la cooperación de un hombre) la adopción se plantea para que los homosexuales que, obviamente, no tienen niños, accedan a la educación de niños que, obviamente, eran de parejas heterosexuales.

La adopción de homosexuales tiene diversas desventajas para la sociedad que la permita, empezando por que la escasez de niños hace que se traigan de China, Rusia y otros países... que no van a dar niños a países donde los homosexuales adopten. Así, el deseo de una minoría ínfima va a dificultar a miles de matrimonios que quieren adoptar. Pero el punto clave es que un niño tiene derecho a un padre y una madre, derecho conculcado si se le entrega a dos hombres o a dos mujeres.

10 Legalizar el matrimonio homosexual significa poner toda la maquinaria educativa y mediática del Estado al servicio de homosexualismo político.

Si el matrimonio gay es legal, se enseñará en las escuelas. Los libros de texto de los niños explicarán la doctrina que las asociaciones homosexualistas hayan indicado: que la homosexualidad es normal, que es bueno tener dos papás y dos mamás, que los niños deben experimentar con su sexualidad para descubrir qué sexo les atrae más y que las personas que se oponen a la homosexualidad (como los papás de los niños cristianos) son intolerantes. Por supuesto, cada serie de televisión tendrá su pareja de homosexuales o lesbianas con niños, conviviendo felices para ejemplo y edificación de tantos matrimonios con problemas. De hecho, hay en España centros de scouts y de ocio infantil que activamente difunden ya esta ideología.

11 Legalizar el matrimonio homosexual implicará a medio plazo multas y penas de cárcel para quien critique la actividad homosexual.

En Suecia, donde hay uniones gay desde 1995 con adopción de niños desde 2002, se decretó pena de cárcel para un pastor pentecostal que básicamente se limitaba a predicar las palabras de San Pablo sobre la homosexualidad. Otro país donde criticar la homosexualidad ha significado multas y juicios es Canadá. El grado de respetabilidad de la relación gay (no ya de la persona, que obviamente es merecedora de respeto simplemente por ser persona) será extremo y su crítica punible. La libertad de expresión se verá recortada y probablemente también la libertad religiosa.

12 Legalizando el matrimonio homosexual, España ensanchará su abismo con otras civilizaciones y la propia cultura occidental.

La mayoría de los musulmanes del mundo conocen poco de Occidente y de su democracia. Lo que conocen es básicamente lo peor: que producimos pornografía, que la exportamos en grandes cantidades, que –a sus ojos- nuestras mujeres visten impúdicamente, y que estas mismas mujeres, cuando se les da un cargo en una prisión (ver Abu Ghraib en Irak), vejan, humillan, desnudan y filman pornografía con los prisioneros y la hacen circular. Algo parecido piensan en la China comunista, incluso en las masas populares de la democrática y anglohablante India. Tiranos y fundamentalistas islámicos o comunistas señalan con razón estos y otros elementos para justificar en sus países que “lo que los occidentales llaman democracia es vicio y degeneración”.

Casar homosexuales y destruir la familia no va a ayudar nada al diálogo Oriente-Occidente ni a mostrar las bondades de la democracia. Llamar “derechos humanos” al matrimonio homosexual va a servir para erosionar los verdaderos derechos humanos, para que el mundo no Occidental vea que Occidente impone una moral (o una inmoralidad, desde su punto de vista) no basada en la naturaleza común del ser humano sino en el individualismo, el materialismo y el hedonismo. Millones de musulmanes y de chinos (y la autoridad moral de Occidente) van a ser perjudicados por esta piedra en el camino de extender una auténtica democracia y unos derechos humanos auténticos. Hay pues muchas razones perfectamente prácticas para que una sociedad responsable diga "no" al matrimonio entre homosexuales desde el respeto a estas personas. l

(ForumLibertas.com)