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miércoles, 24 de mayo de 2017

Libro de Doctrina IDM Perú (2da P)




Lección 6
El ser humano

El ser humano es creación del Dios Único (Gen. 2:7), lo creó para que poblara y disfrutara la tierra para siempre (Gen. 1:28; Salmo 115:16). Las doctrinas de las Escrituras enseñadas por los maestros de la ley y los escribas en las sinagogas y por los sacerdotes en el templo fueron atesoradas por El Mesías Jesús y sus seguidores (Mat. 13:52; 23: 2-3; Juan 9:41).

La doctrina que enseña de qué está constituido el ser humano empieza en Génesis 2:7 "Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente."

Pablo se basa en esa misma doctrina: "Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente"  (1 Corintios 15:45)

Un ser viviente es una alma viviente (1 Reyes 15:29). Desde el primer capítulo de Génesis tanto aves como mamíferos y peces son llamados en el texto hebreo almas vivientes que significa seres vivos (compare con Eze. 47:9; Job 12:10). La palabra alma a veces denomina al cuerpo con vida (Luc. 12:19) y en otras a la vida misma (Job 33:22). Dios convirtió con su aliento o espíritu de vida el polvo de la tierra en un cuerpo de carne y hueso (Gen. 2:7). El hombre es carne sostenida por espíritu de vida (Gen. 6:17). Al exhalar el espíritu de vida el hombre muere (Gen. 25:8; Job 34:14-15). La resurrección es la acción inversa, es la entrada de espíritu de vida al cuerpo instantáneamente regenerado por Dios (Ez. 37:6). Obviamente Dios planea resucitar sólo al hombre.

Por tanto al morir, el hombre vuelve al polvo (Gen. 3:19) y se convierte en "morador del polvo" (Isaías 26:19) por que duerme en el hasta la resurrección (Daniel 12:2). En otras palabras, el hombre deja de existir hasta la resurrección (Job 19:26; Ezequiel 37:14). Si pertenece al Mesías "duerme en Cristo" (1 Tes. 4:14), es decir, con la garantía de las palabras de Jesús: "el que me cree aunque esté muerto vivirá" (Juan 11:25). No hay en la Escrituras hebreas el concepto de un alma que sobrevive a la muerte (Ecl. 9:5) y es puesta por Dios en tormento o dicha. Por tanto las parábolas y visiones proféticas deben ser interpretadas basados en la Ley y los profetas (Isaías 8:20).

El espíritu de vida es impersonal cuando es exhalado (Gen. 7:22) pero dentro del cuerpo es lo profundo y emotivo del hombre (Gen. 45:27) y junto con la mente es su yo personal (Marcos 2:8; 1 Corintios 2:11). Las Escrituras dicen que el "espíritu vuelva a Dios que lo dio" (Ecl. 12:7) lo que significa que la vida pertenece a Dios pues es su aliento (Job 34:14).

Lección 7
La Esperanza cristiana

Los creyentes en el evangelio son adoptados hijos de Dios (Juan 1:12) y son contados como coherederos con el Mesías (Rom. 8:17) que es en primer lugar el objeto de las promesas hechas a Abraham (Gal. 3:19). Dios le prometió a Abraham que sería heredero del mundo (Gen. 22:18; Rom. 4:13). Su simiente o descendiente sería puesto sobre las naciones para siempre (Gal. 3:16; Juan 8:57).

Nuestro Mesías Jesús hereda todas las naciones para bendecirlas con un reino justo (Mat. 24:14; Luc. 13:29). Él predicó este reino de Dios para invitar a los que crean, a entrar en él (Luc. 4:43; 6:20). El Futuro Rey Jesús ocupará el trono vacante de David y reinará con los apóstoles (Luc. 22:30) para siempre sobre un Israel reconciliado (Luc.1:32; Hch. 2:30). Israel será cabeza y modelo de las naciones (Eze. 37:25; Rom. 11:26). El Rey Jesús tomará el poder, la fortaleza y las riquezas en su segunda venida (Mat. 24:30; (Apo. 5:12), la toma del poder será violenta (2 Tesalo. 1:8).

La esperanza de la iglesia de Dios es recibir la inmortalidad cuando Jesús vuelva (Luc. 21:36; Juan 6:40). Con esta vida que no acaba los creyentes podrán ayudar a reinar las naciones para siempre (2 Pedro 1:11). Ese será el día de la manifestación de los hijos de Dios para liberación de la creación (Rom. 8:19). Los que sufran persecución por causa del evangelio del reino tendrán los más grandes puestos de autoridad (2 Tim 2:12; Apoc. 20:4). Ciudades serán repartidas (Luc. 19:17) y Jerusalén será la ciudad del gran Rey Jesús (Mat. 5:35). Con la fe en las promesas debemos vencer al mundo (2 Pedro 3:14) y debemos santificarnos para heredar el reino (1 Juan 3:3). El ancla de nuestra vida es esta esperanza (Hebreos 6:19).
Debemos prepararnos bíblicamente para dar razón de nuestra esperanza (1 Pedro 3:15).
Dios es galardonador de los que le buscan (Hebreos 11:6) y su galardón es vida para disfrutarla en el reino ( Rom. 2:7), ese galardón está en los cielos (Luc. 6:23), pero Jesús nos lo trae en su venida (2 Tim 4:8). Nuestro cuerpo o edificio inmortal está reservado en los cielos en los planes de Dios (2 Cor. 5:1). Nuestro derecho para entrar en el reino está en los cielos (1 Pedro 1:4; Apoc. 22:12) y esperamos que Jesús nos traiga la ciudadanía ( Filip. 3:20). Tanto los creyentes muertos como la última generación de discípulos seremos transformados (1 Cor. 15:51; 1 Tes. 4:16-17).

"Entrar al reino" (Mat. 5:20), "ver el reino" (Juan 3:3) tiene como sinónimos "entrar a la vida" ( Marc. 9:45-46), "heredar la vida" (Luc. 18:18-25) "ser salvo" (Mat. 19:25), "estar en el siglo venidero" (Lucas 18:29-30) recibir "la gloria de Dios" (Rom. 5:2) "que en nosotros a de manifestarse" (Rom. 8:18).

La Biblia entera está ajena a la idea de "ir al cielo al morir", no fue el leguaje cotidiano de la iglesia apostólica. Si no hay alma que sobreviva a la muerte en consecuencia no hay cielo al morir.

Lección 8
La Iglesia de Dios

La Iglesia o congregación es el grupo de hombres y mujeres (Gal.3:28) que reciben la semilla del evangelio para nacer de nuevo (1 Pedro 1:23), son lavados en el sacrificio de Jesús (Col. 1:14), y en el bautismo (Hechos 2:38) y perseveran en la doctrina del Mesías enseñada también por los apóstoles (Juan 15:7; Hechos 2:42). El Nuevo pacto con la casa de Israel (Jer. 31:31) fue celebrado con los apóstoles que eran judíos (Mat. 26:28). Dios mostró a Pedro la inclusión de los gentiles (Hechos 15:7).

La iglesia:
Nace de la unión del remanente de Israel (Rom. 11:15) que recibió la palabra de Jesús y lo reconoció como Mesías (Juan 1:12) y los no judíos que se convirtieron al Dios vivo (Hechos 26:20). No tiene una clase clerical (Mat. 23:8), los cinco ministerios son para servir a los santos (Efe. 4:12). Una vez muertos los apóstoles y profetas al terminar el primer siglo sobrevivieron tres ministerios.

Es conocida por el fruto del Espíritu (Col. 1:10) y por la doctrina apostólica basada en las Escrituras hebreas (Rom. 16:26). Fue redimida o comprada por el Cordero de Dios (Col. 1:14) por lo cual también es la Iglesia del Mesías (Mat 16:18). Cumple con la orden de comer del pan y beber de la copa en la Cena de Jesús hasta que vuelva (1 Corintios 11:26).

Fue planeada antes de la fundación del mundo para iluminar con buenas obras (Efe. 2:10), para predicar el Evangelio del Reino hasta el fin del siglo (Mat. 28:20) y para reinar para siempre con Jesús en la tierra (Santiago 2:5).
Es el cuerpo cuya cabeza es el Señor Jesús (Efe. 5:23). No tiene cabeza visible a nivel mundial. La iglesia es mansa, pacificadora (Mat. 5:5,9)y no se mezcla con la política (Juan 17:14).

Pablo le llama frecuentemente Iglesia de Dios (1 Cor. 10:32; 11:22) y algunas veces Iglesia del Mesías (Rom. 16:16). Es divisionista llamar a la Iglesia por muchos nombres. La iglesia está unida al Olivo de Dios donde la Raíz es Abraham y la rica sabía es la doctrina dada a los hebreos que nutre a los creyentes (Rom. 11:18). La iglesia es llamada "el pueblo de los santos del Altísimo" en la visión profética de Daniel, recibe el reino que le comparte el "hijo del hombre" (Daniel 7:18). La iglesia será librada del día de la Ira de Dios (1 Tes. 1:10).

Lección 9

La congregación de creyentes

Los creyentes en el Reino de Jesús deben apreciar su inclusión en el cuerpo (Col. 3:15) y entender que necesitan de otros miembros para su crecimiento espiritual (Efe. 4:16). Una es la bendición individual y otra es la bendición corporativa (1 Cor. 12:19). Heredamos el reino de Dios como cuerpo (Heb. 11:40). Por lo tanto congregar para honrar a Dios es nuestro deber y para nuestro beneficio (Hechos 2:47). El mínimo requerido es "dos o tres" creyentes (Mat. 18:23) que se edifiquen mutuamente (1 Cor. 14:26). Si los ministros son un regalo de Dios y necesarios para la edificación (Efe. 4:11) y ninguno de los dos congregantes lo es habrán de asociarse en lazos fraternales con un pastor y maestro ( 1 Tes. 5:12; Heb. 13:24) también llamado anciano por su experiencia y conocimiento de las Escrituras (1 Cor. 5:17).

El nuevo creyente se someterá y se sujetará al anciano (Heb. 13:17) pero considerando su conducta y su fe, si son dignas de imitar (Heb. 13:7). La vida ejemplar y virtuosa son las credenciales del anciano (Fil. 3:17; 1 Tim. 4:12) en caso contrario hay que apartarse de los tales (1 Tim. 6:5), los gustos y las preferencias de personalidad no son motivo para desasociarse (2 Tim. 1:15). El que es instruido hará partícipe de toda cosa buena (vestido y sustento) a su instructor (Gal. 6:6).

Los creyentes voluntariamente decidirán si permanecen como congregación doméstica (1 Cor. 16:19) o pasan a ser congregación pública (1 Tes. 1:8), para esto usarán el modelo bíblico de más de un anciano (Hechos 14:21; Tito 1:5; Sant. 5:14). Será muy sabio invitar a un ministro de experiencia solo para efectos de organizar la congregación (1 Tim. 5:21). La congregación bíblica solo tiene pastores y diáconos (Filip. 1:1). Los pastores son la máxima autoridad de la congregación (Hechos 15:22) y serán sustentados por ella si y sólo si se dedican a predicar y a enseñar (1 Tim. 5:17), si la dedicación del ministro es parcial recibirá alguna ofrenda (Filip. 4:3). Será decisión de la congregación asociarse fraternalmente a otras congregaciones (2 Cor. 8:19). Se debe descartar la idea de aglutinar miembros en una congregación, siempre es mejor organizar una nueva.

La congregación se reúne para:
Adorar al Padre, esto los identifica como verdaderos adoradores Juan 4:23). Crecer en el conocimiento de la doctrina del Mesías. Alabar a nuestro Señor Jesús Mesías. Planificar y promover la predicación del Evangelio del Reino (Rom. 1:8). Conmemorar la muerte redentora. Interceder por las necesidades de sus miembros. Cultivar el fruto del Espíritu.

El bautismo en agua no nos hace miembros de la congregación local. Se debe solicitar ser miembro. El bautismo nos hace miembros del cuerpo de Jesús el Cristo (1 Cor. 12:13; Gal. 3:27). El miembro no  puede dejar de pertenecer a una congregación por motivos que no incluyan las obras de la carne en él  (Rom 8:6). Cada congregación es autónoma e independiente y establece sus propias normas de convivencia (Gálatas 2:4). Ninguna buscará imponer ni exigirá que otras congregaciones cumplan sus normas (Gal. 2:14; Rom. 14:4).

Lección 10
La santificación del creyente

El creyente nace de nuevo por la palabra del reino implantada (1 Pedro 1:23), es por esta esperanza que se santifica (1 Juan 3:3) y como nueva criatura empieza a revestirse de Jesús adoptando su personalidad (Rom. 13:13). La personalidad de Jesús es la del único varón perfecto que cumplió la Ley (Juan 8:29,46). Los pastores y maestros deben cumplir con su deber de ayudar a forjar la nueva personalidad del nuevo creyente (Gal. 4:19) hasta su madurez cuando ya no será dependiente de los pastores (Efe. 4:12). La madurez es la capacidad de discernir la virtud o la maldad en las cosas de este mundo (Heb. 5:14).


El Señor Jesús modificó, interpretó y sintetizó la Ley para los suyos (Mat. 19:8; Marcos 7:19), Pablo captó esta Gracia dada a nosotros (Gal. 5:14). Nuestra justicia debe ser mayor que la de los escribas (Mat. 5:20). Debemos conocer la Ley como referencial (Rom. 7:1). Lo más importante de la Ley es la justicia, la misericordia y la fe (Mat. 23:23). La fornicación es el peor pecado pero empieza con el mal deseo (Mat. 5:28). El homicidio es un grave pecado pero empieza con la ira (Mat. 5:22). El robo es pecado pero empieza con el amor al dinero  (1 Tim. 6:10)

Nadie puede evitar ser tentado pero no obedecer al pecado en sus malos deseos es para la honra de Dios (Gal. 5:16; Sant. 1:12). La comunión con Dios en oración nos inspira para resistir la tentación (Mat. 26:41; Rom. 6:13). La lectura de la Biblia nos ayuda a mantenernos vigilantes (Sant. 1:25). El pecado es ofensa a Dios (1 Tim 6:1), transgresión de la Ley (Heb. 2:2) y desobediencia al Mesías (1 Cor. 8:12; 2 Cor. 11:3). El creyente ha descartado practicar el pecado (1 Pedro 2:1).

El alejamiento del pecado es la santificación, el fruto por excelencia (Rom 6:22). La santificación es en todo ámbito de la vida (1 Pedro 1:18). Cada uno debe santificar su manera de pensar, hablar, vestir y actuar, desechando la inmoralidad de modo que agrade a Dios (Juan 15:3). Cuidar solo nuestro vestido, nuestro obrar y medir nuestras palabras sin modificar nuestro pensamiento nos convertirá en hipócritas (Mat. 23:25). El vestido debe ser decente y recatado (1 Tim. 2:9). Pedro apóstol aconseja el desuso de adornos de oro y vestidos costosos (1 Pedro 3:3). Las palabras deben estar libres de corrupción (Mat. 12:36; Efe. 4:29) y el obrar debe ser en justicia (Mat. 5:16). El chisme es tan dañino como la mentira (1 Tim. 5:13).
El creyente que cometiere pecado que trastorne su comunión con Dios (1 Juan 2:1) deberá entrar a un periodo de restauración espiritual guiado por pastores o hermanos maduros (Gal.6:1). Este periodo concluirá cuando sea evidenciada buena salud espiritual (Sant. 5:20). Es cierto que el creyente no llegará a la incorrupción en esta Era (Mat. 26:41), pero la alcanzará cuando vuelva Jesús sí tiene el fruto de la santificación (1 Cor. 15:53).

lunes, 19 de diciembre de 2016

La Tumba vacía por Alva Huffer

Teología Bíblica Sistemática. Lección 16
Alva Huffer



La tumba vacía

El cristianismo es la religión de la tumba vacía.  El personaje central en el cristianismo es el que murió una muerte sacrificial, fue sepultado, y después de tres días experimentó una gloriosa resurrección a la inmortalidad.  El que hizo de sustituto del hombre y murió por los pecados del mundo ha resucitado de entre los muertos.  Él está viviendo hoy a la diestra de Dios en gloria y la inmortalidad.  Él dijo: "Yo soy el que vivo, y estuve muerto, y he aquí, estoy vivo por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 1:18).

I. Importancia de Su Resurrección

1.  Tema fundamental del Evangelio.  La resurrección de nuestro Señor es un tema fundamental del evangelio.  Pablo indicó que el cristianismo se levanta o cae sobre la veracidad del hecho de que Jesús ha resucitado de entre los muertos.  (1 Cor. 15:12-20.) Es una parte vital del mensaje del evangelio.  "Asimismo, hermanos, os declaro el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, y en el cual también perseveráis; por el cual también sois salvos, si retenéis lo que os he predicado, a menos que ustedes hayan creído en vano. Les he enseñado a vosotros en primer lugar lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;. y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día según las Escrituras "(1  Cor. 15:1-4).

2.  Esencial para la Salvación.  La creencia en la resurrección de Cristo es esencial para la salvación.  Pablo dijo: "Si confesares con tu boca que Jesús es Señor y crees en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás será salvo" (Romanos 10:9).

3.  Aplicación de la salvación hecha posible.  La resurrección de Cristo es de gran importancia en lo que respecta a la aplicación de la salvación.  El sacrificio de Cristo proveyó la base de la salvación, la resurrección de Cristo hace posible la aplicación de la salvación.  Dios ha resucitado a Su Cordero sacrificial de la muerte y lo ha exaltado a su diestra para que Cristo pudiera ser cabeza de la Iglesia y Señor de los creyentes.  El poder de la resurrección de Cristo mora en los creyentes y aplica los beneficios y resultados de la salvación a sus corazones.  En la medida que el sacerdote viva delante del trono de Dios, Él intercede y actúa como defensor para el creyente.

4.  Mensaje de la Iglesia del Nuevo Testamento.  La resurrección de Nuestro Salvador fue el mensaje vivo de la Iglesia del Nuevo Testamento.  La fe en la resurrección transformó la vida de los apóstoles y la Iglesia hizo una tremenda influencia en ganar miles de personas para Cristo.  La resurrección de Cristo fue un importante mensaje del apóstol Pedro.  (Hechos 2:24, 32; 3:15, 26; 4:10; 5:30; 10:40;. 1. Pedro 1:21) En sus sermones y cartas, Pablo dio énfasis especial a la verdad de que Cristo había  resucitado de entre los muertos.  (Hechos 13:30, 34; 17:3, 31;. Rom 1:4; 4:24, 25, 6:4, 7:4, 9; 8:11; 10:09, 1 Cor 6:14.  , 15, 2 Cor 4:14;.. Gal 1:1; Efesios 1:20;. Col. 2:12, 1 Tesalonicenses 1:10;. 4:14;.. 2 Tim 2:8)

II.  Profecías del Antiguo Testamento

El Antiguo Testamento contiene cinco grandes profecías relativas a la resurrección de Cristo: Salmo 16:9, 10; 22:22-31; 118:22-24; Isa. 53:10, Job 19:25.  Salmo 16:9, 10 es referido por Pedro (Hechos 2:25 - 31) y por Pablo (Hechos 13:33-37) en la proclamación de la resurrección de Cristo.  Salmo 22:22 es citado en Hebreos 2:12, y el Salmo 118:22 se cita en Hechos 4:10, 11 como prueba de la resurrección de Cristo.

III.  Tipos del Antiguo Testamento

1.  Jonás en el gran pez.  Nuestro Salvador enseñó que Jonás estuvo en el gran pez tres días y tres noches haciendo una figura de su propia muerte, sepultura y resurrección.  Él dijo: "Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el Hijo del hombre estará tres días y tres noches en el corazón de la tierra" (Mateo 12:40).

2.  Fiesta de las Primicias.  La segunda fiesta religiosa de Israel era la Fiesta de las Primicias.  (Levítico 23:9-14). Fue precedida por la fiesta de la Pascua.  En la fiesta de los primeros frutos, los israelitas trajeron los primeros frutos de la cosecha de primavera para el Señor y les ofrecieron delante de él.  Los israelitas reconocieron que todo lo que poseían venía de Dios. Ellos ofrecieron los primeros frutos de la cosecha, en reconocimiento de su completa propiedad.  La fiesta de la Pascua tipificaba la muerte de Cristo, la Fiesta de las Primicias figura de su resurrección.  "Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron" (I Cor. 15:20).  Cristo fue el primero en ser resucitado de entre los muertos a la inmortalidad.

3.  El sacrificio de Isaac.  Abraham creyó en el poder de Dios para resucitar a los muertos.  Dios había prometido a Abraham que iba a ser padre de muchas naciones, y Abraham tuvo fe en la fidelidad de Dios para cumplir Su pacto.  Cuando Abraham, en obediencia a las instrucciones de Dios, ofreció su único hijo, Isaac, como una ofrenda, él sabía que Dios podía resucitar a Isaac de entre los muertos.  Abraham indicó esta creencia en sus palabras a los dos jóvenes, "Yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros" (Génesis 22:5).  Isaac, por supuesto, no murió como un holocausto, un carnero fue ofrecido en su lugar.  La ofrenda del sacrificio de Isaac prefigura a Cristo; el regreso de Isaac con Abraham tipifica la resurrección de Cristo.  "Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia: creyendo que Dios era poderoso para levantarlo, incluso de entre los muertos, de donde también le volvió a recibir en manera figurada "(Heb. 11:17-19).

4.  La vara de Aarón que reverdeció.  Para probar que Aarón estaba autorizado a ser sumo sacerdote de Israel, Dios realizó un milagro en el que la vara de Aarón reverdeció.  (Nm. 16:01-17:13) "Y aconteció, que al día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio, y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y dio a luz  brotes, floreció y flores, y produjo almendras "(Números 17:8).  El hecho de que la vida salió de la resurrección de la vara de Aarón imágenes de Cristo de la muerte.  El florecimiento de la vara de Aarón reivindicó su sumo sacerdocio, nuestro Sumo Sacerdote, Jesucristo, ha resucitado de entre los muertos, y sirve como nuestro Señor, Abogado e Intercesor.

IV.  Predicciones de Nuestro Señor

Jesús dijo a sus discípulos que resucitaría de entre los muertos.  Los discípulos, sin embargo, no comprendían el significado de sus palabras hasta después de Su resurrección.  "Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto a ellos; y creyeron en la Escritura y la palabra que Jesús había dicho" (Juan 2:22).
Predicciones de Cristo acerca de Su resurrección sigue: "Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser muerto, y resucitar al  tercer día "(Mat. 16:21; también Marcos 8:31 y Lucas 9:22).  "Y le matarán, y al tercer día resucitará Y ellos se entristecieron." (Mateo 17:23; también Marcos 9:31 y Lucas 9:43).  "Y le entregarán a los gentiles, para burlarse, y le azoten, y le crucifiquen: mas al tercer día resucitará" (Mateo 20:19; también, Marcos 10:34, Lucas 18:33).  "Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el Hijo del hombre estará tres días y tres noches en el corazón de la tierra" (Mateo 12:40).  "Y como descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión del hombre, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos" (Mat. 17:9; también, Marcos 9:9).  "Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Dijeron entonces los judíos En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú que en tres DAV? Mas él hablaba  del templo de su cuerpo "(Juan 2:19-21).  "Diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, mientras se encontraba viviendo aún: Después de tres días resucitaré" (Mat. 27:63).

V. La prueba de la resurrección de Cristo

La resurrección de Cristo es uno de los mejores hechos establecidos de la historia.  Hay más pruebas para demostrar la certeza de su resurrección que de algún otro evento.  El relato histórico de su resurrección es registrado por los cuatro biógrafos de su ministerio terrenal: Mat.  28:1-15, Marcos 16:1-14, Lucas 24:1-48, Juan 20:1-29, 21:1-25.
Las dos pruebas más importantes de la resurrección de Cristo son: (1) la tumba vacía y (2) las apariciones de Cristo a sus discípulos después de su resurrección.  Las vidas cambiadas de los apóstoles, la formación y la existencia continuada de la Iglesia, y la escritura del Nuevo Testamento son evidencias adicionales de su resurrección y ministerio celestial.

1.  La tumba vacía.  Una prueba importante de la resurrección de nuestro Señor es que la tumba en la que fue sepultado quedó vacía.  Este hecho fue descubierto por las mujeres que acudieron al sepulcro en la mañana de Pascua.  Los discípulos, Pedro y Juan, verificado esta verdad cuando entraron en el sepulcro vacío y vieron la ropa en la que Jesús fue enterrado.  El ángel proclama el hecho de que la tumba estaba vacía: "No está aquí, pues ha resucitado, como dijo Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor." (Mateo 28:5, 6).  Los guardias soldados informaron al Sanedrín que la tumba estaba vacía.  (. Mat. 28:11-15) Los jefes de los sacerdotes no investigaron el informe de los guardias, que al parecer no tenía ninguna duda de que la tumba estaba vacía.
Un interesante relato de la ubicación de la tumba de Jesús ha sido escrito por Henry H. Halley en su Pocket Bible Handbook, pp 491-493.

2.  Apariciones de Cristo después de la resurrección.  La resurrección de nuestro Señor la prueba el hecho de que Él se apareció a sus discípulos después de su resurrección.  Jesús permaneció en la tierra cuarenta días después de Su resurrección.  Durante esta etapa, se apareció a sus discípulos al menos en once ocasiones.  En un momento se apareció a más de quinientos testigos.  Cuarenta es un número que denota en la Biblia prueba exhaustiva.  Durante los cuarenta días entre la resurrección y ascensión de Cristo, Él probó que Él había resucitado de entre los muertos.
Cristo resucitado se apareció a: (1) las mujeres que acudieron al sepulcro y estaban regresando después de que vieron al ángel que anunció la resurrección de Cristo (Mateo 28:9, 10), (2) María Magdalena en la tumba (Marcos 16:  9; Juan 20:11-17), (3) Pedro (Lucas 24:34;. 1 Cor 15:5), (4) dos discípulos que iban a Emaús en la tarde de Pascua (Lucas 24:13-31);  (5) los diez apóstoles en el momento de la cena de Pascua (Juan 20:19-23, 1 Cor 15:5;. Lucas 24:36-48), (6) al discípulo once, entre ellos Tomás, una semana más tarde  (Juan 20:26 - 29), (7) siete discípulos que pescaban en el Mar de Galilea (Juan 21:1-14), (8), los once discípulos en una montaña señalada en Galilea (Mateo 28:16 -  20); (9) más de quinientos hermanos (1 Cor.15:. 6); (10) A Santiago o Jacobo, probablemente el medio hermano de Jesús (I Cor 15:7), y (11)a todos los apóstoles en el  Monte de los Olivos, inmediatamente antes de su ascensión (Lucas 24:50, 51; Hechos 1:3-9;. 1 Cor 15:7).
Después de su ascensión, Jesús se apareció a Esteban (Hechos 7:55, 56), a Pablo en el camino a Damasco (Hechos 9:3-8; 26:16-18, 1 Cor 15:8; 1 Cor. 9:1.  ), a Pablo en Arabia, a Pablo en el templo de Jerusalén (Hechos 22:17, 18), a Pablo en la cárcel (Hechos 23:11), y Juan en Patmos (Ap. 1:10-18).

VI.  Teorías falsa sobre su Resurrección

1.  La teoría del desmayo.  Algunos hombres enseñan que Jesús realmente no murió, sólo se desmayó.  Declaran que perdió el conocimiento y fue considerado erróneamente muerto.  Ellos dicen que el aire fresco de la tumba y el aroma de las especias lo revivió después de un corto tiempo.  Los hombres que defienden esta teoría olvidan que Jesús fue declarado oficialmente muerto en la cruz.  Su muerte fue tan asegurada que los soldados no se molestaron en quebrarle las piernas.  "Y cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados con la lanza le traspasó el costado, y al instante salió sangre y agua" (Juan 19:33, 34) .

2.  La Teoría del cuerpo robado.  Otros hombres que niegan la resurrección de nuestro Salvador enseñan que Su cuerpo fue robado.  Algunos dicen que sus enemigos robaron su cuerpo, mientras que otros, que sus amigos robaron su cuerpo.  ¿Por qué los enemigos de Cristo habrían querido robar su cuerpo?  Si lo hubieran hecho, sin duda les habría ayudado a refutar la doctrina de los apóstoles de Su resurrección.  Si sus discípulos hubieran intentado robar su cuerpo, los guardias romanos los habrían matado.

3.  La Teoría de la tumba equivocada.  Una de las teorías falsas más absurdas sobre la resurrección de Cristo es que las mujeres fueron a la tumba equivocada.  Los hombres que sostienen esta teoría explican que las mujeres estaban tan llenas de tristeza que por error fueron a la tumba equivocada.  Las mujeres que estaban presentes cuando Jesús fue sepultado, sin embargo, no fácilmente habrían olvidado aquella tumba.  (Mateo 27:61, Marcos 15:46, 47;. Lucas 23:55, 56) Por otra parte, Pedro y Juan después visitaron la misma tumba vacía.  Expresaron ninguna duda sobre el lugar de enterramiento.  La presencia de los ángeles y ropa de cama era prueba de que visitaron la tumba correcta.

4.  La Teoría de la Visión.  Otra falsa teoría defendida por los escépticos es que lo que la gente pensaba que era el Cristo resucitado era sólo una visión.  Dicen que los discípulos querían que Jesús resucitara con tanta intensidad que se imaginaron que lo vieron.  La aparición de Nuestro Señor a los discípulos que no fue producto de su imaginación.  Aunque Jesús predijo su resurrección, los discípulos por de su incredulidad no  esperaban que Él resucitará de entre los muertos.  Sus muchas apariciones a ellos después de Su resurrección probaron que había resucitado literalmente de los muertos y cambió su incredulidad en fe.
5.  La Teoría de la persona sin cuerpo.  Los hombres que creen que las enseñanzas de Platón acerca de la pecaminosidad de la materia afirman que el cuerpo de Cristo permaneció muerto, sólo su "espíritu" se levantó.  Este punto de vista, que defienden muchos cultos modernos, rechaza la resurrección corporal de Cristo.  Nuestro Señor, sin embargo, experimentó una resurrección corporal.  Él demostró a sus discípulos que Él tenía un cuerpo real de carne y hueso.  (Lucas 24:37 - 43.) Las enseñanzas de la Biblia acerca de la resurrección  refutan las falsas teorías acerca de la pecaminosidad de la materia y de la inmortalidad del alma.

VII.  Naturaleza de la Resurrección de Cristo

1.  Una resurrección real.  Jesús experimentó una verdadera muerte y una resurrección real.  Él realmente murió.  Al igual que los demás hombres, Él estaba inconsciente en la muerte; Su cerebro dejó de funcionar.  No había ninguna parte de aquel que sigue teniendo existencia consciente mientras Él estaba muerto.  Se quedó sepultado en en la cueva hasta su resurrección.  La teoría de que Jesús fue a predicar a los muertos durante el tiempo que estuvo en la tumba se basa en una interpretación totalmente errónea de la Escritura.  Como lo fue su muerte, también lo fue su resurrección.  Jesús realmente resucitó de entre los muertos.  Él experimentó una resurrección literal.  El Cordero que murió fue resucitado por el poder de Dios.  Su resurrección era más que la supervivencia de una esencia inmaterial, fue un retorno real, literal a la vida.

2.  Una resurrección corporal.  El Cristo resucitado tiene un verdadero y literal cuerpo material, físico.  La Biblia no conoce la resurrección a menos que sea una resurrección corporal.  Los milagros de resurrección del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento fueron resurrecciones físicas.  Cuando cumpla el regreso de Cristo, los cristianos tendrán cuerpos reales y materiales.  Cuando se cumpla la resurrección final, los malvados tendrán cuerpos reales.  En sus cuerpos físicos mortales, los malvados serán arrojados al lago de fuego para ser destruido en la segunda muerte. La Escritura no conoce la resurrección corporal a menos que sea en la propia naturaleza.
Jesús tenía un cuerpo material después de su resurrección.  Él podía ser visto por los ojos de los hombres.  (Lucas 24:40). Él podía tocar con las manos.  (Lucas 24:39, Juan 20:27;.. Matt 28:9) Él declaró que tenía un cuerpo real de carne y hueso.  (Lucas 24:39.) Como prueba, Él comió pescado y miel en su presencia.  (Lucas 24:41-43;. Hechos 10:41) Él tenía el mismo cuerpo que tenía al morir.  Las marcas de los clavos estaban en sus manos y pies, y la herida estaba en su costado.  (Juan 20:25-27). Los que lo vieron lo reconocieron como el mismo Jesús que había sido crucificado y sepultado en la tumba.

3.  Elevado a la Inmortalidad.  Nuestro Salvador resucitó de la muerte a la inmortalidad.  Él ya no está sujeto a la muerte.  "Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más; la muerte no se enseñorea más de él" (Romanos 6:9).  Él dijo: "Yo soy el que vivo, y estuve muerto, y he aquí, estoy vivo por los siglos de los siglos, Amén" (Apoc. 1:18).  Jesús es la primera persona que se levantó de entre los muertos con un cuerpo inmortal.  Se le describe como "el primogénito de entre los muertos" (Col. 1:18) y "primicias de los que durmieron" (1 Cor. 15:20).  "Él debe ser el primero que ha de resucitar de entre los muertos" (Hechos 26:23).  Jesús fue el primero en resucitar de entre los muertos para nunca más morir.  En los milagros de resurrección en la Biblia, los hombres fueron restaurados a la naturaleza mortal que tenían antes de la muerte, todos murieron de nuevo.  Jesús, por su parte, se levantó inmortal y nunca puede morir otra vez.  Los creyentes serán resucitados a la inmortalidad cuando Cristo regrese.

VIII.  Los resultados de la Resurrección de Cristo
1.  Probada su filiación divina.  La resurrección de Cristo probó que Él es el Hijo de Dios.  "Acerca de su Hijo, Jesucristo nuestro Señor, que fue hecho de la simiente de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos" (Rm 1:3, 4).  Jesús llegó a ser el Hijo de Dios en su nacimiento.  Su resurrección probó el hecho de que ya era una realidad.

2.  Su Sacrificio Aceptado.  Dios mostró que Él aceptó el sacrificio de Cristo por haberle levantado de los muertos.  "El cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación" (Rom. 4:25).  Como Erich Sauer escribió:. "La cruz es la victoria, el triunfo de la resurrección, pero la victoria es más importante que el triunfo, aunque esta última sigue necesariamente de la misma. La resurrección es la exhibición pública de la victoria, el triunfo del Crucificado "(El triunfo del Crucificado, p. 32).
Las bendiciones espirituales basadas en los méritos de la muerte sacrificial de Cristo pueden ser otorgadas a los creyentes porque Él ha resucitado de entre los muertos.  Después de haber sido levantado de entre los muertos, se ha convertido en cabeza de la Iglesia, el Señor de los creyentes, y la fuente de nueva vida para los cristianos.  Él puede trabajar a través de su poder transformador y darles las riquezas de la salvación.

3.  Resurrección garantizada para los creyentes .  La resurrección de Cristo garantiza la futura resurrección de los cristianos.  Él dijo: "Porque yo vivo, vosotros también viviréis."  Los creyentes pueden declarar con confianza: "Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria" (Col. 3:4).  Porque Cristo, Cabeza de la Iglesia, fue elevado a la inmortalidad en  la primera Pascua, uno puede estar seguro de que la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, será resucitada a la inmortalidad cuando regrese.  Él está solo como una ilustración y una vista previa de lo que Dios hará a todos los creyentes cuando Jesús venga de nuevo.  No se puede negar la capacidad de Dios para levantar a los muertos ni la realidad de la naturaleza inmortal futura del creyente.  Dios demostró el funcionamiento de su gran poder cuando Él resucitó a Cristo de entre los muertos (Ef. 1:19, 20) y reveló la naturaleza de la inmortalidad en el cuerpo de la resurrección de nuestro Señor exaltado.

4.  El día del juicio se aseguró.  El hecho de que Dios resucitó a su Hijo de entre los muertos asegura un futuro día de juicio.  El Cordero de Dios, a quien Dios ha resucitado de los muertos, en aquellos días llevará a cabo su obra como Rey y Juez.  "Los tiempos de esta ignorancia, Dios pasó por alto, pero ahora manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan, por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, donde se ha dado   garantía a todos los hombres, en que él le levantó de los muertos" (Hechos 17:30, 31).
5.  Asegura que Cristo triunfará sobre la muerte.  La resurrección de Cristo asegura su triunfo final sobre todos los enemigos, incluyendo la muerte.  Después que los malos hayan sido destruidos y todo pecado haya sido quitado de la tierra, la muerte misma será destruida.  "Porque es necesario que reine hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies. El último enemigo que será destruido es la muerte" (1 Cor. 15:25, 26).

jueves, 12 de mayo de 2016

Un ciego guiando otro ciego

Un ciego guiando a otro ciego
por LaBreeska Hemphill



Escuché la historia de tres hombres ciegos que nunca habían visto un elefante. Alguien estaba tratando de describirle como era un elefante, pero no tenía nada con que compararlo. Finalmente tomó a los ciegos y los llevó a los elefantes y los dejó examinar por sí mismos. Según cuenta la historia un hombre se acercó a la parte del animal y exclamó: "Yo sé como es un elefante - es como una pared"

Otro había envuelto sus brazos alrededor de su pata y dijo, "Oh, no, un elefante es como un árbol! "el tercer hombre se acercó por detrás del elefante y la agarró por la cola. El dijo: "Usted está muy equivocado, un elefante es como una cuerda!" Es triste decirlo, pero esta pequeña historia describe cómo algunos cristianos bien intencionados, sinceros han descrito a Dios. Dado que no lo hemos visto, ciegamente llegamos con nuestras propias ideas en cuanto a cómo se ve - a quién es semejante. Jesús dijo: "También el Padre, que me ha enviado, da testimonio de mí. Nunca habéis oído su voz, ni visto su aspecto "(Juan 5:37).

Para que no olvidemos que es un poderoso Dios al que servimos sería beneficioso para todos nosotros como cristianos leer el capítulo Isaías 40 a menudo. Nos dice:

"He aquí, el Señor Dios ... apacentará su rebaño como un pastor; tomará los corderos con su brazo ... ha medido el agua en el hueco de su mano, y mide la cielos con su palmo, y mide el polvo de la tierra ... y pesó los montes con balanza, y las colinas en una pesa? ... ¿Quién le instruyó y le enseñó en el camino de la justicia, le enseñó ciencia, y le mostró la senda de la prudencia? ... ¿A quién, pues, haréis semejante a Dios? O con qué imagen le habéis comparar a él? Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos moradores son como langostas ... ¿A quién, entonces me haréis semejante, o me compararéis? Dice el Santo (Isaías 40: 10-25). "¿A quién me compararé?" "¿A quién me haréis igual?" Él es el creador de los confines de la tierra!

Para responder a esta pregunta, un ciego dijo: "Él es como un huevo. En realidad no es uno, sino tres. "Ese hombre ciego, en su limitada comprensión está diciendo que es una tarea demasiado grande para una persona. Se necesita un comité para realizar un universo. A pesar de que Génesis 1: 1 dice; "En el principio creó Dios los cielos y la tierra."
No, el siguiente hombre ciego dice: En Génesis 1: 1 "Eso significa dioses!" "Él es un Dios trino! Un Dios con tres personas! "El ciego no puede comprender la importancia del hecho de lo que Dios dice una y otra vez," ... fuera de mí no hay Dios ... Yo soy el Señor y no hay otro, no hay no hay Dios fuera de mí ... "(Isaías 45: 5,6).

El tercer ciego dice " pero tiene que haber más de un creador," ¿qué pasa con Génesis 1:26? "Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza ..." Pero ese hombre ciego no se da cuenta de que habían otros que no eran Dios - que estaban allí en la creación. Dios no estaba hablando con dos "dios-personas" en Génesis 1:26. Estaba hablando con otros seres maravillosos quien ya había sido creados en ese momento. Podemos ver que desde el libro de Job. El libro de Job es un libro de especulaciones acerca de Dios. Cuando el Señor Dios había escuchado lo suficiente de las especulaciones, Él llegó a la escena en el capítulo 38 y desafió a Job: "Entonces el Señor respondió a Job desde el torbellino ... ¿dónde estabas cuando yo echaba los cimientos de la tierra ... Cuando las estrellas del alba alababan, y todos los hijos de Dios gritaban de alegría?" (Job 38: 1 -7)?

¿Oh, es que quien estaba allí con Dios? Así que todos los hijos de Dios creados estaban mirando fijamente como él creó la tierra. Debe haber sido una gran celebración para todo el ejército de los cielos gritar de alegría cuando puso los cimientos de la tierra! Debe haber sido la música celestial cuando las estrellas del alba alababan mientras observaban a Dios crear. De modo que estaba hablando con ellos cuando dijo, "Hagamos al hombre"!

Ahora, de vuelta a las preguntas de Dios: "¿A quién, entonces me haréis semejante a quién he de ser igual?" Sin embargo, otro ciego responde: "Dios es como un hombre. Se humilló a sí mismo como un bebé y se vistió a sí mismo en carne porque era la única manera que podía estar relacionado con el hombre y para entender lo que hacemos sin embargo. "Este hombre ciego no se da cuenta de que no hay un solo versículo en la Biblia para el apoyo esta teoría.

Por el contrario, Dios declara: "... Porque yo soy Dios, y no hombre, el Santo en medio de ti ..." (Oseas 11: 9) "Dios no es hombre, para que mienta; ni hijo de hombre para que se arrepienta "(Números 23:19). "... La fuerza de Israel no mentirá, ni se arrepentirá; porque él no es hombre, para que se arrepienta "(I Samuel 15:29). Por estos y otros pasajes relacionados, aprendemos que Dios se complace en ser Dios! Él no tiene necesidad o deseo de ser un hombre. Dios es feliz. Dios se regocija, canta, y por encima de todo Él ama porque Él es amor. "El Señor, tu Dios, en medio de ti es fuerte; él salvará, se gozará en ti con alegría; descansará en su amor, lo hará por la alegría por ti con cantos "(Sof 3:17).

Dios no necesitaba convertirse en un hombre para tener conocimiento de los hombres. Es absurdo pensar que Dios tendría que aprender algo del hombre. ¿Pensamos que Dios no podía aprender nada y tuvo que convertirse en un hombre cuando él es eterno, que todo lo sabe, todo Dios mismo lo sabia porqué él hizo hombre?! Sin embargo, algunos escritores de hoy en día y estudiosos ciegamente nos dicen que Dios se hizo un bebé. Uno que no podía controlar su vejiga. Uno que estaba indefenso y dependiente, que tenía que ser enseñado por un ser humano. Esta es la medida de la ceguera. Los ciegos están guiando a otros ciegos y Jesús dijo "que ambos caerán en el hoyo."

Es el orgullo humano pensar que el hombre podía enseñar algo a Dios. Dios dijo de Israel: "Cuando Israel era niño, yo lo amé ... le enseñé a andar al mismo Efraín, tomándole de los brazos ..." (Oseas 11: 1-3). Dios enseña al hombre. Es profesor de la comprensión; Da la sabiduría, que es él que tiene esas cosas para dar; Él es la fuente de la sabiduría y el entendimiento. El hombre más sabio es el que se esfuerza por ser como Dios! Dios es perfecto. Jesús dijo: "Sed, pues, perfectos, como su Padre que está en los cielos es perfecto." (Mateo 5:48).

Otro hombre ciego que ha engañado a los cristianos bien intencionados acerca de Dios declara que Dios se esconde detrás de una pared. Se acusa a Dios de ser inaccesible. La verdad del asunto es que Dios ama la participación de sus hijos. Esa comunión comenzó en el Jardín del Edén: "Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia del Señor Dios ... y el Señor Dios llamó al hombre, y les dijo: ¿dónde estás "(Génesis 3: 8-9)?

Dios es amigable. Abraham era amigo de Dios. Moisés estaba en condiciones de hablar con Dios de una manera especial. Dios habló con él "cara a cara". Dios es accesible. Ezequías tocó el corazón de Dios y lo tocó con sus lágrimas y Dios añadió quince años de su vida. Raquel, Ana, e incluso LaBreeska Hemphill han tocado el corazón de Dios con lágrimas y pidieron su mano poderosa para satisfacer nuestras necesidades. Dios no tiene que convertirse en un hombre para tener compasión. El hombre consiguió su compasión de Dios. Si Dios no era más compasivo que el hombre, habría destruido el mundo hace mucho tiempo. Les puedo asegurar que Dios no está tratando, y nunca ha tratado de ser como nosotros.

El tema es que el hombre esté con Dios. Dios es perfecto en el perdón, perfecto en misericordia, perfecto en el amor, perfecto en sabiduría y comprensión. ¿Qué podría ganar Dios por ser como nosotros? Pero algunos escritores cristianos de hoy en día describen a Dios como un bebé indefenso perturba la mente. Es un truco del enemigo hacer al hombre superior a Dios. Y muchos creyentes cristianos han adoptado esta teoría. Dios no permita que pensemos que podemos enseñar a nuestro Creador nada.

Cuando Job fue juzgado por el fuego él pensaba que tenía derecho a "manifestar su justicia ante el Señor." "... He aquí mi deseo es, que el Todopoderoso me responda ... yo le daría cuenta por el número de mis pasos; como un príncipe me llegaría a él "(Job 31: 35-37). Pero cuando Dios vino en la escena exigió de Job:

"¿Quién es ése que oscurece el consejo sin entendimiento? Ciñe ahora tus lomos como un hombre; porque yo exigiré de usted, y usted me responde "(Job 38: 2).

"Entonces Job respondió al Señor, y dijo: He aquí que yo soy vil; ¿Qué voy a responderte? Voy a poner mi mano sobre mi boca "(Job 40: 3-4). Cuando Dios declaró su gloria mediante la descripción de las grandes cosas que Él ha creado, Job se quedó sin habla. En esencia terminó diciendo al Señor Dios del universo, "Señor lo siento. ¡¡¡Estaba ciego, pero ahora veo!!!" Todos los años que Job había servido al Señor, acabó como un "pensamiento" que decía conocerle. Es lo mismo con nosotros cuando realmente tenemos un encuentro con Dios. Sabremos que somos viles y no hay absolutamente nada con lo que se puede comparar! Hemos estado demasiado contentos de dejar ciego a Dios describiéndolo.

Hemos escuchado con demasiada facilidad a las personas que describen a Dios como ellos mismos no lo entienden. Veamos lo que conocemos por nosotros mismos. Dios piensa que lo conozcamos como realmente es. Dios no es como un huevo, o "dioses", ni tiene "personalidad múltiple". Él creó todas las cosas por sí solo. Nadie le ayudó. Dios nunca ha tenido la necesidad de convertirse en un ser humano. Él no es uno de nosotros! Nunca ha sido uno de nosotros y nunca lo será. Sin embargo, él desea que seamos como él.