Mandamientos de Hombres en lugar la Palabra
Por Mario A Olcese
La buena moral de la mano con las falsas doctrinas no salva
A menudo recibo comentarios de personas sinceras que me dicen que su religión es buena porque ha “salvado” a un sin número de personas con su elevado mensaje espiritual y moral. Alegan que no importa mucho la verdad o la falsedad doctrinal de la religión que profesas, sino la actitud que tomas hacia tu verdad, cómo la crees, y si lo llevas sinceramente a la práctica.
Pero si esta idea es válida, entonces da igual ser un budista, mahometano, hinduista, o Masón, ya que lo que importa es tu sinceridad a la religión o culto que profesas y no tanto la verdad que debes creer y defender. Pero Jesús no vino al mundo para enseñar esa ética, pues él no estuvo por allí diciéndole a la gente: “Hermanos, no importa lo que ustedes crean, con tal que lo crean con fe, serán salvos”. Tampoco estuvo diciéndoles algo así como: “Sean morales y serán salvos”.
Jesús no era meramente un predicador moralista, sino también el predicador de la doctrina verdadera que ilumina a los hombres. El vino para predicar Su evangelio (Buenas Noticias), el evangelio salvador, el mensaje de Dios para la humanidad sin excepción alguna (Marcos 1:1,14,15; Lucas 4:43 “Pero él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado”).
Es por eso que antes de ascender al Padre, Jesús encomendó a sus seguidores que hicieran extensivo Su mensaje en toda la tierra habitada para que el mundo fuera salvo por él y por su mensaje del evangelio del reino (Marcos 16:15,16 “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”). Es definitivamente un error satánico seguir afirmando que “todos los caminos conducen a Roma”, pues es simplemente engañoso.
Recordemos que Jesús fue exclusivo y excluyente cuando dijo sin tapujos: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida, nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). Y aunque parece “lógico” decir que lo que importa es la sinceridad puesta en cualquier creencia religiosa, lo cierto es que así no pensó nuestro Señor. Él le dio mucha importancia a la Palabra de Dios cuando a los fariseos los acusó de quebrantar el mandamiento de Dios por sus tradiciones, diciendo luego que en vano me honraban, enseñando mandamientos de hombres como doctrinas de Dios (Mateo 15:3,9). Así que las doctrinas humanas tienden a violentar los mandamientos y enseñanzas de Dios, y simplemente no salvan a nadie.
Importancia de Escudriñar las Escrituras
En Hechos 16 leemos del celo de los hermanos de Berea cuando confrontaron las enseñanzas de Pablo con las de las Escrituras…y la Biblia los llama “nobles” por proceder de ese modo (Hechos 17:11: “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”). Así que si los bereanos se cuidaban de confrontar las enseñanzas de los mensajeros del Señor, ¿por qué muchos “cristianos” no hacen lo propio con lo que escuchan de sus pastores o “apóstoles ungidos”?
La importancia que tiene el evangelio del Señor se hace tan patente cuando escuchamos lo que Pablo les dijo a los Gálatas, lo que sigue: “Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo. Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo”. Así, pues, para Pablo, cualquier otro evangelio era (…y es) un evangelio de hombres malditos comparado con el suyo, el cual ciertamente era (…y es) el evangelio de Dios, verdadero y divino.
Lamentablemente, hoy se predican evangelios que son aceptados como si fueran de Dios en las iglesias católicas y protestantes por igual. Ya no se presta la debida atención al consejo paulino de "investigadlo todo y retened lo bueno". Sólo interesa si son mensajes “bonitos”, “agradables” “edificantes”, “vivificantes” y "oportunos". Y es por eso que a muchos predicadores les interesa más agradar a su audiencia con un “evangelio light" acorde al momento y a las circunstancias” que anunciar el prístino evangelio del reino de Dios. Pero como Pablo dijo: “Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo” (Gálatas 1:10).
La Destrucción que resulta de un falso o pobre conocimiento de Dios
Y aunque parezca duro, la falta de conocimiento de Dios se traducirá en la destrucción de la humanidad incrédula (Ver Oseas 4:6 “Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento”). Recuerde esto, creer en un evangelio falso por más que suene bonito y “cristiano” equivale a creer en una mentira, y no ayuda en nada para conocer al Dios verdadero y a su Hijo.
Nuestro Señor Jesús fue claro cuando dijo: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3). Estas declaraciones son sagradas, y muy serias como para tomarlas a la ligera. Usted necesita conocer a Dios y a Su Hijo para ser salvo. Y por todos lados la Biblia le da mucha importancia a este asunto del conocimiento de Dios.
Muchos creen conocer a Dios y en realidad no saben nada o muy poquito. En Colosenses 1:9 Pablo dice: “Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios”. Aquí Pablo dice que debemos ser llenos del conocimiento de la voluntad de Dios.
Esta es una pista interesante de lo que se trata el conocimiento de Dios y de Cristo. Es el conocimiento de la voluntad de Dios, voluntad que fue bienvenida por el Señor Jesucristo, cuando dijo "que se haga Tú voluntad y no la mía". Pero nótese que el conocimiento de Dios debe hacerse en toda inteligencia y sabiduría espiritual. Es decir, con discernimiento espiritual y no a la ligera.
Además, es un conocimiento PROGRESIVO, pero seguro, hasta que el hombre se torna perfecto, apto para toda buena obra. También Pablo dice: “…habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” (Colosenses 3:9,10).
Aquí tenemos una señal para descubrir si una persona es realmente conocedora de Dios: su carácter renovado. Debemos ver si en verdad nuestra conducta y nuestro carácter reflejan a nuestro Señor. El hombre ciertamente se irá renovando día a día hasta lograr la "perfección", sin la cual nadie verá a Dios.
Eruditos que son Réprobos
Pero alguno podrá decir: “Pero ese hermano no puede estar en el error porque sabe mucho y tiene muchos títulos y muchos años en el pastorado”. Sin embargo, ¡cuidado!, la Biblia dice que el estudio no garantiza el crecimiento espiritual de nadie si es que la persona es corrupta de entendimiento. Observe lo que dice Pablo sobre estas personas: “…siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad.
Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe”. (2 Timoteo 3:7,8). Entonces es menester que uno se acerque a las Escrituras con un corazón limpio y ávido de aprender de Dios y de Su Hijo, siempre dispuestos a aceptar la verdad tal como es, como un niño que cree en su padre. Debemos liberarnos de nuestros prejuicios e ideas pre concebidas que pueden adulterar la leche espirital.
El Apóstol Pedro valora grandemente el conocimiento y dice que a éste hay que agregarle algunas cositas más: “añadid a vuestra fe …conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor” (2 Pedro 1:5-7). Nótese que hay que agregarle al conocimiento DOMINIO PROPIO, PACIENCIA, PIEDAD, AFECTO FRATERNAL, y finalmente, AMOR. Sin estas cualidades no hay un hombre con verdadero conocimiento de Dios.
En Resumen
El verdadero cristiano debe ajustarse a los preceptos y doctrinas de Dios, y ser fieles a lo que Dios manda y enseña, haciendo siempre su voluntad y no la nuestra. Debemos ajustarnos a lo que Él dice y manda, sin apartarnos de sus dictados. Tenemos que ir creciendo en el conocimiento de Dios por medio de oír y poner en Práctica lo que está registrado en las Escrituras, las cuales son Su misma Palabra impresa o registrada para nosotros.
También Jesús es la Palabra de Dios para los hombres. Cristo habló por Dios, y nos enseñó lo que Dios quiere que sepamos. Sus palabras no fueron las suyas, sino las de Su Padre para nosotros. Oír a Jesucristo es oír al Padre, y seguir a Cristo es seguir al Padre. El es nuestro modelo a seguir, y si somos de él, oiremos su voz como buenas ovejas de su rebaño.
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sábado, 18 de junio de 2016
sábado, 28 de mayo de 2016
¿Muchas religiones o una fe?
¿Religiones o una fe?
Anthony F. Buzzard
Los políticos reconocen que los votantes en general, se preocupan por la vida espiritual de los líderes potenciales. Una investigación sobre las jornadas de fe de los distintos candidatos nos ofrece historias típicas de la incertidumbre y la falta de unidad. Hay poca claridad sobre donde se encuentra precisamente la fe cristiana - en tal o cual denominación, en una congregación o en ninguna congregación, en Jesús o en alguna vaga espiritualidad, de una fe o de muchas religiones. Todas las marcas de "creencia" parecen estar representadas. Ninguno debe ser promovido como mejor que otros. Esta perspectiva "ecuménica" es típica de la población en su conjunto.
La Revista World (24 enero de 2004) encabeza su artículo "Manteniendo las religiones," fes, en plural. Pero, ¿podemos honestamente referirnos a las religiones en el nombre de Cristo? ¿Hay más de un cristianismo? ¿No es el confesionalismo realmente una admisión de que nos hemos apartado de la norma del Nuevo Testamento? ¿Es un llamamiento a la regla de oro, que aparece en todas las grandes religiones, como la única cosa que realmente importa en la fe, una justificación válida para la vista "ecuménica" que "todos los caminos religiosos llevan al mismo Dios y la misma salvación"?
Sería reconfortante pensar que sí. Pero nos parece que el Nuevo Testamento está totalmente en contra de esta idea. En primer lugar todos los escritores bíblicos son constantemente pesimistas sobre el estado de las cosas de este lado de la Segunda Venida. Satanás se dice que es "el dios de este mundo" (2 Cor. 4:4). El espacio atmosférico es descrito por Pablo como la residencia de las fuerzas demoníacas, "cosmócratas" (Ef 6:12), la palabra del primer siglo para las deidades astrales que controlaban gran parte de lo que pasa aquí abajo. El comentario final de Juan sobre el estado del mundo es la siguiente: "El mundo entero está bajo el poder del maligno" (1 Juan 5:19) - irremediablemente entregado al Diablo. "Satanás es ahora el que engaña al mundo entero" (Apocalipsis 12:9). ¿Son estas las únicas declaraciones de profetas pesimistas, o representan la realidad y la visión única verdaderamente inteligente sobre el mundo?
Para aquellos que estamos comprometidos con la Escritura como la revelación de la mente divina, estas declaraciones ominosas deben llevar mucho peso. No es que Jesús no haya vencido al mundo, ni que los creyentes en la verdad no puedan "tener se valientes" Pero ¿cómo podemos llegar a la verdad en medio de todas las reclamaciones y todas las voces cristianas (y otras) que compiten ?
Está claro que los postulantes a cargos políticos no han resuelto este problema. Esto es lo que la revista World descubrió cuando investigó los itinerarios espirituales de los candidatos demócratas, que sin duda se los debe tener en cuenta entre los más inteligentes y talentosos de su generación - capaz en alguna medida de ganarse el respeto y la admiración de miles de otros seres humanos.
Uno de los candidatos comenzó como Episcopal, pero ahora no va a la iglesia. Ha pasado tiempo con el judaísmo y los congregacionalistas. Su libro favorito del Nuevo Testamento es Job. Otro solicitante para un cargo público es un convencido de la Nueva Era, vegetariano y devoto de Shirley MacLaine. Su fuerza reside como dijo en estar inmerso "en la contemplación de un mundo más allá de nuestra experiencia, uno de espíritu, de la mística, la que ve el potencial del país en desarrollo de una manera multidimensional." Otro candidato fue criado como Bautista y convertido al catolicismo y ahora asiste a una iglesia presbiteriana, pero aún así a veces va a misa. Sin embargo, otro candidato es católica y afirma ser muy privada sobre su religión y muy rara vez asiste a misa. Otro es un metodista, anteriormente bautista del sur que cayó lejos de la iglesia en sus años de universidad, volviendo a la Biblia después de una trágica muerte en su familia inmediata. Dice que es "muy, muy cuidadoso" para no permitir que su fe influya en sus políticas. Sin embargo, otro candidato comenzó a predicar en una iglesia pentecostal a la edad de cuatro años y fue ordenado por la congregación a la edad de nueve años. Él dice que cree en el matrimonio entre homosexuales y que estaría dispuesto a realizar la ceremonia. El más religiosamente dedicado de los candidatos no es cristiano, sino judío y no estaría dispuestos a trabajar o hacer campaña en día de reposo.
El Nuevo Testamento presenta un marcado contraste con la confusión actual sobre lo que es el cristianismo. Judas, el medio hermano de Jesús, emitió una advertencia urgente, incluso antes del final del primer siglo que los cristianos deben hacer un esfuerzo extenuante para aferrarse a la única y verdadera fe. Describió la espiritualidad genuina, la religión basada en Jesús y su enseñanza, ya que es "la fe una vez dada a los santos" (Judas 3). Judas obviamente entiende la fe cristiana como una sola, el depósito y la tradición claramente definida y transmitida de Jesús y los Apóstoles. Fue una entidad fija. Se ha definido de "una vez por todas", y que tenía que ser aferrada a conciencia. Era una fe que necesita ser sostenida con urgencia. "Amados, yo estaba muy deseoso de escribiros acerca de nuestra común salvación [en singular]. Pero me ha sido necesario escribir para exhortaros a que contiendan por la fe que ha sido una vez para siempre entregada a los santos "(Judas 3).
Ser cristiano implica una batalla constante por la verdad exclusiva. ¿Por qué? "Han entrado en secreto algunos que desde antes habían sido designados para esta condenación, hombres impíos, que convierten la gracia de Dios en libertinaje, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo" (v. 4).
El Cristianismo del Nuevo Testamento nunca fue una masa de opiniones en conflicto, ni una plétora de denominaciones divididas. El ideal por los que Pablo se esforzó se hace completamente claro. Después de recordar a los corintios que habían sido "enriquecidos en Jesús con toda sabiduría y conocimiento" (1 Cor. 1:5), inmediatamente apeló a ellos "en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y un mismo parecer "(I Cor. 1:10). Luego pasó a deplorar el confesionalismo incipiente informado por la familia de Cloe: "Hay contiendas entre vosotros, mis hermanos. Lo que quiero decir es que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo ", o" Yo soy de Apolos ", o" Yo soy de Cefas [Pedro], "o" Yo soy de Cristo. "¿Está Cristo dividido ... fuiste bautizado en el nombre de Pablo? "(vv. 11-13). La respuesta implícita, por supuesto, es que Cristo no está dividido y esa división en el cristianismo apunta sólo a una cosa: algo ha ido mal con la fe. Elementos extranjeros han sido introducidos en ella. Las enseñanzas de Jesús han sido distorsionadas y pervertidas. El resultado es la división y la falta de armonía. La fe ya no es reconocible como una religión.
¿Qué ha salido mal? En nuestra nueva clase de Nuevo Testamento en el Atlanta Bible College mencioné que las palabras más terribles de Jesús se encuentran al final del Sermón de la Montaña. "Luchen para entrar en [el Reino de Dios] por la senda estrecha, porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y los que entran en ella son muchos. Porque la puerta es estrecha y angosto el camino que lleva a la vida y los que la encuentran son pocos "(Mateo 7:13, 14).
Y luego, en el mismo sentido, como una explicación de la dificultad de caminar por la senda estrecha: "Guardaos de los falsos predicadores que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Los conoceréis por sus frutos. Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno no puede dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Por lo tanto los conoceréis por sus frutos. No todo el que me dice 'Señor, Señor', entrará en el Reino de los Cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. En ese día [el futuro día de la llegada del Reino] muchos me dirán: 'Señor, Señor, ¿no predicamos en tu nombre, y echamos fuera demonios en tu nombre e hicimos muchos milagros en tu nombre?' Y entonces voy a hacerle este anuncio a ellos, 'Nunca los conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad "(Mateo 7:15-23).
¿Quién negará que estas palabras de Jesús son alarmantes? El camino de la destrucción es popular, y está llena de profesantes "cristianos". Los "muchos" habrán sido completamente convencidos de que estaban predicando bien e incluso realizarán exorcismos y milagros en el nombre de Jesús, como sus representantes, y sin embargo, van a sufrir la amarga decepción cuando Jesús regrese que habían sido completamente engañados.
Creo que las palabras de Jeremías 23 estaban en la mente de Jesús cuando pronunció estas advertencias extraordinarias. "¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mi rebaño! ', Dice el Señor. Así dice el Señor, el Dios de Israel, acerca de los pastores que cuidan de mi pueblo: "Ustedes han dispersado mis ovejas, y las ha ahuyentado y no las han asistido. He aquí que yo me ocuparé de vosotros por vuestras malas obras, dice el Señor.
Yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché y las haré volver a sus moradas, y ellos serán fecundos y se multiplicaos [ellos también darán buenos frutos] ... He aquí que vienen días -dice el Señor-, cuando yo levantaré a David un Renuevo justo [el Mesías] y él reinará como rey, actuará con rectitud y juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel habitará en seguridad. Y este es el nombre que se le dará a él, "El Señor es nuestra justicia" ... Entonces habitarán en su propia tierra '"(23:1-8).
Jeremías está consternado por el poder engañoso de la religión de su época. "En cuanto a los predicadores: mi corazón está roto dentro de mí ... porque el Señor y a causa de sus santas palabras" (v. 9). Es la salida al por mayor de la Escritura, que es tan dolorosa. "Porque la tierra está llena de adúlteros ... su curso es el mal y su poderío no es recto. "Tanto el profeta como el sacerdote son impíos; aun en mi casa hallé su maldad, dice el Señor "(vv. 10, 11). El resto del pasaje debe ser consultado: "No hagas caso a las palabras de los predicadores que os profetizan, te llenan de vanas esperanzas; están hablando visiones de su propia imaginación, no de la boca del Señor. Dicen continuamente a aquellos que desprecian la palabra del Señor, "Vas a estar bien" y para todos los que viven la terquedad de su corazón, dicen: 'No vendrá mal sobre vosotros. "Porque ¿quién de ellos ha permanecido en el consejo del Señor de percibir su palabra, o que haya prestado atención a su palabra y escuchado? "(vv. 16-18).
Tenemos aquí en primer lugar una imagen brillante del futuro mesiánico presentado en páginas y páginas de los profetas y confirmada a fondo por el Nuevo Testamento. Pero la descripción de Jeremías del futuro cristiano está muy lejos de la enseñanza popular sobre el destino cristiano.
El futuro cristiano no tiene nada que ver con "ir al cielo" en la muerte. La visión bíblica se dirige constantemente hacia una sociedad renovada y en paz en la tierra y sobre la tierra. Jesús va a volver a la tierra. Él no bajará en picada hacia la tierra y luego hace un "cambio de sentido" para desaparecer de nuevo al apartarse a los cielos. Eso no sería una Segunda Venida en absoluto. Sería una visita temporal, una especie de "drive-by" episodio que no corresponde en absoluto a la promesa de que "este mismo Jesús vendrá exactamente de la misma manera que ustedes lo vieron irse" (Hechos 1:11).
No es Jesús el que hace un "cambio de sentido." No va a arrebatar a los santos y viajar al cielo con ellos. Son los santos raptados (el rapto es post-tribulación: "inmediatamente después [mensaje] de la tribulación...reunirá a sus elegidos" - Mat 24:29-31.) los que van a subir en las nubes para recibir al Señor Jesús que viene hacia la tierra. Son esos creyentes raptados los que hacen el cambio de sentido y escoltan al dignatario para su llegada a la tierra. Jesús pertenece al trono restaurado de David en Jerusalén. Gabriel prometió que milagrosamente el hijo engendrado de María heredaría el trono real y reinará como Rey, de forma permanente en la tierra restaurada (Lucas 1:32-35). Esto claramente no ha sucedido nunca.
¿Está la imagen del clímax davídico real para el asombroso plan de Dios para la tierra clara en la mente de los fieles? La claridad sobre este punto es la claridad en el Evangelio mismo. El Evangelio como Jesús lo predicó fue acerca del reino de Dios. El Reino de Dios es el reino restaurado de David (Hechos 1:3, 6;. Mat 19:28, Lucas 22:28-30). El Evangelio anuncia de antemano la solución a la cuestión intratable de quién poseerá la tierra. La respuesta por supuesto es que la tierra pertenece a Dios, y Él ha conferido graciosamente el derecho a gobernar en y sobre ella a su Mesías Jesús. Y el Mesías mismo con la misma generosidad acordó involucrar a los cristianos en la supervisión de ese futuro gobierno mesiánico del mundo, con sede en una renovado y pacífoca Jerusalén (Isaías 2:1-6; Dan 2:44; 7: 27).
Esta verdad es casi central en el evangelio popular de hoy. Esta falta de claridad acerca de lo qué es el Evangelio, se sugiere, que está en la raíz de toda la confusión y la división demostrada por el sectarismo actual. Si bien la palabra "Evangelio" se oye a menudo, una definición del Evangelio, que coincida con el Nuevo Testamento, brilla por su ausencia. Evangelio es equivalente al cristianismo. La fe cristiana es el Evangelio, y sólo hay un Evangelio, para ser custodiado y conservado con toda la fuerza que podamos reunir. Pablo se opone amargamente a una distorsión del Evangelio. Sacó con mucho, su más dura denuncia apostólica - sobre cualquiera que se atreva a pervertir lo sagrado, mensaje de salvación. Gálatas 1:6-8 "Estoy maravillado de que a aquel que os llamó por la gracia de Cristo lo estén dejando y volviendo a un evangelio diferente tan rápido - no que haya otro evangelio, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo os anunciara un evangelio contrario al que os hemos anunciado, sea anatema. "
El Evangelio presentado por el Nuevo Testamento tiene una etiqueta muy clara. Es llamado por Jesús y por los autores de los Evangelios "el evangelio del reino de Dios / Reino de los Cielos" (las dos expresiones son sinónimas). Mateo informa que primero Juan el Bautista anunció el Evangelio salvador del Reino (Mat. 3:1, 2). Por reunir Juan obviamente da a entender el día del juicio, cuando el Mesías regresará y "quemará la paja," quemará a los que no dan frutos como buenos "árboles", y dará la bienvenida al trigo, los verdaderos creyentes, en el granero del Reino. Dos resultados. Dos destinos alternativos: El granero o la hoguera. No me extraña que la gente se sorprenderá de esta enseñanza! Jesús siguió el ministerio de Juan, precisamente, con el mismo anuncio del Evangelio. También él predicaba "el evangelio del reino" en toda Galilea (Mateo 4:23; 9:35). Esta tarea de la predicación del Evangelio del Reino, fue la carrera de Jesús. Su propia declaración de misión fue pronunciada con claridad simple cuando se negó a permanecer en un solo lugar. "Es preciso que anuncie el evangelio del reino de Dios a otras ciudades: esa es la razón por la que fui comisionado" (Lucas 4:43).
¿Es esta la inevitable declaración de la misión de las iglesias cristianas? ¿No dijo la Gran Comisión como un mandato para la propagación, durante la ausencia temporal de Jesús, de todo lo que él había enseñado como el Evangelio: "Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles a guardar todo lo que yo enseñado "(Mateo 28:19, 20). "Este evangelio del reino será anunciado en toda la tierra habitada y luego el fin [de la era actual] vendrá" (Mateo 24:14).
Nos gustaría invitar a nuestros lectores a escuchar con atención los sermones y estudios bíblicos. ¿Es claro que el actual Evangelio es, de hecho, el Evangelio del Reino de Dios? Si se le pide al congregante definir el Evangelio, ¿instintivamente da la definición del Evangelio acerca del Reino de Jesús? ¿Los sermones que resuenan desde los púlpitos exponen no sólo la definición del Evangelio como el Evangelio del Reino, sino también el significado del Reino de Dios, como el corazón del mensaje de salvación - como sinónimo del cristianismo bíblico? Y ¿es el procedimiento bíblico para ganar la entrada en ese futuro Reino de Dios propuesto claramente en las ofertas cristianas de "salvación"?
Sugerimos que hay una ausencia notoria de la frase "Evangelio del Reino." Y esta frase es tan obviamente típica del lenguaje de Jesús y Pablo (Lucas 4:43, etc, Hechos 20:25; 19:8 ; 28:23, 31) ¿No es la ausencia de este marcador definitorio de la fe un motivo de alarma y preocupación?
Un experto de la evangelización , el doctor Mortimer Arias (Anunciar el Reino de Dios, Fortress Press, 1984), observó: "Parece que estamos frente a lo que puede llamarse un eclipse del Reino de Dios, que duró desde la época apostólica hasta el presente ., sobre todo en nuestra teología de evangelización "Y añade:" El Reino de Dios es el sueño de Dios, su proyecto para el mundo y para la humanidad! Él hace de nosotros los soñadores y Él quiere que seamos seducidos por su sueño y soñar con él ... No somos nosotros los que sueñan sino Dios, que sueña en nosotros. "
Arias admitió: "Cuando dejé el seminario no tenía una idea clara del Reino de Dios y no tenía lugar en mi teología la segunda venida, la Parusía ... Yo no tenía preocupaciones sobre el futuro. Se imprimen miles de libros y son distribuidos cada año sobre la evangelización; la mayoría de ellos caen en la categoría de manuales de iglesias (la elaboración de planes, estrategias, metodologías y objetivos) ... nuestras mini-teologías tradicionales (el "plan de salvación" o "cuatro leyes espirituales") no hacen justicia a todo el Evangelio. No es toda esta actividad o el activismo un signo de salud o creatividad ... La Buena Nueva del Reino no es la forma habitual que describe el Evangelio y la evangelización ... El Reino de Dios prácticamente ha desaparecido de la predicación evangélica y ha sido ignorado por el evangelismo tradicional ". "El mensaje evangelístico se ha centrado en la salvación personal, la conversión individual, y la incorporación a la iglesia. El Reino de Dios como un parámetro o punto de vista o como el contenido de la proclamación es prácticamente inexistente ... Los interesados en la evangelización aún no se han interesado en el tema del Reino ... ¿Por qué no probar la propia definición sobre su Misión dada Jesús - y la nuestra? Para Jesús la evangelización no era más ni menos que el anuncio del Reino de Dios "(énfasis añadido).
Esta crítica tan exigente de lo que se conoce con el nombre de "evangelio" debe tomarse en serio. ¿Podría ser que el corazón de la fe ha sido "destripado", y que esta tragedia podría ser fácilmente identificada y rectificada comparando el Evangelio de Jesús con el contenido de lo que ahora se piensa que es el Evangelio? La definición del cristianismo está en juego.
Albert Schweitzer aportó un valioso análisis crítico de lo que ha ido tan mal: "Lo que Pablo firmemente abrazó después se perdió - la conexión interna entre la idea de la redención en Jesucristo y la creencia de estar en el Reino de Dios. Cuando el cristianismo se convirtió en helenizado [contaminado y pervertido por el pensamiento griego ajeno] creció una idea de la redención, que ya no se quedó dentro de la del Reino de Dios, sino a su lado. Y así ha continuado a través de los siglos ... En el catolicismo y el protestantismo de los reformadores, los cuales tenían sus estructuras determinadas por la forma que el cristianismo ha tenido en el proceso de ser helenizado, la doctrina cristiana está dominada por la idea de la redención sobre la base de la muerte expiatoria de Jesús para el perdón de los pecados. Junto a esto la creencia en el Reino de Dios mantiene una existencia no muy vigorosa "(El misticismo de Pablo Apóstol).
El Evangelio bíblico de Jesús, el Evangelio como él lo predicó, coloca el futuro divino claramente ante el converso potencial. Lo que Jesús predicó fue una visión del juicio venidero aquí en la tierra, nunca un juicio que tendrá lugar en un infierno subterráneo invisible, y nunca la promesa de una existencia incorpórea supraceleste en el "cielo".
El Evangelio del Reino de Jesús habla de un tiempo en que Dios restaurará a Israel e inaugurará un gobierno mundial con sede en Jerusalén. La visión de Jesús se basa en la de los profetas hebreos. Una de las muchas muestras de este tiempo del fin (! No el fin del tiempo) se encuentra en Isaías 10:5-11:4:
"¡Ay de Asiria ... [el instrumento para el castigo de Israel, para llevarla de vuelta a Dios y al Mesías]. Cuando el Señor haya terminado toda su obra en el monte de Sion y en Jerusalén, Él dirá: 'Yo visitaré el fruto de la soberbia del corazón del rey de Asiria ... "El Señor Dios enviará una enfermedad extenuante entre sus robustos guerreros. Y bajo la gloria de Asiria un fuego se encenderá como una llama ardiente. Y la luz de Israel se convertirá en fuego y su Santo en llama, y quemará y devorará las espinas de Asiria y sus zarzas en un solo día ... Y acontecerá en aquel día que el remanente de Israel y los de la casa de Jacob que hayan escapado nunca más volverá a confiar en el que los hirió, sino que se apoyarán con verdad en Jehová, el Santo de Israel. Un remanente volverá, el remanente de Jacob a un Dios fuerte [Guerrero Divino, el Mesías]. Pues aunque tu pueblo Israel sea como la arena del mar, sólo un remanente dentro de ellos se volverá. Una destrucción acordada rebosará justicia. Para una destrucción completa, que está decretada, el Señor de los Ejércitos ejecutará en medio de toda la tierra. Por lo tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: 'Oh mi pueblo que habita en Sión, no temas al asirio, que te golpea con una vara y levanta su bastón ... Porque en muy poco tiempo mi indignación contra ti será agotará y mi enojo se dirigirá a la destrucción de Asiria ... He aquí que el Señor Dios de los ejércitos hará cortar sus ramas con un terrible accidente ... Entonces brotará un retoño del tronco de Isaí, y un vástago de sus raíces dará fruto. Y el Espíritu del Señor reposará sobre él: espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor del Señor ... con justicia juzgará a los pobres y argüirá con equidad por los afligidos de la tierra. Y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el aliento de sus labios destruirá al inicuo ".
¿Cómo trata Pablo con esta información? Da un comentario inspirado del pasaje. En Romanos 9:27, 28, cita Isaías 10:22, 23, repitiendo la visión del profeta sobre el futuro cuando el Mesías regrese. En 2 Tesalonicenses 2:8 nos advierte de la venida del Anticristo y describe la destrucción del Anticristo por Jesús, usando las palabras que se encuentran en Isaías 11:4 (arriba).
Pablo, en otras palabras, espera que el Anticristo sea la asiria del tiempo del fin y que ve el cumplimiento de Isaías 11:4, en la venida de Jesús. Jesús va a eliminar al anticristo asirio "con el espíritu de sus labios." Todo esto es parte del Evangelio del Reino de Dios, el Reino al que el Evangelio nos invita y el Reino que afirmará gobierno divino en el mundo. La inauguración de esta economía divina, el establecimiento del Reino de Dios en la tierra renovada, no va a suceder hasta que séptima trompeta - la trompeta de la resurrección de los fieles muertos (1 Corintios 15:22, 23; 51-58;. Apoc. 11:15-18).
Nuestra tarea cristiana es llevar esta información al mundo y preparar a los hombres y mujeres para el Reino de Dios. Una de las grandes barreras a la comprensión es la enseñanza de distracción sobre las "almas que van al cielo" cuando mueren. Este no es el cristianismo de Jesús en absoluto y nos distrae de una apreciación del centro del Evangelio del Reino de Jesús.
William Strawson, un tutor en teología sistemática y filosofía de la religión, hizo un estudio detallado de Jesús y de la vida futura y dedicó 23 páginas a un examen de la palabra "cielo" en Mateo, Marcos y Lucas. Y concluyó:
"En pocos, si en alguno de los casos de la utilización de la palabra" cielo "en la enseñanza de Jesús, hay alguna forma paralela con el uso moderno. Los registros de la vida y las enseñanzas de nuestro Señor no hablan de ir al cielo, como un creyente moderno lo hace de forma natural. Más bien, el énfasis está en lo que es 'celestial' y que baja al hombre ... Nuestra forma moderna de hablar de la vida con Dios como una vida 'en el cielo' no es la forma en que los evangelios hablan de la cuestión. Sobre todo no hay ninguna sugerencia de que Jesús ofrece a sus discípulos la certeza del "cielo" después de esta vida "(p. 38).
"El cielo como la futura morada de los creyentes es [una concepción] que brilla por su ausencia en el pensamiento de San Pablo. La segunda venida es siempre desde el cielo, igual que la primera (I. Tesalonicenses 1:10) y el último (Fil. 3:20) de las cartas de Pablo ... Lo que da por sentado es que los creyentes tendrán su lugar en un terreno mesiánico Reino que él no cree que sea necesario mencionar"(" Cielo, "Diccionario de Cristo y los Evangelios).
"Jesús no estaba pensando en un gas incoloro y puramente celestial más allá, pero imaginó un estado de cosas que existirán en esta tierra - aunque, por supuesto, una tierra transfigurada -. Y en su propia tierra" [1]
"La creación de la religión cristiana implica necesariamente un alejamiento de la enseñanza de Moisés, de los profetas y de Jesús, que cada vez más se convirtió en una derrota ... Como escribió un cristiano protestante:" El gran pueblo de la elección de Dios [los Judios] fueron pronto los menos representados adecuadamente en la Iglesia Católica. Eso fue un desastre para la Iglesia misma. Esto significaba que la Iglesia en su conjunto no alcanza a comprender el Antiguo Testamento y que la mente griega y la mente romana, a su vez, en lugar de la mente hebrea, llegaron a dominar su perspectiva: desde este desastre de la Iglesia nunca se ha recuperado, ya sea en doctrina o en práctica ... Si nace hoy otra gran época de la evangelización es el amanecer que necesitamos los Judios de nuevo "... El cristianismo de hoy es una síntesis del judaísmo y del paganismo. Como tal, es una corrupción de tanta importancia como la antigua deserción Israelita en la mezcla de la religión con los cultos de los cananeos. Por lo tanto, no es para los Judíos abrazar el cristianismo ortodoxo, sino para los cristianos, para que puedan ser verdaderos israelitas como pueblo de Dios, para revisar y purificar sus creencias, y para recuperar lo que, básicamente, tienen en común con los Judios, la visión mesiánica ". [2]
¿Sobre qué base deberíamos negar que Jesús compartió creencias judías?
"A muchos de nosotros nos gusta pensar que Jesús negó las creencias judías acerca de la revelación sobrenatural y el privilegio exclusivo, porque nuestras mentes están tan profundamente influenciadas por la forma filosófica de ver las cosas. Pero ¿tenemos alguna razón para suponer que Jesús conocía como falsedad la creencia judía? ¿Era falsa? ¿Tenemos derecho a suponer que, debido a un universalismo no judío basado en los modos filosóficos de las apelaciones de pensamiento del siglo XX, por lo tanto, debe ser la verdad absoluta y la voluntad divina? Sin duda hay que buscar alguna evidencia. Pero no hay evidencia en los Evangelios ..., y sus discípulos creyeron tan firmemente en el valor exclusivo de la religión judía tanto después de su resurrección como antes ". [3]
Los comentaristas parecen quejarse en vano sobre la ausencia del Reino de Dios del Evangelio en la predicación popular:
El Profesor Tom Wright, el escritor más famoso del mundo actual en el cristianismo en: Jesús y la Restauración de Israel, p. 251:
"El uso de la iglesia de los Evangelios ha dado poca atención a lo que los propios Evangelios dicen sobre los hechos reales de la vida de Jesús y su proclamación del reino [Evangelio de salvación] ... Por tanto, la iglesia está, en efecto, sentada sin prestar atención a una parte central de su propia tradición que podría, tal vez, revitalizar o reformar a la iglesia, esto debe ser significativamente investigado... Esto debe incluir la comprensión de lo que los Evangelios dicen acerca de Jesús en el mundo del judaísmo del primer siglo, no dentro de la imaginación de la posterior piedad (o impiedad) ... Contentarse con un Cristo no histórico de la fe me parece ... demostrablemente tacha de falso al cristianismo ".
El Dr. Charles Taber, Profesor Emérito de la Misión Mundial, Emmanuel Escuela de Evangelismo, Johnson City, Tennessee (carta a Christianity Today):
"He leído con el mayor interés las nueve declaraciones en la revista Christianity Today que tratan de responder a la pregunta, '¿Cuál es la buena noticia?' Estoy sorprendido y consternado al encontrar ni siquiera una mención de pasada del tema que era el núcleo del Evangelio de Jesús en tres de los cuatro relatos: El Reino de Dios. Cada una de estas declaraciones reflejan la reducción individualista del evangelio que plaga el evangelicalismo estadounidense. Además de ser bíblica, la fundación de la comprensión de uno del evangelio en el Reino de Dios no pasa por dos falsos dilemas que tienen los teólogos innecesariamente difíciles por varios siglos: 1) bien entre la salvación individual y o la corporativa, y 2) o bien entre gracia y obras. Por un lado, Dios tiene la intención de rescatar a todo el cosmos de la esclavitud de la corrupción; por otra parte ¿cómo se puede reclamar ser salvo, y no hacer todo lo posible por hacer la voluntad de Dios? "
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jueves, 19 de mayo de 2016
La congregación local es la voluntad de Dios
La congregación local y autónoma, el ideal del NT
Edwin Mauricio Alza
La idea de Pablo no fue formar una denominación con escalafones y cadena de mando, él solo congregaba a los que habían creído y constituyó más de un anciano por cada congregación y los encomendaban a Dios.
Hechos 14:21
Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía,
confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles:Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.
Pablo como apóstol a los gentiles volvía a visitar las congregaciones para enriquecer con su conocimiento de las Escrituras a los hermanos.
Hechos 15:36
Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé:Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están.
Los colaboradores de Pablo continuaron aplicando el método de dotar a las congregaciones de total autonomía donde la máxima autoridad reposaba en los ancianos locales.
Tito 1:5
Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé...
Pablo mismo menciona la forma en que funciona la iglesia local con ancianos u obispos que es lo mismo, y diáconos, obviamente otros cargos son invención humana.
Filipenses 1:1
Pablo y Timoteo, siervos de Jesucristo, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos...
La organización de la iglesia local es sencilla y no tiene nada que ver con las colosales y monstruosas organizaciones humanas. Las denominaciones por lo general duran 40 años con cierta fidelidad a sus principios, pero después viven para hacer perdurar su nombre y gloria en desmedro del creyente, aparece la política, la simonía y también el abuso de poder todo esto con una camarilla coludida con un líder carismático u opresor que sólo sabe hacer su propia voluntad.
Es mejor vivir como sencillos hijos de Dios en el seno de la congregación local independiente y autónoma que sólo rinda cuentas como el portero al Buen Pastor Jesús.
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viernes, 19 de febrero de 2016
Las denominaciones no son necesarias
Edwin Mauricio Alza
La iglesia evangélica heredera de los reformadores del siglo XVI está conformada por muchas denominaciones, la mayoría de ellas tienen como origen común el seno de la iglesia Anglicana o catolicismo inglés. Es comprensible que en la mente de los asociados a las denominaciones esté la convicción que ser cristiano significa pertenecer a cualquiera de estas instituciones y tener celo por ellas, después de todo la denominación que ganó la popularidad desde el tercer siglo fue la iglesia católica romana la que con un sistema violento y férreo dominó el mundo occidental en forma de monopolio religioso por más de 1200 años hasta la reforma protestante.
La iglesia evangélica heredera de los reformadores del siglo XVI está conformada por muchas denominaciones, la mayoría de ellas tienen como origen común el seno de la iglesia Anglicana o catolicismo inglés. Es comprensible que en la mente de los asociados a las denominaciones esté la convicción que ser cristiano significa pertenecer a cualquiera de estas instituciones y tener celo por ellas, después de todo la denominación que ganó la popularidad desde el tercer siglo fue la iglesia católica romana la que con un sistema violento y férreo dominó el mundo occidental en forma de monopolio religioso por más de 1200 años hasta la reforma protestante.
Las denominaciones nacieron de divisiones de otras más antiguas, algunas de esas divisiones tuvieron motivaciones egoístas pero otras con intenciones de restaurar la visión perdida por sus antecesores.
Casi siempre las denominaciones quieren reclutar al converso para que milite según su intrincada forma de vivir la religión, algunas someten al captado a una instrucción para que le quede claro como quiere la denominación que actúe en la vida diaria, otras simplemente esperan absorverlo por la presión de grupo poco a poco.
Hay denominaciones que permiten a sus miembros tomar decisiones propias de acuerdo a su conciencia en la mayoría de cosas con las consabidas pérdidas de membresía debido a que el individuo llega a entender que no necesita una denominación para pertenecer al cuerpo de Cristo.
Pero también existen las que se dan cuenta que necesitan decidir por el creyente y no dejar estas decisiones a la conciencia para poder mantener cautivas a las personas, saben que el éxito libre de éxodo es la dictadura. No se debe juzgar mal a los adeptos de estas denominaciones porque a final de cuentas son el producto de un adoctrinamiento alienante, recordemos que la iniciación en una religión es como volver a ser niño y aprender todo de nuevo. Esto prepara al individuo para que se someta a cosas de los más ridículas.
Existen denominaciones donde una mujer debe dejar de usar desodorante o perfume, en otra no puede bautizarse hasta que le crezca el cabello o los varones deben prometer no usar barba nunca más.
Cuando llegan a ser miembros se les dice que deben usar camisa de mangas y corbata para los servicios, las camisas de mangas cortas son mundanas para algunos, el miembro que rehuse someterse perderá sus derechos y recibirá el menosprecio de la comunidad, la hermana puede ser mal vista si usa ropa deportiva para entrenar a sus alumnos o si participa de una cena navideña, si recorta algunos centímetros de cabello o si no diezma. Seguramente algún dirigente dirá que no obligan a nadie a ser miembro en su denominación, pero lo cierto es que exigir lo que Dios no exige es caer bajo los ayes que Jesús pronunció contra los fariseos, es hacer tropezar a los gentiles.
Lo cierto es que si no existiera ninguna denominación en la tierra el cuerpo de Cristo sí existiría, el mínimo para que la iglesia sea una realidad es la reunión de dos creyentes que se edifiquen en la fe del Mesías Jesús. Que maravilloso es que dos familias se reúnan para adorar a Dios e inviten a un hermano apto para enseñar y así estudiar la Biblia. La denominación por su puesto no es anti bíblica siempre y cuando no atente contra la libertad de conciencia del miembro.
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