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miércoles, 11 de noviembre de 2015

Los que duermen en el polvo serán despertados

Edwin Mauricio Alza



Daniel 12:13

Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días. 

Estas palabras dichas a Daniel no significan que quedaría vivo hasta el fin. Más bien dicen que Daniel se levantará o será resucitado en ese día final o postrero, ahora sabemos que Dios ha dado a Jesús ella potestad de efectuar la resurrección de los muertos en el día postrero.

¿Dónde estaría Daniel hasta que sea levantado resucitado? ¿Dónde reposaría hasta el fin? La respuesta está en el Génesis pero también al principio del capítulo. 

Daniel 12:2

Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados.

Daniel entendió siempre que los muertos eran solo restos humanos sin vida que reposaban en el polvo. Las palabras del ángel dan a entender a Daniel que su ser entero dormiría en la muerte hasta la resurrección en el día postrero.
Ese lenguaje metafórico en Daniel fue el que Jesús usó en ocasión de la muerte de Lázaro

Juan 11:11

Dicho esto, les dijo después:Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.

Note que no sólo el cuerpo de Lázaro es considerado dormido, Jesús dice que su amigo Lázaro, es decir el individuo que respondía a ese nombre dormía en el sepulcro, por eso es que lo llama por su nombre al levantarlo a la vida.

La credulidad de los cristianos de hoy es tal que se emocionan al oír de experiencias de los que afirman haber ido al cielo y el infierno. Cuando Lázaro no contó nada que le haya pasado después de muerto, en esos cuatro dias. Lo cierto es que el no tenía nada que contar de esos cuatro días en que dejó de existir.

Pablo habla con este mismo lenguaje bíblico de dormir en la muerte pero añade la idea que el muerto cristiano duerme en el Cristo, esto significa que hasta el último aliento el cristiano retuvo la fe en las promesas y murió con la esperanza de ser levantado para estar con Jesús.

Pablo dice que no nos entristezcamos por los muertos cristianos sino que debemos asirnos de la esperanza que ellos resucitarán cuando Jesús el Señor regrese a la tierra.

Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza.

Desde luego, que la tristeza es real cuando pensamos en que nuestros muertos era en el polvo. Así creyéramos que están con el Señor no estuviéramos tristes. La esperanza aquí es la esperanza de la resurrección, porque creemos que Dios reunirá con el Mesías a los que durmieron en él.

viernes, 18 de septiembre de 2015

Doctrina bíblica: el hombre

La Doctrina Bíblica del Hombre 

Anthony Buzzard



AL INVITAR AL LECTOR a un examen de la doctrina Bíblica del hombre, es importante que enfaticemos cuán profundamente arraigada está la noción de que la personalidad esencial de hombre radica en el "espíritu" o "el alma" que está por ahora alojado en un cuerpo físico. La muerte será vista como la transferencia del alma consciente hacia otra esfera. Una típica guía modelo para contestar las preguntas de la gente joven acerca de "lo que ocurre cuando usted muere" describirá a la muerte como la "casa móvil" que va hacia una nueva localidad; O la muda del estorbo de este cuerpo a fin de que la persona verdadera pueda escapar; el cementerio se verá como un guardarropas en el cual nuestra ropa temporal es descartada.
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¿Qué le ocurre a uno cuando muere? Pregunta un muchacho de seis años de edad, en Questions Children Ask, por Jeremie Hughes, la esposa de un vicario de la iglesia de Inglaterra. Los padres son aconsejados a contestar, "Cuando morimos, dejamos atrás nuestros cuerpos porque ahora no son de ningún uso para nosotros. Y tomamos lo que es realmente importante, el tú y el yo real, con nosotros nuestros egos reales van al cielo (pág. 47). No se hace ningún esfuerzo para mostrar cómo esto pudo haber sido lo que Jesús y los apóstoles enseñaron.
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La Barrera Platónica

.Ahora, mientras es verdad que semejante lenguaje tiene alguna afinidad a un solo pasaje en el Nuevo Testamento (2 Cor. 5:1-8), éste tiene un parecido mucho más espectacular al lenguaje de la filosofía Platónica; procede, de hecho, de una definición del hombre que realmente queda fuera del ámbito de los escritores Bíblicos. Nuestra frase familiar acerca de "manteniendo el cuerpo y el alma juntos" (sobrevivir) es normalmente tomada para que refleje un punto de vista auténticamente Cristiano de la muerte como la separación de alma y cuerpo. ¿Pero cuál es la fuente de tal pensamiento?
.Un examen de la Escritura demostrará que los escritores Bíblicos no supieron nada de una separable existencia consciente del alma después de que había dejado el cuerpo. En la predicación popular, las palabras "alma" y "espíritu" a menudo serán usadas de forma intercambiable para referirse a esa parte del hombre que se supone sobrevivirá a la muerte, llevando con él a la persona verdadera completamente consciente, no obstante, sin un cuerpo.
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Pero al hablar de la muerte, el Nuevo Testamento no confunde el alma y el espíritu. Ni sugiere ni una sola vez que el hombre pueda mantener una existencia consciente aparte de su cuerpo. Las palabras "alma" y "espíritu" retienen en el Nuevo Testamento, hablando generalmente, los significados asignados para ellos por el Antiguo Testamento (aunque "espíritu" en el Nuevo Testamento está más estrechamente asociado con la vida superior impartida por el "Espíritu Santo").
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El punto de vista Platónico del alma como el hombre real que sobrevive a la muerte crea una constante barrera para cualquier comprensión del punto de vista genuinamente Cristiano del hombre. Además, el concepto Griego interfiere seriamente con la doctrina Bíblica central de la resurrección de Jesús y de todos los fieles. Este hecho ha sido, y continúa siendo, claramente indicado por los escritores en la teología, aunque su protesta parece que continúa desatendida.
.Nuestro apego a las formas de pensar tradicionales acerca del hombre, especialmente en relación a la muerte, hace casi imposible que nosotros nos acerquemos al tema con la mente abierta. No obstante, para lograr el punto de vista compartido por Jesús y los apóstoles, debemos apartar las presuposiciones tan eficazmente inculcadas por la influencia Griega post Neo Testamentaria, y ver de nuevo la doctrina genuinamente Bíblica del hombre.
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El distinguido teólogo Suizo, Oscar Cullmann, se refiere al "error extendido de atribuir al Cristianismo primitivo la creencia Griega en la inmortalidad del alma" (The Resurrection and the Immortality, p. 6). Él habla de la inmortalidad del alma como una idea ampliamente aceptada pero "uno de los máximos malentendidos de la Cristiandad". "No hay,"dice él, "ningún motivo para tratar de silenciar este hecho, o para poner un velo a través de la reinterpretación de la fe Cristiana. Esto es algo que debería discutirse muy francamente" (Ibid., p. 15). Con estas observaciones nosotros estamos cordialmente de acuerdo. 

El teólogo Americano G.E. Ladd indica que para entender la esperanza Bíblica para la inmortalidad, primero debemos entender el punto de vista Bíblico del hombre. Este concepto, dice él, "se posesiona en agudo contraste para el punto de vista Griego del hombre. Uno de los conceptos más influyentes Griegos del hombre resulta del pensamiento Platónico, el cual, a menudo ha tenido una fuerte influencia en la teología Cristiana. Es que el hombre es un dualismo de cuerpo y alma. El alma es inmortal y la salvación’ significa el vuelo del alma en la muerte para escapar de la carga del mundo fenomenal y buscar la realización en el mundo de la realidad eterna". En contraste bien definido de este punto de vista de la muerte, el Dr. Ladd señala que "Pablo nunca concibe la salvación del alma aparte del cuerpo ni el alma del hombre, ni el espíritu, es visto como una parte inmortal del hombre que sobrevive a la muerte. La palabra Bíblica ’alma’ es prácticamente sinónima con el pronombre personal. No hay pensamiento de un alma inmortal que existe después de la muerte" (I Believe in the Resurrection of Jesus, p. 45, énfasis mío).

.Los efectos de gran alcance de la filosofía Griega en la fe Cristiana están descritos también por G.A.F. Knight en su libro, La Ley y La Gracia (pp. 78, 19):
.¡Muchas personas hoy, aun gente creyente, están lejos de entender la base de su fe muy inconscientemente, éstas dependen de la filosofía de los Griegos en lugar de la Palabra de Dios para una comprensión del mundo en que viven! Un ejemplo de esto es la creencia predominante entre los Cristianos en la inmortalidad del alma. Muchos creyentes se desesperan de este mundo; ellos se desesperan de cualquier significado en un mundo donde el sufrimiento y la frustración parecen dominar. Y así es que buscan una liberación para sus almas del peso de la carne, y tienen la esperanza de una entrada en "el mundo del espíritu", como lo llaman, un lugar donde sus almas encontrarán una santidad que no pueden descubrir en la carne. El Antiguo Testamento, que fue, por supuesto, las Escrituras de la iglesia primitiva, no tiene una palabra del todo para la idea moderna (o Griega antigua) de "alma". No tenemos derecho para leer este vocablo moderno dentro de la palabra Griega psyqué de San Pablo, porque por ella él no estaba expresando lo que Platón había querido decir por la palabra; él estaba expresando lo que Isaías y Jesús quisieron decir por ella hay una cosa segura que podemos decir en este punto, y esa es que la doctrina popular de la inmortalidad del alma no puede se remontada a una enseñanza Bíblica (énfasis mío).
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Permanece un hecho asombroso de que los mensajes de consolación escuchados constantemente en los funerales, en los cuales las "almas de los difuntos" —se dice— están ya en "cielo", reafirmen una tesis central de la filosofía Griega la cual verdaderamente no puede llamarse Cristiana en absoluto!
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El Concepto Bíblico de "alma"

.Procedemos ahora a un examen del concepto Bíblico del término "alma". Es nuestra comprensión de este término que acondicionará nuestro entendimiento del estado del hombre en la muerte. La base de la antropología Bíblica es colocada en Génesis 2:7: "El SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de la vida; y el hombre vino a ser un alma viviente".
La creación del hombre está así descrita en dos etapas. El cuerpo organizado, aunque aún sin vida, es, no obstante, "hombre" el hombre producido del polvo de la tierra. Enfatizamos que aunque aún sin animación, la criatura es, todavía así, hombre, el primer Adán que es, como Pablo lo expone, "de la tierra, hecho del polvo" (1 Cor. 15:47).
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 Cuando el aliento de la vida es soplado en sus orificios nasales, el hombre se convierte en un alma animada (nephesh). Encontramos aquí la importante palabra fundamentalmente Hebrea nephesh alma como descriptiva del hombre, "el alma viviente". Pero debemos notar de inmediato que nephesh en Génesis 1:20, 21, 24, 30 ya se había también referido a los animales. Los traductores de nuestras versiones inglesas nos han brindado un mal servicio encubriendo este hecho. Estuvieron aparentemente tan atados a la noción de que la palabra "alma" debe significar "alma inmortal", la posesión del hombre solamente, que ellos estuvieron reacios a revelar que el "alma" es el atributo común del hombre y del animal del mismo modo. En Génesis 1:20 encontramos a "la criatura en movimiento que también es un alma viviente" (nephesh)"; en el verso 21, "cada alma viviente [nephesh[ que se mueve". En el verso 24, "que la tierra de a luz almas vivientes [nephesh] según su especie"; y en el verso 30, "y a toda bestia de la tierra, y a toda ave de los cielos, y a todo lo que se arrastra en la tierra, en que hay alma [nephesh]".
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El Punto Crucial
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El punto crucial que establecemos aquí es que tampoco, ni el hombre ni los animales, son criaturas bipartitas consistentes en un cuerpo y un alma que pueden ser separados y continuar existiendo. Ambos, el hombre y los animales son almas, es decir, los seres conscientes animados por la infusión del aliento divino de vida. Como almas vivientes también pueden estar descritos como "que tienen almas" tal como en español podemos describir a ambos, hombre y el animal, como seres conscientes o como que tienen un ser consciente. En 23 pasajes del Antiguo Testamento y uno en el Nuevo Testamento (Rev. 16:3), la palabra hebrea nephesh, alma, o su equivalente Griego psuche, es usada para los animales. En cada caso la palabra "alma" está estrechamente aliada a la idea de la animación, vida. Así, en Levíticos 17:11, "la vida [nephesh] de la carne está en la sangre," literalmente, "el alma de la carne está en la sangre".

.El hecho significativo que emerge de este examen del concepto Hebreo de "alma" es que la inmortalidad nunca está por un momento asociada con él. La creación del hombre a la imagen de Dios lo eleva muy por encima del animal en inteligencia y en discernimiento moral; pero lo que él comparte con el reino animal lo hace propenso a una muerte similar, pues "el hombre es como las bestias que perecen" (Sal. 49:12); "Un hombre no tiene preeminencia sobre una bestia: Como muere uno, así también muere el otro. Todos son del polvo, y todos vuelven al polvo nuevamente" (Ecl. 3:19, 20). El escritor de Eclesiastés hace eco de las palabras de Dios a Adán: "polvo eres y al polvo tornarás". No deberíamos estar sorprendidos, por consiguiente, de encontrar que los Hebreos hablan muy naturalmente de un alma muerta. "El alma que pecare, esa morirá" (Ezeq. 18:4, 20). "Hubo almas que fueron contaminadas por el cuerpo muerto [nephesh] de un hombre" (Lev. 21:11). Llegamos aquí a una definición sumamente útil del vocablo alma (nephesh), una que puede estar aplicada en forma segura en un número de casos muy grande desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Porque nephesh y su equivalente griego psuche cuando es aplicado al hombre se traduce fácilmente como "persona". El "alma" Bíblica es esencialmente el individuo, ya sea una persona viviente (alma) o una muerta (alma). 

En la confirmación de este hecho central de los idiomas Bíblicos apelamos al distinguido erudito Británico Nigel Turner, el autor de Christian Words (T y T Clark). Él se ocupa del equivalente Griego Neo Testamentario del vocablo Hebreo nephesh:
.Debemos admitir que el Griego Bíblico Psuche quiere decir "vida física" A Lo Largo de esta concepción aparece en el Griego Bíblico el significado "persona" la vida del hombre, su voluntad, sus emociones, y por encima de todo, el hombre como "el ego". Si un hombre ganó todo el mundo sólo para perder su psuche (alma), representa una pérdida de sí mismo no una parte de él. Cuando fueron añadidos a la iglesia cerca de 3000 psuchai (Hechos 2:41), fueron añadidos hombres completos. El temor que vino sobre cada psuche estuvo sobre toda persona (Hechos 2:43). Cada psuche debe estar sujeto al estado (Rom. 13:1), y así a todo lo largo del Nuevo Testamento (Hech. 3:23; Rom. 2:9; 16:3; 1 Cor. 15:45; 1 Ped. 3:20; 2 Ped. 2:14; Rev. 16:3).
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Podemos sumar a estos textos Apocalipsis 20:4 que habla de las "almas" de aquellos que habían sido decapitados. "Las almas" en este pasaje no quiere decir "almas incorpóreas" como tan frecuentemente es leído mal, sino aquellas personas que habían sido decapitadas. En Apocalipsis 20:4 son vistos siendo resucitados a la vida para servir con Cristo en el reinado milenario. "Psuche (alma) en el Griego Bíblico significa lo que es característicamente humano, el yo es la personalidad, que a menudo llamamos el ego el énfasis en todo el ego el psuche de María era la personalidad humana de María Jesús quiere que yo repose sobre El toda mi personalidad rendida, el ego, mi mí (ser) entero (Mat. 11:29). Jesús dio su mismo ego (psuche) (The Christian Words, pp. 418-420) por las ovejas. Se nos recuerda aquí de la profecía del Antiguo Testamento de que él derramaría su alma (nephesh) —él mismo en la muerte.
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Nigel Turner provee una suave advertencia acerca del uso indebido Cristiano, medieval y moderno, del término "alma" para dar a entender una facultad separada dentro de nosotros. Él señala que esta nueva definición le debe su origen a la Grecia pagana y no al Antiguo Testamento Hebreo. El Dr. Turner tiene esto que decir: "El alma es a menudo concebido por los Cristianos como que si estuviera encarcelado en el cuerpo, como Platón lo concibió, y es afirmado por los Cristianos que vuela a Dios en la muerte del mismo modo que Jesús entregó su pneuma (espíritu) cuando El murió", Pág. 421). El Dr. Turner concluye citando a Norman Snaith (Interpretation 1, 1947, p. 324): "En ninguna parte de la Biblia hay allí alguna sugerencia de un alma inmortal que sobrevive a la muerte".
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El acercamiento a las Escrituras con la conclusión conocida de antemano de que el término "alma debe ser entendido a la par con Platón como una parte inmortal del hombre que se despoja de su casa física en la muerte, crea una confusión fundamental. No es ampliamente conocido que distinguidos eruditos han protestado constantemente contra las suposiciones muy injustificadas acerca del significado del término "alma" que continúan haciendo unos disparates de la definición Bíblica Cristiana de ese término. De una masa de materiales sobre este tema, ahora cotejada en los dos volúmenes de Edwin Froom, The Conditionalist Faith of Our Fathers (Review & Herald, Washington, D.C), citamos los comentarios de Franz Delitzsch (1830-1890), un destacado Hebraísta: "No hay nada en toda la Biblia que insinúa una inmortalidad nativa.
Desde el punto de vista Bíblico el alma puede ser puesto a la muerte; es mortal". Un distinguido Episcopal Americano, el Dr. J.D. McConnell, escribió, "De los Cristianos primitivos, aquellos que fueron Griegos trajeron a la nueva religión la idea Platónica de que el alma era indestructible, y la influencia Griega ganó el dominio en los inicios de la iglesia. La doctrina Platónica de la inmortalidad natural del alma vino a ser aceptada. La noción fue resistida desde el principio como que era subversiva para la misma existencia del Cristianismo" (The Evolution of the Immortality, 1901). Más recientemente Canon Goudge deploró la influencia del pensamiento Griego con la declaración de que cuando la mente Griega y Romana vino a dominar a la iglesia, allí ocurrió "un desastre del cual la iglesia nunca se ha recuperado, ya sea en doctrina o en práctica" ("el Llamado de los Judíos", Colllected Essays on Judaism and Christianity, Shears and Sons, 1939).
"Espíritu" en la Biblia
Venimos ahora al término Bíblico "espíritu". De Génesis 2:7 aprendemos que la infusión del aliento de vida en el hombre formado del polvo resultó en una persona viviente, un ser avivado. Es claro que el aliento de vida imparte esa chispa vital de la vida que convierte al hombre en una persona o alma viviente como opuesto de una persona o alma muerta. El aliento de vida (ruach espíritu) es la posesión común del hombre y del animal, como aprendemos de Génesis 7:14, donde "todos los animales silvestres según sus especies, y todos los animales domésticos según sus especies, y todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de toda especie vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda carne en que había espíritu (aliento) de vida.
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La palabra "aliento" aquí representa a la importante palabra Hebrea ruach. En el verso 22 del mismo capítulo, la destrucción de toda vida en el diluvio está resumida por la declaración de que "Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, todo lo que había en la tierra, murió". El destino común del hombre y de la bestia está explícitamente descrito en Eclesiastés 3:19: "Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad”. Todo va a un lugar; todos son del polvo, y todos regresan al polvo otra vez". En la muerte, dice el mismo escritor, el espíritu (ruach) del hombre y del animal regresa del mismo modo a Dios que lo dio. (Ecl. 3:20; 12:7). El Salmista comparte la misma opinión. Los seres creados, en general, llegan a un fin común, pues quitas el hálito, dejan de ser, y vuelven al polvo. (Sal. 104:29). La esencia de la debilidad del hombre yace para los escritores Bíblicos en el hecho de que en la muerte su aliento (ruach) parte de él, y él regresa a la tierra, y "en ese mismo día perecen sus pensamientos"(Sal. 146:4); Porque si Dios "Recogiese así su espíritu y su aliento, toda carne perecería juntamente, y el hombre volvería al polvo (Job 34:14, 15).
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El ruach del Antiguo Testamento es el impulso vital invisible que aviva la creación. Es la energía controladora que sostiene la función del cerebro y del sistema nervioso. Cuando el ruach es retirado del cuerpo, la criatura muere y la fuerza divina regresa a aquel que lo dio. La criatura pierde el sentido en la muerte, puesto que el ruach, la fuente de su existencia sensible, ha sido retirado. No puede estar fuertemente enfatizado que el término Bíblico "espíritu" no contiene, más que el "alma," la personalidad real capaz de la existencia consciente aparte del cuerpo. El espíritu es la fuerza vital que crea la animación. En el Nuevo Testamento el espíritu ha venido, es verdad, a designar el asiento de la vida divina superior impartida por el Espíritu Santo. Como Nigel Turner dice, pneuma y el adjetivo pneumatikos tienen referencia con el lado espiritual de nuestra naturaleza. "Es, no obstante, casi imposible detectar si en estas frases San Pablo se refiere al propio pneuma del creyente o al Espíritu Santo" (The Christian Words, p. 427). Pero pneuma es todavía usado en su sentido original como la fuerza vital en Santiago 2:26: "El cuerpo sin el espíritu está muerto. Es apropiado, por consiguiente, que la muerte esté descrita en dos pasajes del Nuevo Testamento como la rendición del espíritu. Jesús dijo: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho estas cosas, expiró (Lucas 23:46). Y en Hechos 7:59, 60, 

Esteban dijo: "Señor Jesús, recibe mi espíritu. Y habiendo dicho esto, durmió". Debemos cuidarnos de no leer en estos pasajes la noción Griega de que "espíritu" aquí quiere decir la persona real, ahora existente conscientemente como un espíritu incorpóreo. Hacer esto es dar un salto en el mundo muy diferente de la filosofía Griega. Estamos aquí en el mismo punto crucial del asunto en discusión. El punto de vista Bíblico es que Esteban durmió; él no continuó viviendo en alguna otra parte. Él, Esteban, está todavía identificado con el cuerpo muerto, tal como Jesús, la persona completa, murió cuando el espíritu vivificador divino fue abstraído, rendido con miras a su restauración en el momento subsiguiente de la resurrección. En la resurrección, el hombre difunto se levanta de la tumba donde él está durmiendo en el polvo hasta el momento cuando él es despertado (Dan. 12:2). De modo semejante, Lázaro ha dormido el tiempo perfecto hace muy evidente que él no sólo se había quedado dormido sino que permaneció en el sueño hasta su resurrección; y puesto que "Jesús había hablado de su muerte", Lázaro estaba realmente muerto y permaneció muerto hasta que él fue llamado a pasar adelante a la vida desde la tumba (Juan 11:11, 14, 43, 44).
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Debemos enfatizar que la partida del espíritu no puede significar que el hombre mismo parte otra posición completamente consciente. Leer la Escritura como si éste fuera el significado de la muerte es simplemente leer en ella la noción Griega del alma como una entidad consciente capaz de sobrevivir a la muerte. Pero leer en la Biblia una idea Griega extraña, que es incompatible con el pensamiento Hebreo, es mezclar a dos mundos del pensamiento contrarios. El resultado sólo puede ser una confusión que conduce a la falla de comunicación entre los apóstoles y nosotros mismos; porque al introducir nuestras presuposiciones tradicionales en los registros Bíblicos, y al suministrar nuestras definiciones Griegas a las palabras claves como "alma" y "espíritu", erigimos una barrera más efectiva en contra del entendimiento de la Biblia.
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También negamos la insistencia Bíblica en la realidad de la muerte, y en el caso de Jesús, su muerte real por nuestros pecados. Porque siempre hemos creído que el hombre sobrevive a la muerte como un espíritu incorpóreo consciente, damos por supuesto que los escritores del Nuevo Testamento tienen la intención de comunicarnos esa idea en los dos pasajes en los cuales el espíritu se dice regresa a Dios. Y no somos disuadidos por la ausencia completa en la Escritura de cualquier referencia a un hombre existente en el estado después de la muerte como un espíritu incorpóreo.
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¡Causa un gran impacto emocional aprender que en una sola referencia en el Nuevo Testamento a un estado incorpóreo en conexión con la muerte, la referencia es para una condición de la que Pablo se reprime de contemplar! Deseamos estar vestidos con un nuevo cuerpo, dice él, "a fin de que no seamos encontrados desnudos no deseamos estar desnudos" (2 Cor. 5:3, 4). Nuestros eruditos tienen razón de indicar con base en este pasaje que "la noción de un espíritu incorpóreo es repugnante para la mente Hebrea" (Alan Richardson, Introduction To New Testament Theology, p. 196, énfasis añadido). No obstante, ese es precisamente el estado que a menudo tenemos pensado para los muertos, permitiéndole a la esperanza verdadera la resurrección de todo el hombre de la muerte para la vida caer en la insignificancia. Cualquier interferencia con la doctrina central de la resurrección debe ser tomada muy seriamente como una amenaza para el punto de vista Bíblico de nuestro futuro. Debemos mantener a cualquier costo el énfasis Bíblico en la resurrección corporativa de todos los fieles conjuntamente en el regreso de Cristo. Para ese gran acontecimiento esperan los fieles en fervorosa expectativa, mientras los fieles muertos descansan en sus tumbas (Dan. 12:13).

jueves, 10 de septiembre de 2015

El hombre no tiene inmortalidad pero debe buscarla


La inmortalidad y nuestra necesidad de obtenerla
Anthony F. Buzzard.



La doctrina de la inmortalidad natural del alma, la idea de que un ser humano sobrevive conscientemente a la muerte, es una adición pagana al cristianismo. Este hecho es tan ampliamente reconocido por los estudiosos de todas las denominaciones, que es desconcertante que una reforma radical en este tema, no se haya extendido por la tierra. El problema, es que los feligreses no suelen buscar la verdad sobre las grandes cuestiones de la vida y la muerte. Ellos parecen dispuestos a acatar "lo que siempre hemos creído". Esta actitud ante el engaño es patética. Si fueran a estudiar la literatura disponible sobre el tema, así como la Biblia, sería obvio que la supervivencia en un estado post-mortem, como un espíritu desencarnado en el cielo o en el infierno, es una ficción que necesita ser erradicada de nuestro pensamiento. Jesús no se lo creía, ni deben hacerlo entonces sus seguidores.


El problema es que la noción pagana de que el hombre es inherentemente inmortal, en virtud de su "alma inmortal y espíritu", está profundamente arraigada en la cultura de la iglesia popular.  Se ha confirmado en repetidas ocasiones, cuando las congregaciones se reúnen en servicios funerarios.  Después de todo, es reconfortante pensar que nuestros seres queridos que han muerto, realmente acaban de mudarse a una esfera diferente de la vida y la conciencia.

La Alianza Evangélica fue fundada en una reunión de entusiastas en Londres en 1846. Reunidos había 800 miembros de varias denominaciones: presbiterianos, independientes, metodistas, bautistas, luteranos, reformados moravos, y otros. Acordaron una declaración de nueve puntos doctrinales. La número 8 se lee como sigue: "[Nosotros creemos en] la inmortalidad del alma y la resurrección de la carne".

Es un hecho notable que este cuerpo de feligreses, se comprometieron a la creencia en un concepto no bíblico. Igualmente destacables son las objeciones constantes de los eruditos evangélicos de diferentes denominaciones, en cuanto a la cuestión de la inmortalidad del hombre. Ellos saben plenamente, que la doctrina de la "inmortalidad del alma" no tiene ninguna base en las Escrituras.  No es más que una tradición hecha por el hombre.

Es evidente que los evangélicos no han escuchado a esos eminentes estudiosos que se han quejado de que la inmortalidad del alma, y la vida del hombre sin interrupción en el momento de la muerte, no tienen apoyo en la Biblia.  Philip Schaff, el famoso historiador de la iglesia (1819-1893), expresó su convicción de que era el momento de asumir la tarea inconclusa de la Reforma y llevarla hasta el final.  Schaff llamó la atención sobre la necesidad de reformar y corregir la enseñanza predominante y popular de la supervivencia del alma en el "estado intermedio", antes de la resurrección cuando Jesús regrese. Él escribió:

"Mientras que los reformadores erradicaron la medieval [Católica Romana] doctrina del purgatorio, no pudieron sustituir una teoría mejor que la del "estado intermedio" [de las almas] y dejaron para nuestro día, reconsiderar toda esta cuestión y llegar a resultados positivos ... Los teólogos protestantes viejos, casi identificaron el estado previo a la resurrección de los justos y los impíos [lo que sucede en el momento de la muerte] con su post-resurrección del estado intermedio, salvo que el intermedio es un estado incorpóreo de perfecta felicidad [el cielo en la muerte]  o perfecta miseria [infierno]. Mediante esta confusión, la resurrección y el juicio general se reduce a una formalidad vacía".
William Tyndale (1490-1536), quien fue martirizado por su fe, había hecho más temprano el mismo punto en contra de los católicos romanos.  "Al poner las almas en el cielo y el infierno [en la muerte] destruyen los argumentos con los que Pablo demostró la resurrección".  La misma objeción se aplica también a sus colegas protestantes.

Los evangélicos, de hecho casi todos los protestantes, han asumido, con la inmortalidad del alma, la doctrina católica, sin protestar.  Sin duda, es tiempo para que este error sea visto como lo que es, una negación significativa del centro de la enseñanza de la Biblia, que los muertos van a ninguna otra parte en el momento de la muerte, que no sea a la tumba.  Haciéndose eco de la protesta del profesor Schaff, el Dr. Charles Briggs, editor de Los Presbiterianos y la Escritura en un libro titulado ¿A dónde?  Una cuestión teológica para el Times (1889) dijo:

"Todas las faltas de tradicionalismo convergen en este punto, es decir, en la escatología [enseñanza cristiana sobre el futuro, la muerte y la resurrección y el reino de Dios]. Aquí encontramos errores extra-confesionales, errores intra-confesionales y toda la Iglesia se encuentra en un estado de gran perplejidad" Pero esta confusión ha sido aclarada?

Las cosas han cambiado muy poco, y el negociar es una costumbre en las denominaciones. Los sermones predicados para conmemorar a los muertos, siguen falsificando la enseñanza bíblica, reforzando la idea pagana de la supervivencia en una forma incorpórea. Esta revista pretende fomentar el trabajo inacabado de la Reforma. Nos apoyamos en los hombros de los gigantes que citamos, en respaldo de nuestras posiciones. De las diversas denominaciones la petición de una enseñanza bíblica directa sobre la muerte y el más allá ha estado sonando, pero con muy poca respuesta:

Un episcopal doctor de teología dijo:

"Una existencia que no  termine [la inmortalidad del alma] no es el patrimonio común de todos los hombres en virtud de haber nacido en este mundo, sino más bien se debe considerar como un don otorgado, a aquellos que la buscan desde el Eterno mismo. El Padre es el único que posee la inmortalidad en sí mismo (1 Timoteo 6:16), es a Él a quien debemos dirigirnos para obtener la inmortalidad que necesitamos". Un doctor Bautista de Teología escribió: "No hay un solo pasaje de las Sagradas Escrituras, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, que enseñe, por lo que yo sé, la doctrina de la inmortalidad natural del hombre. Por otro lado, la Sagrada Escritura declara enfáticamente que sólo Dios tiene inmortalidad (primera de Timoteo 6:16): es decir, sólo Dios es por naturaleza, intrínsecamente, en su propia esencia y naturaleza, inmortal ... Es increíble que una noción tan completamente pagana como la inmortalidad natural del hombre, se coló no mucho tiempo después del comienzo de la teología cristiana ...Hoy se encuentra en buena parte de la misma Iglesia, una creencia en la doctrina de la inmortalidad natural de todos los hombres, como para constituir una virtual negación de la doctrina de que la inmortalidad o la vida eterna, es un don solo de Cristo ... Cuando entramos en nuestros púlpitos,  no es para tranquilizar a nuestros oyentes con conjeturas brillantes o conjeturas optimistas, intentos elaborados en manifestación sobre la inmortalidad, ese tipo de predicación es dejar a los maestros y filósofos paganos en tierras cristianas, pero cuando entramos en nuestros púlpitos, es dar a  nuestros oyentes positivos, información divina sobre el más allá. "
¡Amén!

Entonces, ¿cuál es el origen de la doctrina nociva de la inmortalidad natural del alma?

Un metodista profesor en Yale responde: "Después de haber dado a todo el tema  una investigación cuidadosa y con oración, un examen por igual a los más fuertes argumentos racionales y Escriturales usados para apoyar el punto de vista dominante, me veo obligado a rechazar la doctrina actual de la inmortalidad inherente del alma."  A continuación, da 12 razones, de las cuales tenemos espacio para imprimir sólo la primera:

Origen satánico.- "Esta doctrina de la inmortalidad del alma puede ser rastreada a través de los canales fangosos de un cristianismo corrupto, y un pervertido judaísmo, una filosofía pagana y una idolatría supersticiosa, al gran instigador en el Jardín del Edén. Los protestantes lo pidieron prestado [ la noción de la inmortalidad y la conciencia inmediata desde la muerte al cielo o al infierno] de los católicos romanos, los católicos de los fariseos, los fariseos de los paganos y los paganos, de la vieja serpiente que primero predicó la doctrina en medio de las hermosas glorietas del Paraíso, a una audiencia demasiado dispuesta a escuchar y prestar atención a la nueva teología fascinante. Ciertamente no moriréis "Satanás ha remendado su sistema, mediante la invención de la teoría de la doble entidad, que el hombre es un ser dual con un cuerpo material y un alma inmaterial que consiste en el verdadero hombre, cuya alma deja su cuerpo en la muerte, y continúa existiendo como una personalidad consciente, ya sea en felicidad consciente o miseria consciente para siempre. " Dr. Phelps añadió: "Cuando esta teoría se acepta, Dios está desacreditado y se cree a Satanás."

La teoría sigue siendo el estándar de los millones y millones de fieles.

Hablando más de la paganización insidiosa de cristianismo original, el Dr. Phelps señaló que "el argumento aceitoso de Satanás" fue adoptado por los paganos hacia abajo por el "flujo del tiempo". Era popular en Egipto y llevó también al concepto de la transmigración de las almas. Para los griegos el concepto de la inmortalidad natural se convirtió en una filosofía. Platón fue su principal defensor y juntó la doctrina de la inmortalidad con la de pre existencia.

En reacción a la doctrina del castigo eterno (que es consecuencia lógica de la idea errónea de que el hombre es naturalmente inmortal), un error que había de seguir desarrollándose. La idea de tormento sin fin era tan repugnante, si no inconcebible; en el extremo opuesto, pero no bíblica esta la otra idea que todo ser humano, inevitablemente, será salvo ("Universalismo").

El Dr. Phelps, de Yale, concluye con esta advertencia para todos nosotros: "Los sistemas mezclados del cristianismo y la filosofía platónica permearon la actual iglesia impía. Esta levadura trabajó toda la masa, que quedó por último infectada.».

Debería ser repulsivo y  un llamado de atención para todos nosotros, que la doctrina de la supervivencia a la muerte en el cielo o en el infierno, recibió la autorización oficial del Papa en 1513.  En ese año, el Papa León X afirma, que el alma es inmortal y decretó que los que afirman lo contrario son "herejes". Sorprendentemente la mayoría de los reformadores protestantes del lado del Papa y su Confesión Helvética se hizo eco del oficial apoyo católico romano a la doctrina pagana de la inmortalidad natural, al declarar: "Condenamos todos los que se burlen de la inmortalidad del alma, o lo pongan en duda, por sutiles disputas".

No es de extrañar que los protestantes, vuelvan a unir las manos con los católicos romanos.  Después de todo tienen mucho en común!  Sin embargo, el terreno común es un cripto-paganismo en lo que se refiere a la naturaleza del hombre y su destino.  El Dr. Phelps habló con valor cuando trató de advertir a sus colegas: "Piensa en la cosecha de errores graves, tales como un dogma de la inmortalidad del alma ha dado a luz - mahometismo, shakerismo, Swendenborgianismo, el espiritismo, el purgatorio, el culto a María [que en realidad no esta en absoluto en el cielo], Universalismo ... Todos estos sistemas se basan en la suposición de que la gente muerta está viva ".

El lector encontrará un compendio de información sobre la corrupción del cristianismo por el paganismo, en La Fe de Nuestros Padres por Froom (Washington, DC: Review and Herald, 1965).  Estamos en deuda con esta obra en el artículo anterior.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Capítulo 1 del libro "Vino a ser el hombre alma viviente"




La confusión respecto a la naturaleza del hombre y su destino final, comienza donde empieza la Biblia, en el Libro del Génesis.  Al ser la fuente de toda la revelación divina a seguir, dice en términos inequívocos de la creación del hombre, su naturaleza, su caída en el pecado, y de su destino.  Si el hombre, por naturaleza, tiene un alma inmortal, una parte de él que no puede ser destruida, sino que debe vivir, ya sea en separación o compañerismo eterno de Dios, entonces nosotros debemos que esperar encontrar esta revelación aquí.  Pero, ¿es este el caso?.  
Es nuestra sincera convicción de que la respuesta es un rotundo NO.  De hecho, como veremos, la definición del hombre que Dios mismo nos ha dado en el libro del Génesis debe eliminar tal enseñanza de las creencias de una persona de mente abierta y lanzarla en el montón de cenizas siempre creciente hecha por el hombre con su tradición y filosofía.
 Entiendo que no toda la revelación divina está incluida en el libro del Génesis, y que debemos tomar los 66 libros inspirados en su conjunto para encontrar la verdad, pero si no podemos localizar esta doctrina de la inmortalidad inherente del hombre dentro de las páginas de  un libro que Dios nos ha dado con el propósito específico de instruirnos en cuanto a la creación del hombre y su naturaleza, entonces debemos ser muy cautelosos al hacer suposiciones a partir de pasajes que parecen inferir la doctrina en otro lugar.  El hecho es pertinaz, y como trataremos de demostrar, no hay un solo pasaje de la Escritura que enseñe la inmortalidad del alma humana. 
Se tiene que admitir que el término "alma inmortal" en ninguna parte se encuentra en las Escrituras, muchos parecen creer que la enseñanza puede ser claramente formulada a partir de pasajes en los que sienten que la doctrina está implícita.  A su debido tiempo, estudiaremos todos estos pasajes, pero por ahora, me gustaría que el lector considere: ¿Qué es más sabio?  Podemos hacer que las declaraciones claras de las Escrituras se ajusten a nuestras concepciones de lo que puede ser tácito, o creer la clara enseñanza de las Escrituras y aceptar que nuestras concepciones pueden ser percibidas por nuestra falta de comprensión de las Escrituras proceder completamente del error?
 Teniendo esto en mente, podemos ahora ir a los primeros capítulos de la Biblia, decididos a dejar que el texto mismo nos hable sin tener en cuenta los supuestos de lo que sentimos debe ser la verdad.
 Dentro de los dos primeros capítulos de la Biblia vemos que hay dos pasajes de las Escrituras que describen la creación del hombre:
 Y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó, varón y hembra los creó.  Gen 1:27
 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.  Gen 2:7
 Convencidos de que la Biblia es una revelación inspirada dada para enseñarnos, debemos preguntarnos, ¿cuál de estos dos versos es más específico sobre la naturaleza del hombre para tocar la doctrina de lo que es el alma?
 Es evidente que la segunda, en que se nos dice de qué manera Dios formó al hombre, lo trajo a la vida, y la definición misma de lo que un 'alma' es.
 Pero, extrañamente (y tristemente), es precisamente en este punto que muchos empiezan a ir por mal camino en esta doctrina de la naturaleza del hombre.  En lugar de ver en Génesis 2:7 la definición precisa de lo que el alma del hombre es, se apoderan de Génesis 1:27 y empiezan a tratar de incorporar las implicaciones que creen ver en otra Escritura.  Ellos comienzan a razonar sobre lo que se puede inferir por las palabras 'imagen de Dios'.
 Por ejemplo, algunos suponen que, como en su percepción de la Escritura, Dios es una trinidad, entonces se asume que el hombre también debe ser una trinidad con tres partes.  Como Pablo habla de un hombre que es totalmente "espíritu, alma y cuerpo" (1 Tes 5:23), entonces esto, razonan, debe ser la imagen trinitaria de Dios en el hombre.  Otros razonan que como Dios es inmortal, entonces la 'imagen de Dios' también debe ser inmortal.  Aún otros ven la "imagen de Dios", como la capacidad del hombre para razonar y tener conciencia.
 El problema con todo lo anterior es que son todas inferencias que no se indican claramente en el texto mismo.  Nada tiene mayor prueba de ello que la gran cantidad de desacuerdos sobre Génesis 1:27 entre los estudiosos de todos los tiempos.
 Recientemente he examinado los comentarios escritos de Peter S. Ruckman, Finis Dake Jennings, Charles C. Ryrie, Henry M. Morris, y The Bible Knowledge Commentary  No hay dos de estas obras que interpreten lo mismo en Génesis 1:27.
 La Biblia Anotada de Referencia Dakes dice:
 'En la imagen de Dios-Elohim (plural), dioses, toda la estructura de la frase muestra que hay unidad unida a la pluralidad. "
 La Biblia de Estudio Ryrie Comentarios:
 'Imagen ...  semejanza.  Términos intercambiables que indican que el hombre fue creado a semejanza natural y moral de Dios.  Cuando él pecó, perdió su semejanza moral que era sin pecado, pero la semejanza natural del intelecto, las emociones, y conservan todavía "
 La creación del científico Henry Morris comenta:
 "A nuestra imagen ... el hombre también posee una tercera entidad creada, la imagen de Dios, un espíritu eterno capaz de comunión y compañerismo con su Creador"
 Los comentarios más extensos y detallados provienen del conservador fundamentalista Peter S. Ruckman:
 'A la imagen de Dios que lo creó es la prueba de que el hombre tiene un cuerpo, alma y espíritu.  El hombre es una tricotomía ...  El Cuerpo es un "soma" (Gr.), o un "Basar" (Heb.) Cristo es el cuerpo de Dios - la imagen de Dios ...  El Alma ...  es una forma corporal en el hombre que se pega a su cuerpo hasta que nazca de nuevo ...  El espíritu ...  está en todas partes en la Biblia comparado con el viento o aire. El alma se une al cuerpo en el Antiguo Testamento.  Adán es creado con su alma dentro de su cuerpo, y si él fue creado con el alma pegada al cuerpo, importa nada, porque su carne (cuerpo) aún no se ha convertido en la "carne" de Romanos 7:18.  ..  El alma tiene una forma corporal, y se puede quemar en el infierno para siempre como un cuerpo sin quemar."
Debería ser obvio que estos autores no están recibiendo todas estas ideas sobre la 'imagen de Dios' de estas escasas tres palabras, pero están asumiendo el significado de algo que ellos creen que se enseña en otras partes de la Biblia.  Las diferencias en estas cuatro opiniones son sorprendentes, y deben enviar una señal de alerta a cualquier estudiante de la Palabra de Dios. Si alguna vez volvemos a encontrar la revelación de Dios sobre la naturaleza del hombre y de la definición de lo que es el alma, sin duda estamos en un terreno inestable si tratamos de hacer suposiciones basadas en el significado de Génesis 1:27.
 Pero la buena noticia es que no tienes que hacerlo.  Cuando llegamos a Génesis 2:7, tenemos una definición precisa, dada por Dios, en cuanto a  lo que es exactamente el alma es la siguiente:
 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un alma viviente.  Gen 2:7
 No hay nada oscuro en este pasaje.  El hombre vino a ser alma viviente cuando Dios hizo dos cosas:
 - Formó el cuerpo del polvo de la tierra, y
 - Sopló en su cuerpo el aliento de vida
 Vemos en términos precisos la fórmula exacta que la Biblia dice tiene un "alma":
 Cuerpo + Aliento de vida = alma
 Siendo el primer pasaje en las Escrituras donde la palabra "alma" se da en lo que se refiere al hombre, la importancia de una clara comprensión de este texto no puede ser exagerada.  Observe cuidadosamente que el versículo no dice que el hombre tiene un alma, o que Dios le dio al hombre un alma, sino que el hombre es un alma.  El propio cuerpo no es el alma, aunque sin el cuerpo no puede haber un alma, ni es el aliento de la vida del alma, a pesar de que no puede haber alma sin él también.  Es la combinación única del cuerpo con el aliento de vida que produjo un alma.
 La definición de "alma" en este pasaje es clara y directa.  El lector no tiene que interpretar, ni necesita para sacar conclusiones de otros pasajes, solo simplemente creer lo que Dios ha dicho en relación con el alma.
 No hay ningún problema en entender esta definición clara y directa del "alma" si nos limitamos a creer en las Escrituras.  Los problemas comienzan a surgir sólo porque esta definición es claramente contraria a lo que a la mayoría de nosotros nos han enseñado!
 Teniendo en cuenta esta definición clara y directa de Dios, podríamos pensar que nuestros comentaristas antes mencionados tendrían la oportunidad de explicar sus teorías acerca del alma a la luz de este pasaje.  Pero, sorprendentemente este no es el caso!  Por ejemplo, el comentario de Peter Ruckman en Génesis 1:27 sobre "la imagen de Dios" es largo, pero cuando llegamos a la definición misma de "alma" en Génesis 2:7, dice Peter Ruckman:
 "Hemos hecho muchos comentarios sobre este pasaje bajo Génesis 1:27, para que los vean.
 Pero cuando volvemos a Génesis 1:27 no encontramos nada sobre Génesis 2:7 excepto estos breves comentarios:
 "Adam tiene un alma viviente (Génesis 2:7) que se convierte en "perdida" y se pega a un cuerpo de pecado" (el énfasis es mío)
 Ahora bien, estos comentarios son desconcertantes.  Génesis 2:7 no dice que 'Adam tiene un alma viviente ".  Dice más bien que el hombre vino a ser alma viviente, cuando Dios sopló en su cuerpo el aliento de la vida.  Cualquiera que esté familiarizado con los escritos del Dr. Ruckman sabe que él se mantiene firme en la autoridad absoluta de cada palabra del texto King James. ¿que posiblemente causaría que Peter Ruckman  cite incorrectamente Génesis 2:7?  Además, ¿cómo puede el alma llegar a ser "pegada a un cuerpo de pecado" cuando el cuerpo, más el aliento de la vida es el alma?
 Dada la claridad del texto, los comentarios de Peter Ruckman son muy confusos.  Casi parece como si estuviera evitando deliberadamente la definición de "alma" que las Escrituras han dado en Génesis 2:7.  Después de citar erróneamente Génesis 2:7, y no proporcionar ningún apoyo bíblico para esta extraña teoría de que el alma está "pegada al cuerpo", escribe:
 "El alma es el "Ego", el "yo soy" de la persona.  Los estudios en el uso de la palabra hebrea no dan nueva verdad en absoluto.  El día de hoy los estudiosos asumen que la palabra es intercambiable con "vida", ya que se aplica en ocasiones a los animales (Nm. 31:28; Ap. 16:3) ...
 Después de la caída del hombre, el alma está pegada a un "cuerpo de muerte" y, en consecuencia, los escritores del Antiguo Testamento utilizan 'Alma' como sinónimo de cuerpo.  Esto llevó al Juez Rutherford y los Russellitas a suponer que el alma iban (a la muerte) al mismo lugar que el cuerpo es decir la tumba.  Este craso error de interpretación privada, sin duda, ha aumentado la población del infierno"
 Con el debido respeto al Dr. Ruckman, debemos preguntarnos, en que parte en cualquiera de Génesis 1:27 o 2:7  el "alma" se define como el «yo soy» del individuo?  De hecho, ¿cuando en todas ellas podemos encontrar esta definición?  ¿Dónde hay apoyo bíblico que pueda ofrecerse para decir que está "pegada al cuerpo?  ¿A partir de que Escritura dijo Peter Ruckman aprender que "Después de la caída del hombre, el alma está pegada al "cuerpo de muerte''?  ¿Cómo es que  simplemente creyendo el texto de Génesis 2:7 multitudes a un "grave error de interpretación privada"?  Debemos preguntarnos, ¿quién realmente es el que ofrece aquí una "interpretación privada"?
 Después de ofrecer apoyo bíblico nulo para su propia posición, Peter Ruckman nos dice que: 1) Un estudio del texto hebreo no tiene valor, 2) Los estudiosos coinciden  que el término "alma" se pueden intercambiar con 'vida', 3) los escritores del Antiguo Testamento usan "alma" como sinónimo de "cuerpo", y 4) Otros han llegado a las mismas conclusiones!
 Qué increíblemente extraño!
 ¿Cómo vamos a dar cuenta de esa hostilidad?  ¿Qué vamos a hacer con la cita errónea de Peter Ruckman sobre Génesis 2:7?  Parece como si Peter Ruckman sabe muy bien que ni Génesis 2:7, ni el texto hebreo llevará a cabo su definición y teoría del "alma".  Parece como si él sintiera que sería mejor cortar por lo sano al inicio e insertar esta interpretación que luego puede usarse convenientemente para explicar cada paso de otro tipo que no esté de acuerdo con él!  Sea cual sea su razonamiento, debería ser obvio que ni la "imagen de Dios", ni la definición del alma de Génesis 2:7 apoyan las teorías extrañas de Peter Ruckman.
 Pero ¿qué hay de los otros autores?  Seguramente debe tener una visión más clara.  Pero en Génesis 2:7 en la Biblia Anotada de Referencia Dakes encontramos esta nota sobre el "aliento de vida" de la cláusula:
 "El aliento de la vida,  hizo que el cuerpo, alma y espíritu vivan y funcionen juntos"
 ¿Qué?  Una vez más, con todo el respeto debido a Finis Dake Jennings, esto es muy confuso!  En Génesis 2:7 no se hace mención de un alma que viene a existir hasta que Dios infunde su aliento en el cuerpo, entonces el hombre se convierte en un alma viviente.  ¿Cómo puede el aliento de vida hacer que el "cuerpo, alma y espíritu" vivan y funcionen juntos cuando no había alma sin embargo, como se define en el mismo pasaje que está tratando de explicar?!  Dicha exposición extraña en un texto tan claro exige una explicación, ¿no es así?  Pero si nos fijamos en la cláusula siguiente, "se convirtió el hombre en un alma viviente", Dake no tiene absolutamente nada que decir.  En cambio, el lector puede consultar la palabra "alma"  en el índice.
 ¿Qué vamos a hacer con esto?  Cuando se le da a la "imagen de Dios" en Génesis 1:27 las especulaciones página tras página.  Pero cuando se da un paso claro en la composición y naturaleza del hombre en Génesis 2:7, se cierran los  libros de golpe, la clase se despide, y nos encontramos con el silencio.
 El hecho es que parece como si los hombres como Ruckman y Dake no quieren admitir que la palabra "alma" en Génesis 2:7 se refiere a todo el ser de un hombre, no una parte invisible, inmortal del hombre que se aparta de su  cuerpo en la muerte.  De acuerdo a este pasaje, el hombre no tiene un alma, es un alma.  Esta no es una mera "interpretación privada", como afirma Peter Ruckman  se trata simplemente de creer en el texto.  Si el cuerpo tiene el aliento de la vida, entonces el hombre es un alma viviente, y si el cuerpo no tiene el aliento de vida, entonces el hombre es un ser muerto.  Nadie tenía que interpretar nada.
 Como esperamos demostrar a lo largo de este estudio, no existe un pasaje de la Escritura que hable del "alma" como una entidad consciente que sale a la muerte, ni siquiera uno.  Estoy más que consciente de los textos de prueba que otros creen que dan a entender esto, y todos ellos serán cubiertos en su debido tiempo.  No es mi argumento en este punto  demostrar que "alma" no se usa nunca en cualquier otra forma a través de la Escritura.  Sin duda lo es.  El estudio de la utilización de "alma", tanto en el Antiguo y Nuevo Testamento ciertamente no vale nada, como Peter Ruckman mantiene, pero es muy esclarecedor.  Finalmente cubrirá todas las formas en las que se utiliza la palabra.  Pero, por ahora, en cuanto a Génesis 2:7 se refiere, no debe haber ninguna duda en cuanto a la forma en que la Biblia ha definido "alma":
 Cuerpo + Aliento de vida = alma
 También debería quedar claro que independientemente cómo palabra supone tener en otras partes de las Escrituras esta definición claramente discrepa de la teoría popular del alma inmortal hecho en que recaen  con renuencia en como los comentaristas abordan el  pasaje.
 También es interesante notar que nuestras Biblias inglesas generalmente ocultar un hecho que es evidente en el original hebreo.  La palabra hebrea para "alma" en Génesis 2:7 es nephesh y ocurre cuatro veces antes de Génesis 2:7 en el texto hebreo.
 Y dijo Dios: Produzcan las aguas abundantemente criaturas en movimiento (Heb. nephesh) que tienen vida, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.  Gen 1:20
 Y creó Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva (Hebreo nephesh) que se mueve, que las aguas produjeron en abundancia, según su género, y toda ave alada según su especie: y vió Dios que era bueno.  Gen 1:21
 Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes el (Heb. Nephesh) según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie: y fué así.  Gen 1:24
 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida (Heb. Nephesh), he dado toda planta verde y les será para comer, y así fue.  Gen 1:30
 Vemos, pues, que en estos tres versos, las aves, los peces y los animales también son 'almas' en cuanto a la utilización de la palabra hebrea.
 La pregunta puede acotar, ¿por qué los traductores usan "alma" cuando la palabra se aplica a los seres humanos, y 'criatura' o 'vida' cuando se aplica a los animales?  La respuesta debería ser obvia.  Los traductores de la Biblia King James creían en la inmortalidad inherente del hombre, que el hombre tenía un alma, mientras que los animales no la tienen.  A pesar de que la palabra nephesh (alma) se utiliza muchas veces para aplicar a los animales como al hombre, no se traduce, como tal, para inculcar en el lector de Inglés que el hombre tiene un alma, no los animales.
 Cuando Peter Ruckman dijo que "alma" se utiliza de vez en cuando para los animales, pero en realidad no dice toda la verdad.  El hecho es que, aunque no se traduce como "alma" en nuestra Biblia en Inglés, la palabra que aparece muchas veces en el hebreo se refiere a los animales.
 Y de la tierra Jehová Dios formó toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a cada ser viviente (nephesh, alma), que fue  el nombre de la misma.  Gen 2:19
 Y con toda alma viviente (nephesh, alma) que está con vosotros, de las aves, el ganado, y de toda bestia de la tierra con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.  Gen 9:10
 Y dijo Dios: Esta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente (nephesh, alma) que está con vosotros, por siglos perpetuos: Gen 9:12
 Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente (nephesh, alma) de toda carne, no habrá más diluvio para destruir toda carne.  Gen 9:15
 Y estará el arco en las nubes, y lo veré en ella, y me acordaré del pacto perpetuo entre Dios y todo ser viviente (nephesh, alma), con toda carne que hay sobre la tierra.  Gen 9:16
 Esta es la ley de los animales y de las aves, y de todo ser viviente (nephesh, alma) que se mueve en las aguas, y de todo animal (nephesh, alma) que se arrastra sobre la tierra: Lev 11:46
 Y el que hiere algún animal (nephesh, alma) se hacen bien; bestia (nephesh, alma) por animal (nephesh, alma).  Lev 24:18
 Así que cuidado tiene la traducción de nefesh en lo relacionado con los animales como 'almas', que uno no puede dejar de preguntarse si no se hace a propósito para ocultar el hecho de que los animales y los hombres son almas.
 Hay un verso y un solo versículo en el que "alma" se aplica a los animales, y se puede ver fácilmente que los traductores de la King James tuvieron que dejar la palabra como tal sólo porque la construcción de la frase lo exige.
 E imponer un tributo al SEÑOR de los hombres de guerra que salieron a la guerra: quinientos por alma (nephesh), tanto por las personas como de los bueyes, de los asnos y de las ovejas: Num 31:  28
 Es evidente que los traductores tuvieron que hacer una elección.  Podían llamar al hombre un 'criatura', o la 'bueyes, asnos y ovejas' "almas".  Se optó por lo segundo.  Este es un ejemplo de «la excepción que confirma la regla".
 Podemos concluir de esta evidencia, que a pesar de la renuencia de los traductores de la King James para usar 'alma' cada vez que se aplica a los animales, el texto hebreo no hace tal distinción.  En cada caso, el alma no es más que un ser vivo, sensible, la combinación única de la respiración de la vida y el cuerpo.  Estos son datos que pueden ser comprobados por cualquier persona con una concordancia analítica.  Es mucho más fácil ocultar una verdad en una traducción que explicar por qué la palabra "alma"  se aplica a los animales de tal manera que hace que la definición popular sea imposible.
Habiéndonos referido brevemente a la descripción de lo que hace a un hombre, así como la "fórmula" para un alma tal como figura en el libro del Génesis, ahora estamos mejor preparados para un estudio más profundo de la forma en que la palabra "alma" es  utilizada a lo largo de la Biblia.
 Es mi sincera convicción de que la mejor manera de poner al descubierto la verdad sobre el uso bíblico de la palabra "alma" es presentar todas las pruebas y dejar que el lector saque sus propias conclusiones.  Estoy plenamente convencido de que cualquier sincero estudiante de la Biblia no dejará de ver una vez que todas las pruebas se presenten y clasifiquen, va a ser dolorosamente evidente que el 'alma inmortal' no es nada más que una farsa que se ha utilizado para promover continuamente  la primera mentira de Satanás, 'No morirás'.