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viernes, 16 de diciembre de 2016

Lutero odiaba a los judíos


Lutero odiaba a los judíos



Los historiadores de los últimos años se han dado cuenta de que el antisemitismo hitleriano tiene sus raíces en la Reforma Protestante. ¿Qué evidencia del espíritu de Jesús está en la siguiente condena indignante contra los Judíos ?

"Entonces, ¿qué hacemos los cristianos con esta raza maldita y repugnante de los Judios? Como viven entre nosotros y sabemos de su mentira y blasfemia y maldición, no los podemos tolerar, si no deseamos compartir sus mentiras, maldiciones, y blasfemias ... Primero las sinagogas de ellos debe ser incendiadas, y lo que no se consume debe ser cubierto con tierra para que nadie pueda ver una ceniza o una piedra de ella ... En segundo lugar, sus casas también deben ser destruidas. Por que allí perpetran las mismas cosas que ellos hacen en sus sinagogas. Por esta razón, debe ser puestos bajo un mismo techo o en un establo, como los gitanos, con el fin de que puedan darse cuenta de que no son dueños de nuestra tierra, como se jactan, sino miserables cautivos. En tercer lugar, deben ser privados de sus libros de oraciones y Talmuds en el que se enseña tal idolatría, mentiras, maldiciones y blasfemias. En cuarto lugar, sus rabinos deben ser prohibidos bajo amenaza de muerte a enseñar más. En quinto lugar, el pasaporte y privilegios de viajar deben ser absolutamente prohibidos a los Judíos. Porque ellos nada tienen que hacer en los distritos rurales, ya que no son nobles, ni funcionarios, ni comerciantes, ni similares. Que se queden en su casa ... Para resumir, queridos príncipes y nobles que tienen judíos en sus dominios, si este consejo mío no les conviene, y luego encuentran uno mejor sea para que todos sean libres de esta insufrible carga, diabólica, los Judios "(Martin Luther, "Contra los Judios y sus mentiras" de 1542 ).

 Es difícil para nosotros creer que la teología cristiana pueda salir de una mente tan distorsionada como esta. De hecho de tales desvaríos anticristianos solo se podría esperar que produjeran un evangelio torcido, y la evidencia es abundante que así lo hicieron.

Creemos que es más que claro que los elementos fundamentales del Evangelio cristiano se abandonaron cuando los "padres fundadores" de la Reforma, mientras que renunciaron a un dogma de la Iglesia Católica Romana, preservaron otros. Esto se basó en prejuicios antijudíos innatos en los gentiles que estallaron en momentos en retórica violenta, o, en el caso de Calvino, en un acto de asesinato cuando la doctrina de la Trinidad, de la que Jesús no dijo nada, fue impugnada. Si el judío Jesús y su mensaje mesiánico del reino hubieran sido objeto de los esfuerzos de los reformadores, las cosas habrían sido muy diferentes, y el caos confesional de nuestro tiempo podría haberse reducido significativamente.


domingo, 24 de julio de 2016

Israel, desde su nacimiento hasta hoy

Israel, desde su nacimiento hasta hoy
Mario A. Olcese



Durante mis estudios para obtener mi diploma en teología, me interesó mucho la historia del pueblo Hebreo, y las promesas que Dios le hizo como pueblo escogido o elegido. Vamos a continuación a estudiar la evolución de este pueblo desde su origen mismo, unos 2,000 años a.C.

Abraham, padre de los Hebreos Esta nación empezó con el llamado que le hizo Dios a un hombre llamado "Abram". En el capítulo 12 de Génesis leeremos sobre la evangelización de Abram mientras se encontraba en su ciudad natal, Ur de Caldea. Dios le dijo a Abram lo siguiente: "Empero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. y haré de ti una nación, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición: Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré: y serán benditas en ti todas las familias de la tierra." (Génesis 12:1-3).

Es menester conocer bien este pueblo y cómo se va a relacionar con los demás pueblos, pues los que le maldijeren serán malditos, mas los que le bendijeren serán bendecidos. Por ello es importante saber qué promesas recibió de Dios para el futuro, pues recaerán también sobre las naciones no hebreas. Y aunque Abram era de Ur, una ciudad pagana, Dios lo convirtió en su instrumento y en el primer Hebreo. Esto, repito, ocurrió unos 2,000 años antes del nacimiento de Jesús Cristo. De este modo Dios demostró ser un Dios misionero, pues Él siempre está llamando gentes para su servicio.

Abram fue cambiado con las "Buenas Nuevas de Dios". Aun su nombre le fue cambiado por el de Abraham. Dios siempre ha estado tratando con los pecadores en dos formas: Una a través de Jesús, quien vino a dar a confirmar las promesas y dar su sangre en rescate por muchos. La otra es a través de una nación que sirviera de luz y ejemplo en el andar en Dios.

Esa nación pequeña e insignificante fue Israel. Y fue Abraham el primer padre de Israel. Por mucho tiempo Abraham no tuvo hijos, lo cual era un problema para el cumplimiento de la promesa. Él y Sara, su esposa, eran ya ancianos, y parecía que la promesa de una descendencia jamás se haría realidad. Pero aunque Abraham tenía 100 años y Sara 90, Dios hizo fértil el vientre de Sara y pudo, por la misericordia de Dios, alumbrar a un hijo que lo llamaron Isaac. De modo que Isaac se convirtió en heredero de las promesas de Dios.

El Pacto de Dios con Abraham

En Génesis 12, Dios hace un pacto con Abraham (el "pacto Abrahámico"), y en el cual Dios le promete darle una tierra, la misma que precisamente ocupa Israel hoy. En ese tiempo Abraham estaba en Ur de Caldea (Iraq) y desde allá Dios lo llamó para venir a este "tierra prometida". Isaac fue el heredero de las promesas, a pesar de que Abraham tuvo antes otro hijo con su esclava Agar. Este hijo con Agar se llamó Ismael, el cual vino a ser el padre de las naciones árabes. Dios les prometió también a esas naciones su bendición, la cual hoy en día ellas tienen. Estas naciones han sido bendecidas porque son provenientes del padre Abraham. No obstante, es a través de Isaac, y no de Ismael, que el mundo sería bendecido.

Las promesas y el pacto correrían a través de Isaac, el hijo de Sara. Obviamente Abraham tuvo mucha fe, pues le creyó a Dios sin dudar. En una ocasión Dios le pidió que sacrificara a su hijo para Él a fin de probar su fe. Abraham tuvo que ir al monte Moria para ofrecer a su hijo sobre una roca que allí había.

Abraham pasó la prueba y el ángel de Jehová detuvo la mano de Abraham para que no hiriera a su hijo de muerte. Este es el mismo simbolismo de Dios mismo, quien sufriría igualmente al dar a su Hijo Jesucristo para salvar al mundo. La Biblia nos dice que Isaac tuvo dos hijos: Esaú y Jacob. Este último hijo, Jacob, por su fe y perseverancia, Dios le cambió su nombre por el de Israel y lo escogió para continuar con la promesa. Esaú, a pesar de ser el primogénito, fue rechazado por Dios debido a su poco amor por Él. A su vez, Jacob tuvo doce hijos, los cuales vinieron a ser "Las doce tribus de Israel". Pero Dios escogió a la tribu de Judá para que trajera la simiente bendecida que Dios le prometió a Abraham. Esta sería una simiente de la cual vendría una gran nación.

Pero Dios le había dicho a Abraham de que antes de entregarle la tierra (Canaán) al pueblo Judío, tendría antes que padecer 400 años de esclavitud. La primera esclavitud fue en Egipto y por 400 años. Luego de ese tiempo Dios sacó a su pueblo de la esclavitud para conducirlo a la tierra prometida. Moisés los sacó de Egipto de manera milagrosa. En ese período fueron dados los diez mandamientos. Es interesante que Moisés fue enviado dos veces al pueblo hebreo que clamaba su liberación a Dios. En su primera aparición, Moisés no fue recibido por sus hermanos, pero sí en la segunda manifestación. Esto es un simbolismo de lo que ocurriría con Jesús, quien sería rechazado por su pueblo en la primera venida, mas no en la segunda.

Ahora bien, cuando el pueblo hebreo estuvo cruzando el desierto por 40 años, y estando a punto ya de ingresar a la tierra prometida, Dios le prohibió a Moisés ingresar a ella. Esto fue como castigo por haber desobedecido, cuando Él le mandó a hablarle a la roca, y no a golpearla. Así, después de prohibirle el ingreso a la tierra prometida, murió. Desde este momento en adelante es Josué quien se convierte en el líder del pueblo y el encargado de hacerlo entrar a Canaán.

Josué, cuyo nombre significa Salvador, conduce al pueblo por el río Jordán a la tierra prometida, después de conquistar la ciudad de Jericó. Hoy se están haciendo excavaciones arqueológicas en ese lugar donde estuvo Jericó, y se ha descubierto que es probablemente la ciudad más antigua en la tierra de Israel. Esta ciudad estaba fuertemente amurallada, pero milagrosamente estas murallas cayeron, salvando a su pueblo Israel.

Dios destruyó a los habitantes de Jericó de la forma que sólo Él sabe hacerlo. Después que Josué introdujo al pueblo de Israel a la tierra prometida se inicia el llamado período de los Jueces. Este duró unos 400 años. Las Escrituras nos dicen que Dios regularmente levantada jueces para el pueblo para liberarlos de sus opresores por algún tiempo.

Dios inspiraba a los Jueces para que tomaran decisiones sabias y correctas. Después, el pueblo empezó a desobedecer a Dios, hasta que se levantó una generación que ya no conocía a Jehová. Esa generación perversa empezó a practicar la idolatría y a desafiar a Dios. Dice la Biblia que cuando Samuel está por morir, sus hijos no siguieron los pasos de su padre.

Entonces, con Samuel se acaba el período de los Jueces. Es en el tiempo de Samuel que el pueblo pide un rey como las demás naciones. Entonces Dios permitió que el pueblo eligiera su rey que les fuera agradable. y escogieron a Saúl. Dios permitió que Saúl fuera el primer rey de Israel. No obstante, Saúl resultó ser desobediente, ya que se resistió acatar las leyes de Dios, y murió en una batalla después de consultar con la pitonisa de Endor. Así pues abandonado por Dios murió a manos de los filisteos en la batalla del monte Gilboa.

El Pacto de Dios con David y su Reino

Después de Saúl, Dios mismo escoge a David para que fuese el sucesor de Saúl. Con David Dios hace un pacto. Dios escogió la tribu de Judá la cual se componía de muchas familias. Una de ellas era la familia de Isaí, de la cual desciende David. Dios hizo el llamado "Pacto Davídico".

En ese pacto Dios le promete a David que siempre habría un descendiente listo para retomar su trono. Es decir, no para siempre le sería quitado el cetro a sus descendientes. David era una persona singular. Él aparece mil años después de Abraham, y mil años antes de Cristo. Es interesante que cada dos mil años Dios ha hecho intervenciones poderosas en la tierra. Eso también ha sucedido cada mil años.

David se dispuso a construirle un templo a Dios Pero no lo cumplió porque él era un hombre de guerra. Por intermedio del profeta Natán, Dios le dijo que él no podría hacerle un templo, pues había derramado mucha sangre, y el templo era un símbolo de paz y no de guerra. Lo que sí le reveló era que un hijo suyo lo edificaría. Aunque David se sintió triste por la noticia, se alegró de saber que un hijo suyo lo haría.

Entonces David comenzó a acumular los materiales para la construcción del templo. El templo fue edificado en el año 960 a.C. Se calcula que David acumuló materiales para la construcción por un valor de tres mil millones de dólares. En el tiempo de David, el pueblo prosperó, e Israel se hizo una potencia mundial y los límites de la tierra se establecieron. David conquistó la ciudad de Jerusalén, y la hizo su capital. Desde ese momento Jerusalén se convirtió en el corazón de Israel, y la sede de su reino.

El profeta Ezequiel dice que Israel es el ombligo de las naciones. Si se traza una línea hacia el norte, hacia el sur, hacia el oeste, o hacia el este; se encuentra que Israel está en el centro de la tierra. Y Jerusalén está en el centro del territorio de Israel, y allí llevó David el arca de Dios. David conquistó la ciudad de los jebuseos y estableció allí el lugar de adoración. Y más tarde allí sería edificado el templo de Dios.

Después de la muerte de David, Salomón, su hijo tomó su trono y se convirtió en el tercer rey de Israel. Dios le reveló que él sería el edificador del templo que quería hacer David, su padre. Este templo, que fue una de las maravillas del mundo, se terminó de construir en el año 960 a.C. Se hizo una celebración grandiosa en Jerusalén, que el templo fue lleno de la gloria de Dios. Las Escrituras dicen que los sacerdotes no podían ministrar porque era poderosa su gloria.

La Biblia dice que Salomón trajo mujeres de diferentes lugares en violación de la Palabra de Dios. esto ocasionó la división del pueblo de Israel, la cual se había unido tan bien. Salomón claramente violó leyes divinas. Él tomó muchas mujeres y cientos de concubinas.

Al morir Salomón, Roboam, su hijo, puso más presión. No escuchó el consejo de los ancianos, sino el consejo de los jóvenes. El pueblo se dividió en lo que se llama "el Reino del Sur" y "el Reino del norte". Diez tribus se apartaron y formaron el Reino del Norte, con Jeroboam como rey. Dos tribus: Judá y Benjamín, se apartaron y formaron "El Reino del Sur".

El pueblo Israelita se dividió por culpa de su rey. Ahora Jeroboam estableció dos ídolos. uno en Dan, al norte de Israel, y otro ídolo en Betel, para que el pueblo del norte no volviera a servir y adorar a Jehová en Jerusalén. Y ello debido a que temía que su pueblo del Norte se uniera el pueblo del Sur liderado por Roboam. Y para evitarlo, hizo dos becerros de oro para que los adoraran.

Después de Jeroboam no hubo reyes buenos en el "Reino del Norte", pues se apartaron hacia el paganismo y la idolatría. Sólo en el "Reino del Sur" hubo algunos reyes buenos y fieles a Dios. Este período de la historia se llama el período del "Pre-exilio". El "Reino de Sur" que tenía como capital Jerusalén, existió unos 100 años más que el "Reino del Norte", alrededor de 150 años.

En el año 606 a.C Nabuconodosor, rey de Babilonia, atacó a Jerusalén por primera vez y se llevó prisionero un grupo de Judíos. Entre ellos se encontraban Daniel el profeta y un grupo de jóvenes. En el año 597 a.C Nabuconodosor hizo una segunda excursión y se llevó otro grupo de prisioneros del reino del Sur, el reino de Judá. Dentro de esos prisioneros estaba Ezequiel, el profeta.

Nabuconodosor hizo una tercera invasión, llevándose al rey Judío Sedequías y matando a sus hijos. También destruyó el templo de Salomón y le prendió fuego a la ciudad, llevándose a los ciudadanos más prominentes, y dejando sólo a los más pobres. En Babilonia los Judíos servirían 70 años. En ese tiempo Daniel llega a ocupar una posición prominente en el reino Babilónico. También en ese año de 586 a.C terminó temporalmente el reino davídico hasta el día de hoy, y dio comienzo al "tiempo de los gentiles". Pero el pacto de Dios con David es inviolable, ya que prometió que su reino no moriría y que se restauraría con un descendiente suyo---¡El Mesías elegido!

El Regreso de los Judíos de Babilonia En el año 539 a.C el rey Persa, Ciro, conquista a Babilonia y permitió que los Judíos nuevamente regresaran a Jerusalén para reedificar la ciudad. En esa liberación, el pueblo de Israel sale en tres diferentes grupos. El primero sale el 536 a.C, después de 70 años de cautividad.

Recordemos que Daniel fue llevado cautivo en el 606 a.C. Fueron sólo 50,000 personas las que quisieron regresar con Zorobabel, el líder del primer grupo. Este primer grupo reedifica el templo. Hageo y Zacarías fueron los profetas de ese tiempo.

En el año 516 a.C se completó el templo de Zorobabel, el cual es el segundo templo. El primero fue destruido por Nabuconodosor y el segundo fue reedificado por Zorobabel. En el 516 a.C el templo fue dedicado., setenta años después que el primero fuera destruido en 586 a.C

lunes, 27 de junio de 2016

La verdad bíblica en relación a Israel

La verdad bíblica en relación a Israel
por Bill Wachtel




En la llamada "teología de reemplazo", que está muy extendida, el literal, étnico Israel ya no está a la vista como el pueblo del pacto de Dios, sino más bien la Iglesia ha reemplazado por completo y de forma permanente a Israel. Las promesas del Antiguo Testamento de la restauración de Israel son reinterpretados por esta teología con el fin de hacer de la Iglesia el destinatario de todas las bendiciones, mientras que a la nación de Israel se la deja para recibir las maldiciones de Dios.

Históricamente, la Iglesia Católica adoptó esta teología y la hizo popular. El reformador protestante Juan Calvino la perpetuó entre sus propios seguidores, y es aceptada hoy por muchos de los llamados "evangélicos" y (sorprendentemente!) los Testigos de Jehová (contrariamente a la opinión de su propio fundador, CT Russell).

Esta teología de la sustitución es invalidada por Romanos 11 (y una masa profecía del AT), donde "Israel" significa el literal de Israel y donde Pablo nos dice que Dios todavía tiene planes para ellos como nación (vv. 22-32), ya que son "amados por causa de los padres "(. v 28). La Iglesia medieval adoptó un método de "interpretar" las profecías bíblicas "alegóricamente." Este alegorismo continúa hoy en día en gran parte de la iglesia profesante. La alegoría, diciendo algo distinto." Es un veneno espiritual, porque anula el texto de la Escritura en el nombre de otra "interpretación". (La alegoría muy ocasional en la Biblia es también señalada, Gal 4:24)

Hace mucho tiempo, la gente de la fe de Abraham se dio cuenta que este método no era cierto para la Escritura y era destructivo para la fe en el Evangelio del Reino. El Evangelio del Reino incluye información vital sobre el Israel ahora endurecido (no la Iglesia) que son "enemigos por el Evangelio" (Rom 11:28). Pero colectivamente, en el futuro, van a convertirse al Mesías. Mientras tanto judíos individuales pueden, por supuesto, unirse a los seguidores de Jesús el Mesías y así se convierten en miembros de la "circuncisión" espiritual (Flp 3. 3).

Insistir en un futuro bíblico para la nación de Israel no significa que nosotros, como cristianos debemos ser activos políticamente para lograr lo que sea que del orden del día pensemos que la Biblia apoya. Creemos que la Iglesia no está llamada a dicha actividad, sino más bien para ser independiente de los gobiernos de esta edad. Por esta razón no votamos ni portamos armas.

Algunos hablan del "Dios de los Judios y el Dios de los musulmanes" de tal manera como para sugerir que este es el mismo Dios. Nos oponemos a esta identificación. El Dios de los Judios, el Señor Jehová, es el verdadero Dios del universo. Él es el Dios y Padre del Señor Jesús. Él no es Dios, el "dios" del Islam. El Corán y la Biblia son muy diferentes. El Dios de la Biblia se llama a sí mismo el Dios de Israel. Las interpretaciones falsas de la Biblia también son capaces de llevar a la gente lejos del Dios que inspiró este precioso libro.

Aunque creemos en la restauración de la nación de Israel, esto no quiere decir que vemos el actual gobierno de Israel como el Reino de Dios. No creemos que el sionismo es el cumplimiento de la imagen bíblica de Israel reunida en la fe. No creemos que los israelíes no cometen errores graves, como todos nosotros. Israel aún no se ha convertido al Evangelio cristiano de salvación, ni a la ética del Nuevo Testamento. Pablo los llama "enemigos por el Evangelio" (Rom. 11:28). Son un gobierno mundano al igual que todos los demás gobiernos actuales. Ellos han traído de vuelta a su patria histórica la incredulidad, al igual que nuestros antepasados en la fe de Abraham previeron. Pero tenían que estar allí en su incredulidad, para que Dios trate con ellos en esa tierra, al igual que sus profetas predijeron. En el futuro un arrepentimiento nacional colectivo y, una vuelta hacia el Mesías se debe esperar. "Por lo tanto, todo Israel será salvo" (Rom 11:26). El comentario de Miqueas encaja bien: "he aquí yo reuniré a todos ustedes, los de Jacob; Yo mismo recogeré el remanente de Israel "(Miq. 2:12). Israel en su conjunto se convertirá finalmente. Esto no significa que cada Judío, simplemente porque es Judío. Cada uno debe elegir a arrepentirse y aceptar a Jesús y su Evangelio del reino. La Biblia no contiene ninguna doctrina de inevitable e irresistible salvación, mucho menos de la doble predestinación. Todo hombre tiene que hacer una elección, y felizmente Dios quiere que todos se salven (1 Tm 2, 4.) .

jueves, 16 de junio de 2016

La Cristiandad hace tropezar a los judíos


Un comentario de Ken Westby




El Rabino Teller dijo: "Los Judios no se oponen a llamar a Jesús 'el' o 'un' Mesías, lo que no pueden apoyar es que lo estén llamando " Dios "y esperar que la gente lo adore como Dios."

 Esta declaración simple está en el corazón como barrera para los Judios de aceptar a Jesús como el Mesías. Es una barrera no erigida por Jesús, ni la Iglesia primitiva, como en el Nuevo Testamento. Más bien, es una inspirada por Satanás, como parte de su plan secular y permanente para destruir la tribu semilla, de Judá desde los días de Ester hasta el Holocausto hasta el presente. Él utilizó a Herodes en un intento de destruir la semilla antes que pudiera comenzar su ministerio mesiánico. Al no haber podido destruir la obra del Mesías, desarrolló un plan para aislar a los Judios de su propio Mesías. Él hizo esto al conducir gran parte del cristianismo por un camino torcido a un concepto helenístico / platónico del Mesías judío - diciendo que en realidad era el mismo Dios! Esto divorció a Jesús de sus raíces judías para hacer de él un Dios preexistente que acaba de visitar la tierra por un breve período antes de regresar a su trono de Dios de tres partes que conforman a Dios.

 La quimera de Satanás fue abrazada por gran parte de los gentiles, el cristianismo helenístico del siglo IV en adelante, pero fue rechazado de plano por Judios. Todavía existe la barrera. Los creyentes en el único Dios verdadero no pueden aceptar una quimera. Satanás ha pervertido la doctrina cristiana en sus principios más fundamentales, la identidad de Dios y de su Cristo, obligando a los Judios religiosos a volverse en contra de la afirmación del cristianismo que Jesús es el Mesías.

 Durante la mayor parte del primer siglo los cristianos continuaron reuniéndose con los Judios en la sinagoga. Había una tensión creciente que en última instancia, los cristianos de la sinagoga sufrieron, pero no fue porque los cristianos afirmaran que Jesús sea Dios. Si esa hubiera sido su doctrina no habrían sido autorizados en primer lugar, pero por un tiempo continuaron adorando a Jehová junto con los Judíos.

Quizás nuestra misión de recuperar la verdadera doctrina de Jesús, los apóstoles y la Iglesia primitiva contribuirá a romper la barrera que Satanás ha erigido entre los Judios y Jesús.

sábado, 25 de enero de 2014

Calvino, Lutero y su irrespeto por el canon



Nuestra experiencia nos ha enseñado a estar menos que satisfechos con el status quo teológico. Ser provocador, sin embargo, no significa que nuestro propósito no es constructivo. Nuestra esperanza es traer pensamientos a nuestros lectores en conformidad con la mente y el espíritu del Jesús histórico y resucitado, el destinado Mesías de Israel que todavía no ha aparecido en la tierra en cumplimiento del programa divino, mesiánico pero que ha de producir la tan esperada "restauración de todas las cosas "(Hechos 3:21).

Con el fin de molestar al cómodo (constructivamente), hay que "sacudir la jaula teológica" de cualquiera que acepte acríticamente lo que escucha en la iglesia. Hay verdad en la observación del difunto Robert Shaw, director de orquesta y coros distinguido hijo de un predicador bautista, que "la iglesia a menudo parece requerir para entrar que se deje el cerebro en la puerta."

Muchos de los que entran en la puerta de una reunión "luterana" o "calvinista" (ambos nombres son enormemente influyentes en el "creer en la Biblia" de congregaciones de todo tipo) parecen no darse cuenta de los elementos importantes de la herencia legada por estos héroes de la Reforma. Lutero, por ejemplo, tenía poco respeto por la carta escrita por Santiago el medio hermano de Jesús. La llamó "una epístola de paja", porque no parecía contener la idea teológica favorita de Lutero, "la justificación por la fe." Juan Calvino escribió un comentario sobre el Nuevo Testamento, pero no consideró el libro de Apocalipsis - los veintidós capítulos de profecía que "Dios le dio a Jesús" (1:1).

Calvino fue mucho menos entusiasta acerca de Jesús según Mateo, Marcos y Lucas, en comparación con Juan: "La doctrina que nos señala el poder y el beneficio de la aparición de Cristo, es mucho más claramente exhibida por Juan que por los sinópticos. Los últimos exhiben el cuerpo de Cristo, pero Juan su alma. " 

Lutero reveló su mente en lo que se refiere a la gran tribulación (Apocalipsis) así: "Todo el mundo piensa del libro de Apocalipsis lo que sea que su espíritu le imparte. Mi espíritu no puede adaptarse a este libro, y una razón suficiente para no apreciarlo es que Cristo no se enseña ni se reconoce en él, que es lo que un apóstol debe ante todas las cosas hacer ". En 1545 Lutero imprimió el libro de Apocalipsis con Hebreos, Santiago y Judas como un apéndice del Nuevo Testamento. Zuinglio, otro reformador líder, consideró que Revelaciones "no es un libro de la Biblia."
 El Libro de la Revelación, como es bien sabido, emite las peores advertencias sobre cualquiera que se propone añadir o quitar de su mensaje cristiano único. Lutero, repetimos, tenía el pensamiento de que Cristo "no se enseñaba en él" - esto a pesar de su declaración de apertura formal de que se trata de una comunicación divinamente dada, de parte de Dios a Jesús, para beneficio y bendición de todos los que lo lean y preservar su valioso contenido (1:1-3). El Apocalipsis ofrece de hecho una brillante culminación de toda la historia bíblica de la intención de Dios de intervenir enviando a Jesús para establecer el Reino de Dios en la tierra. Y creer en ese Reino es la primera condición, según Jesús, para entrar en él cuando llegue. Revelación por lo tanto es mucho más afín al evangelio cristiano. Es desconcertante saber, por tanto, que Lutero juzgó que Cristo no se enseñaba en sus páginas. Tenemos la sospecha de una peligrosa tendencia antisemita en este afán. El judaísmo de Jesús y de su Evangelio puede ser más fácil de ser trastocado si se evita el Antiguo Testamento, Mateo, Marcos y Lucas y Apocalipsis.
 Juan Calvino tuvo a bien autorizar, en un acto de bárbara crueldad, el asesinato judicial de un joven erudito bíblico y teólogo Miguel Servet, quien lo desafió en el tema de la Trinidad. Él usó el brazo fuerte de la Iglesia Católica Romana, conocido también por su furia inquisitorial, que condenó a una multitud de impotentes no católicos a la exterminación. Todo esto es historia (desde las lecciones de la que estamos destinados a aprender), y un testimonio claro, uno podría pensar que estas formas de religiones estatales institucionalizadas - o al menos sus líderes - había perdido el contacto con la no-violencia de su fundador judío, el Mesías.
Lutero dice:
"El Evangelio de Juan, las epístolas de Pablo, Romanos especialmente, Gálatas, Efesios, y Pedro - estos son los libros que muestran a Cristo y enseñan todo lo que es necesario y los bendijo para que pueda entender, incluso si usted nunca ve o escucha cualquier otro libro, o cualquier otra doctrina. Por tanto, la epístola de Santiago es una mera epístola de paja, ya que no tiene el carácter del evangelio en él "(Prólogo a la Nuevo Testamento, 1522).
 El punto que Lutero había perdido es que el fundamento del Evangelio está más claramente establecido en los tres registros que corroboran del ministerio de Jesús. Los libros que Lutero separó contienen el Evangelio, por supuesto, pero cuando se separan de su base en los relatos sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) la predicación del Evangelio de Jesús puede ser mal interpretada. Lo que Lutero construyó en su tesis sobre la importante declaración de Hebreos 2:3: "La salvación fue predicada por primera vez por Jesús", y de 1 Timoteo 6:3: "Cualquiera que desprecia las palabras de Jesús es un perfecto ignorante.
 Los lamentables resultados de la selección arbitraria de Lutero de Pablo sobre Jesús se reflejan plenamente en la tradición que la iglesia de hoy ha acariciado. El Evangelio cristiano, que es ampliamente celebrado hoy, se resume en lo que le pasó a Jesús, no a lo que predicaba y enseñaba. Así Billy Graham anuncia: "Jesús vino a hacer un trabajo de tres días: morir, ser sepultado y resucitar". Pero, ¿han aceptado al Jesús que dijo? "He venido a predicar el Evangelio acerca del Reino de Dios: Esa es la razón por la que Dios me encargó" (Lucas 4:43). Por espacio de 25 capítulos de Mateo, Marcos y Lucas, Jesús se encuentra predicando el Evangelio del Reino, como el mensaje de salvación, sin en ese momento, decir nada explícitamente sobre su muerte y resurrección. Además, los apóstoles, los setenta discípulos y otros son enviados a proclamar el Evangelio de salvación acerca del Reino. La comprensión del Evangelio del Reino es en realidad el "secreto sagrado", que distingue a los seguidores de Jesús de las masas creyentes. Escuchen a Jesús en Marcos 4:11, 12: "Ustedes [los discípulos] puedan conocer el secreto sobre el Reino de Dios, pero a otras personas les digo todo mediante el uso de parábolas, para que así: 'Miren y miren, pero lo harán sin aprender. Ellos escucharán y escucharán pero no van a entender. " Si lo hicieran sabrían y entenderían, para que se arrepientan y sean perdonados ".
La misma insistencia absoluta en una recepción inteligente del Evangelio del Reino como Jesús lo predicó - y como requisito indispensable para una relación con Jesús - es reportado por Mateo (13:11-15): "Usted ha sido seleccionado para saber el secreto del reino de los cielos ... Ellos ven, pero no ven realmente. Ellos escuchan pero no oyen, ni entienden realmente ... La mente de esta gente se ha vuelto obstinada. Ellos no escuchan con sus oídos y tienen cerrados los ojos ... De lo contrario, podrían entender realmente en sus mentes y volverían a mí para ser sanados. Usted ha sido seleccionado para saber los secretos sobre el Reino de Dios. " Lucas 8:11-12: "La semilla es el mensaje de Dios ... pero viene el diablo y la arrebata lejos de sus mentes para que no puedan creer y ser salvos." Recuerde una vez más que Jesús no está aquí hablando de su muerte y resurrección (incorporadas, por supuesto, más adelante en el Evangelio), sino sobre el Evangelio del Reino de Dios, el único Evangelio para todos.
 Pablo puede ser mal interpretado si se lee en Romanos solamente, sin su fondo esencial en la Biblia hebrea y en la predicación del Evangelio de su maestro, Jesús. Pablo puede ser torcido y puesto irreconocible cuando textos aislados en Romanos se presentan como el Evangelio cristiano, sin hacer referencia a la cuenta normal de la predicación de Pablo en Hechos. "Durante tres meses discutieron y debatieron sobre el Reino de Dios" (19:8). Él predicó el evangelio de la gracia que define inmediatamente como la predicación del Evangelio acerca del Reino (Hechos 20:24, 25). Pablo pasó desde el amanecer hasta el anochecer ofreciendo el Evangelio de Jesús sobre el Reino a los Judíos, algunos de los cuales escucharon y creyeron y algunos respondieron con la misma torpeza de inteligencia acerca de que Jesús había hablado tan elocuentemente. Finalmente, Pablo llevó el Evangelio mismo acerca del Reino a los gentiles, alentados por la esperanza de que, a pesar de su falta de familiaridad con el concepto del reino mesiánico, podían escuchar y ser salvos (Hechos 28:23-31).

Pero Lutero nos desvía casi exclusivamente a los Romanos y Gálatas, para nuestra comprensión del Evangelio. Algo anda mal y necesita restauración. F.C. Grant, un comentarista brillante en la historia de las ideas religiosas, anota:
 "El fundamento teológico de la Reforma fue el Paulinismo, tal como se entiende principalmente por Lutero y Calvino, no las enseñanzas de los Evangelios, que eran manifiestamente judías en el tono y en el lenguaje y presupuestos ... Los teólogos comenzaron con Pablo y el "evangelio" significa para ellos, el capítulo siete de Romanos ... [Así el Evangelio] ya no es la enseñanza de Jesús, pero la interpretación de Jesús, sobre todo de su muerte y resurrección ... Las consecuencias de esta mala interpretación son de largo alcance, no sólo para los Judíos, sino también para los cristianos "(FC Grant, DD, el primer Evangelio, pp 256, 258.). Todo es parte integrante de un fracaso crónico gentil para entender que Jesús es Judío y su "judío" Evangelio fue el que ofreció amablemente a toda persona humana.