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martes, 16 de agosto de 2016

El Paraíso ¿Sabe usted qué es?

EL PARAÍSO: ¿SABE USTED QUÉ ES?
Por Mario A Olcese



La Palabra “Paraíso” aparece en sólo 5 pasajes de la Biblia: 2 en el Antiguo Testamento, y 3 en el Nuevo. Los más importantes y significativos son los que aparecen en el Nuevo Testamento, pues tienen, además, un significado “supramundano” o “extraterreno”. Millones de cristianos han leído el diálogo que sostuvo nuestro Señor Jesucristo con el llamado “buen ladrón” del Gólgota. Recordemos aquel diálogo leyendo Lucas 23:42, y que dice: “Y dijo a Jesús: Acuérdate de mi cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo hoy estarás conmigo en el paraíso.” No obstante, para muchos estudiantes de la Biblia se les hace difícil comprender qué fue lo que Jesús quiso decir con la palabra “paraíso”.

Para muchos cristianos el paraíso es sinónimo de CIELO. Entonces se supone que Cristo le prometió al “buen ladrón” que estaría con él en el cielo---en ese mismo día (“hoy”). Pero Jesús no usó la palabra cielo sino paraíso. Además, Jesús no ascendió al Padre en ese mismo día de su muerte, ni en el siguiente, ni en el día de su resurrección (al tercer día), sino 40 días después de su resurrección.

A María le dijo: “...no me toques, porque aún no he subido a mi Padre” (Juan 20:17). ¡Y esto se lo dice ¡después de resucitar! En Hechos 1:3 leemos que Cristo permaneció ---después de resucitar--- 40 días más con sus discípulos para hablarles acerca del reino de Dios. Entonces, ¿cómo podría haber cumplido Jesús su promesa al “ladrón bueno” si verdaderamente Jesús no subió al cielo sino después de 43 días de su muerte? ¡He aquí un dilema que requiere una explicación!

Otro grupo de cristianos sostiene---y con razón--- que al no existir signos de puntuación en el Griego Neo Testamentario (Recuérdese que el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en el idioma Griego mayormente), el pasaje puede transcribirse de esta forma: “Y dijo a Jesús: Acuérdate de mi cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo hoy, estarás conmigo en el paraíso.” Si uno compara esta forma de transcribir el texto griego al español con el mismo texto que aparece al comienzo de este estudio, verá que la “coma” está en diferente sitio. En el primer caso, la “coma” está inmediatamente antes de la palabra “hoy”; y en el segundo caso, la “coma” está después de “hoy”. Este pequeño cambio de posición de la “coma” ¡CAMBIA RADICALMENTE EL SENTIDO DEL TEXTO!

En la primera trascripción del pasaje de Lucas 23:42, que aparece al inicio de este estudio, Jesús le estaría prometiendo al “buen ladrón” el paraíso para ese mismo día de su crucifixión (“De cierto te digo, HOY ESTARÁS conmigo en el paraíso”). En cambio, en el segunda trascripción, Jesús le estaría prometiendo al “ladrón bueno” el paraíso para un futuro indeterminado o indefinido (“De cierto te digo hoy, ESTARÁS conmigo en el paraíso”). Además, Jesús supuestamente le estaría enfatizando y certificando su promesa cuando dijo: “De cierto te digo hoy”. Sin embargo, para hacer honor a la verdad, esta segunda trascripción parece incorrecta y forzada, pues Jesús jamás hablaba así cuando prometía o enseñaba algo a sus discípulos.

Veamos algunos ejemplos sólo en el capítulo 5 de Mateo: “Pero yo os digo que cualquiera que se enoje...”(Mateo 5:22). “De cierto te digo que no saldrás de allí...” (Mateo 5:26). “Pero yo os digo que cualquiera que mira...” (Mateo 5:28). “Pero yo os digo que el que repudia a su mujer...” (Mateo 5:31). “Pero yo os digo: No juréis...” (Mateo 5:34). “Pero yo os digo: “No resistáis al que es malo” (Mateo 5:39). “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos...” (Mateo 5:44). Es claro que no era el estilo de Jesús decir algo así como: “De cierto te digo hoy” (comparar también con Mateo 5:26; Mateo 10:15; Mateo 11:11,22; Mateo 12:6,31; Mateo 16:28; Mateo 19:9,24).

Otros estudiosos de la Biblia han afirmado que el paraíso no tiene que ver ni con el cielo, ni con ningún otro lugar supramundano. Para estos estudiosos, la palabra “Paraíso” (Gr. “Paradeisos”, y en Heb. “Gan”), es de origen Persa que quiere decir Jardín y Huerto. Se afirma, con verdad, que había muchos jardines y huertos fuera de las murallas de Jerusalén. En esos lugares preparaban sus sepulcros las familias (2 Reyes 21:26; Juan 19:41). Entonces, este grupo de cristianos sostiene que, cuando Jesús dijo: “De cierto te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso”, quiso decir: “hoy estarás conmigo en el SEPULCRO (del Jardín o Paraíso).” Y para probarlo citan Juan 19:41-42, que dice: “Y en el lugar donde le crucificaron había un huerto(“paraíso”) y un sepulcro nuevo...y pusieron allí el cuerpo de Jesús.” No obstante, el único problema de esta interesante tesis es que no se dice que el “buen ladrón” haya sido enterrado con Jesús en ese jardín o en otro. Recordemos que en el jardín o huerto Jesús fue sepultado sólo, según nos lo narran los evangelistas, pero nada se dice del “ladrón bueno”.

Generalmente los cadáveres de delincuentes eran arrojados fuera de los muros de la ciudad, en un lugar llamado “Gehenna” (lugar donde había fuego y en donde se quemaban los cuerpos de los delincuentes).

El Paraíso y el Tercer Cielo Para poder saber qué es en verdad aquel paraíso que Jesús le ofreció al “buen ladrón”, será necesario examinar los 3 pasajes bíblicos que hablan sobre él en el Nuevo Testamento. Uno de ellos, el de Lucas 23:42, ya lo hemos examinado. Ahora Vamos a examinar 2 Corintios 12:2-4. En Este texto San Pablo dice: “Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el TERCER CIELO. Y conozco al tal hombre...que fue arrebatado al PARAÍSO, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar.” Aquí Pablo está hablando de que el paraíso puede ser el tercer cielo.

Nótese que dice que fue “arrebatado al tercer cielo” y “arrebatado al paraíso” en el mismo versículo. Nuevamente aquí tenemos que reflexionar en lo siguiente: ¿Fue arrebatado Pablo al “tercer cielo”, y desde allí, nuevamente “arrebatado al paraíso”? ¿ O es más bien que “paraíso” y “tercer cielo” significan lo mismo? Personalmente creo que “paraíso” y “tercer cielo” significan lo mismo. Entonces el “tercer cielo” es el “paraíso” en este versículo. También es interesante de que Pablo habla de que ese arrebatamiento pudo haber ocurrido “en el cuerpo” o “fuera del cuerpo”. ¿Qué se entiende por “fuera del cuerpo”? No lo sabemos exactamente. Tal vez “fuera del cuerpo” quiera decir, “en éxtasis”, o “en visión” (verso 1). Pero lo cierto es que esta persona arrebatada (muy probablemente Pablo mismo) oyó palabras inefables que no se pueden explicar.

Paraíso y el Árbol de la Vida

El tercer pasaje que nos habla del paraíso lo encontramos en Apocalipsis 2:7, que dice: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré de comer del ÁRBOL DE LA VIDA, el cual está en medio del PARAÍSO DE DIOS.” Ahora, obsérvese que EN MEDIO del llamado PARAÍSO está EL ÁRBOL DE LA VIDA. Este detalle, del “árbol de la vida”---en medio---del “paraíso”, es clave para entender qué es el paraíso ofrecido por Jesús al “buen ladrón” de la cruz.

De manera que hay que averiguar en qué otros pasajes del Nuevo Testamento encontramos ese misterioso “árbol de la vida”. Pues bien, gracias a Dios que tenemos otros versículos en Apocalipsis 22:2 y14, que dicen: “EN MEDIO de la calle de la CIUDAD, y a uno y otro lado del río, estaba el ÁRBOL DE LA VIDA...bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas de la CIUDAD.” Ahora comparemos con atención los textos de Apocalipsis 2:7 y Apocalipsis 22:2,14, porque ambos textos nos dan mucha luz sobre el llamado “Paraíso de Dios”. He aquí 4 puntos: 1.- El árbol de la vida está en medio del Paraíso de Dios (Apo. 2:7). 2.- El árbol de la vida está en medio de la calle de la Ciudad (Apo. 22:2). 3.-

El Paraíso tiene una Ciudad, puesto que se nos dice que el árbol de la vida está en medio del Paraíso y de la calle de la Ciudad. (ver n°.s 1 y 2). 4.- Los cristianos verdaderos están llamados a entrar por las puertas de dicha Ciudad Celestial donde está el árbol de la vida. Queda demostrado que el paraíso está estrechamente ligado a la ciudad celestial (“tercer cielo”). Nosotros, como cristianos, somos ciudadanos de esa ciudad celestial. Pablo afirma que “nuestra ciudadanía está en los cielos...” (Filipenses 3:20). Obviamente la palabra ciudadanía tiene que ver con una Ciudad. En nuestro caso, somos ciudadanos de la “Ciudad”, “Paraíso”, o “Tercer Cielo”.

El Paraíso Bajará a la Tierra

Lo siguiente es crucial y clave para entender la promesa de Jesús al ladrón de la cruz: ¿Subiremos al cielo para entrar por las puertas de la Ciudad o Paraíso?¿Prometió Jesús a sus seguidores llevarlos al cielo para entrar al Paraíso o Ciudad Santa? ¡Esta es otra historia! En Apocalipsis 21:2 leemos algo interesante: “Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, DESCENDER del CIELO, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.” El apóstol Pablo también escribió: “Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos LA POR VENIR.” (Hebreos 13:14). Del Patriarca Abraham, se dijo: “Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba...porque ESPERABA LA CIUDAD que tiene fundamentos, cuyo arquitecto Y constructor es Dios.” (Hebreos 11:8,10).

Aquí vemos que Abraham esperaba la ciudad (no dice, “esperaba ir a la ciudad”), a la cual se la llama también: “una patria” (Hebreos 11:14). Leer también Hebreos 11:13-16. La Casa de Dios Todo lo dicho hasta ahora tiene que ver con “La Casa de Dios”. Nuestro Padre celestial nos hizo a Su “imagen y semejanza” (Génesis 1:26). Es decir, Dios es un Padre de Familia (Leer Efesios 2:19). Así también los hombres forman familias y se convierten en padres. Dios tiene su Casa Propia (Salmo 26:8). Así también el hombre edifica una casa en donde vive con su familia (Leer Isaías 65:21). Recordemos que Jesús habló de “la Casa de mi Padre” en Juan 14:2,3. En 2 Corintios 5:1 Pablo dice: “...tenemos de Dios un edificio, UNA CASA no hecha de manos, eterna, en los cielos.” Por otro lado, es interesante lo que Pablo dice a los Hebreos (9:23,24) con las siguientes palabras: “Fue, pues, necesario que las FIGURAS DE LAS COSAS CELESTIALES fuesen purificadas así; pero las COSAS CELESTIALES MISMAS, con mejores sacrificios que éstos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano FIGURA DEL VERDADERO, sino en el cielo mismo para presentarse ahora delante de Dios.”

Lo que Pablo revela es que en el cielo hay unas COSAS, como por ejemplo, un santuario verdadero. En Hebreos 8:1,2 nos habla del tabernáculo que Dios levantó en el cielo, y no el hombre. Igual ocurre con la ciudad celestial, “cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Si amigos, en el cielo HAY COSAS REALES o VERDADERAS hechas por la mano de Dios. Ese tabernáculo de Dios, donde Él mora, bajará a la tierra y “Dios estará con los hombres, y él morará con ellos.” (Apocalipsis 21:2,3).

Es evidente que los justos permanecerán en esta tierra (Proverbios 2:21), y Dios vendrá con su Ciudad Santa, Paraíso, o “Tercer Cielo” a la tierra. Entonces los justos entrarán a la Ciudad o Paraíso---¡en la tierra!. (Proverbios 11:31). Conclusión El “buen ladrón” recibió una promesa de Jesús que bien pudo haberse cumplido en ese mismo día, a través de una visión o éxtasis; o bien en un futuro, cuando sea resucitado él junto con todos los creyentes, y cuando haya descendido la Ciudad o Paraíso a la tierra. Recordemos que Salomón dijo que el justo será recompensado en la tierra (Proverbios 11:31)---¡No en el cielo! Los que afirman que el “buen ladrón” efectivamente subió al cielo con Cristo cuando ambos murieron en ese mismo día, se encuentran con el problema de que Cristo aún no había subido al Padre cuando resucitó al tercer día. ¡Claramente se lo dijo Jesús a María en Juan 20:17! Lo que si está claro es que el Paraíso tiene que ver con una CIUDAD celestial, llamada también “Tercer Cielo”, “Casa de Dios”, “Patria”, etc.

Y también es claro que este Paraíso o Ciudad celestial bajará a la tierra para que los salvos puedan entrar en él y morar con Dios. No hay texto alguno que diga que escaparemos de la tierra, en dirección al espacio sideral, para ingresar al Paraíso o Ciudad celestial con nuestras “almas inmortales”, una vez muertos. La ‘oración del Padrenuestro’, y en especial, la parte que pedimos “VENGA TU REINO”, comprende todo esto que explicamos en este estudio.

domingo, 10 de julio de 2016

No mas llanto ni dolor en el Reino de Dios

No mas llanto ni dolor en el Reino de Dios
Mario A Olcese



Ni Explotadores ni Explotados

En relación a la súper gobernación mundial venidera, la Biblia revela el fin de las clases sociales, y el fin de la pobreza y de las injusticias. Dice el profeta Isaías, así: "Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente..." (ver Proverbios 14:31). Y en Santiago leemos: "...vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán..." (5:1-6).

Sin duda, los más pobres serán los más beneficiados en el super gobierno de Cristo. Dice la Biblia: "Entonces los humildes crecerán en alegría en Jehová, y aun los más pobres de los hombres se gozarán del santo de Israel." (Isaías 29:19).

"Hermanos míos, amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman?" (Santiago 2:5).

"Entonces Jesús dijo a sus discípulos: De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico al reino de los cielos" (Mateo 19:23). Es claro que los ricos explotadores y carentes de amor serán excluidos del reino o gobierno de Cristo, salvo que se arrepientan a tiempo (2 Tesalonicenses 1:5-12).

Es interesante oír lo que dijo María de Dios: "Hizo proezas con su brazo: Esparció a los soberbios...quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos." (Lucas 1:51-53).

Los Defectos Físicos desaparecerán

Cuánto sufrimiento hay en el mundo hoy. Hay millones de personas que sufren de graves males sin que la ciencia médica puede hacer algo al respecto. Hay personas que han perdido un brazo, una pierna, la vista, el habla, el movimiento corporal; otros están enfermos física y espiritualmente; y otros están sufriendo por la pérdida de un hijo(a), esposo(a), amigo(a), hermano(a), y así por el estilo. Este es un valle de lágrimas, sin duda.

Pero el profeta bíblico Isaías predice una época en la cual las enfermedades, las taras, y los defectos desaparecerán para siempre. "Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán. Entonces el cojo saltará como un siervo, y cantará la lengua del mudo." (Isaías 35:5,6).

Las Tierras Áridas y los Desiertos desaparecerán

Muchos lugares del mundo son grandes desiertos que siguen aumentando por la falta de agua o por el exceso de la tala de árboles. Este problema aumenta el hambre y la pobreza en el mundo en gran parte por culpa del mismo hombre irresponsable. Pero este problema será revertido por el gobierno de Cristo.

Dice el profeta Isaías nuevamente: "En las alturas abriré ríos, y fuentes en medio de los valles; abriré en el desierto estanques de agua, y manantiales de agua en la tierra seca. Daré en el desierto cedros, acacias, arrayanes y olivos; pondré en la soledad cipreses, pinos y bojes juntamente." (Isaías 41:18,19).

"El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de agua; en la morada de chacales, en su guarida, será lugar de cañas y juncos." (Isaías 35:7). Esto significará más agua y más cosechas para alimentar a toda la humanidad hambrienta de los países más pobres y olvidados. "No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá." (Isaías 49:10). "Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno" (Apocalipsis 7:16).

Niños y Bestias Salvajes Convivirán Juntos

¿Qué niño tendría como mascota suelta a un león? ¡Ninguno! Claro que muchos pueden tener un felino enjaulado, pero no deja de ser peligroso. En la nueva gobernación del Mesías Jesús, el mundo experimentará la paz total, incluso con las bestias más peligrosas de los bosques y selvas.

Dice el profeta Isaías: "Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán..." (Isaías 11:6-9).

Los cazadores matan a los animales para comercializar sus pieles, cabezas, colmillos, cuernos, y su carne, sin prestar atención a las leyes que rigen su caza. Muchas veces las bestias se vuelvan más feroces por la crueldad humana. El rey Salomón dijo: "El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel." (Proverbios 12:10). En el nuevo gobierno mundial, los justos cuidarán de las bestias con el mismo amor que se siente por cualquier otra criatura de Dios.

Los Delincuentes Desaparecerán

Hoy la sociedad humana está plagada de delincuentes de toda índole. Las gentes temen salir a las calles solitarias, y aun, a las concurridas. En los países donde impera el terrorismo, la gente teme sufrir por algún atentado, y hasta morir sin culpa alguna. Pero los asaltos, la drogadicción, las violaciones, etc, están a la orden del día.

Pero en el gobierno de Dios, la tierra será limpiada de todos los malvados. Dios dice: "No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar." (Isaías 11:9). "Porque los malignos serán destruidos, pero los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra. Pues de aquí a poco no existirá el malo; observarás su lugar, y no estará allí... porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán destruidos." (Salmo 37:9,10,22).

En el Nuevo Orden Mundial, el mal será finalmente extirpado, y no quedará impío alguno que haga de las suyas. De este Soberano que traerá la ley y el orden, dice el profeta Jeremías: "He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra." (Jeremías 23:5). El profeta Isaías también profetizó: "He aquí que para justicia reinará un rey..." (Isaías 32:1). Este justo hará justicia en la tierra, y no tolerará el malo dentro de su gobernación mundial (Ver Isaías 60:18)-

El Ateísmo y las Falsas Filosofías Desaparecerán

Dice el profeta Isaías: "...porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar." (Isaías 11:9). "Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas..." (Isaías 2:3).

Sólo habrá un filosofía de vida---¡la de Dios! Sólo el Dios de la Biblia será Exaltado Jehová es y será el único Dios vivo en toda la tierra. El rey David dijo: "Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra" (Salmo 83:18). También dice: "Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová, y todos los reyes de la tierra tu gloria; por cuanto Jehová habrá edificado a Sión, y en su gloria será visto." (Salmo 102:15,16). Dios dice: "Y santificaré mi grande nombre, profanado sobre las naciones;... y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos." (Ezequiel 36:23).

La Humanidad Será Longeva

¡Cuánto deseamos todos vivir más y mejores años!. Muchos han buscado el "elixir de la eterna juventud" y no la han encontrado. Hoy la gente practica deportes para estar en forma, hacen dietas, consumen vitaminas sintéticas, minerales, y tónicos naturistas para estar más sanos. Otros buscan vivir en el campo y con los animales para evitar la contaminación ambiental, y para alimentarse sólo de frutas y verduras.

De este modo la gente busca vivir más y con una mejor calidad de vida. En Isaías 65:20 leemos: "No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito". ¡Notemos que dice que un niño morirá de cien años! Esto significa que el adulto podrá vivir cientos de años para luego morir. Sin duda, al eliminar el stress, la contaminación, la desnutrición, los vicios, etc, de la tierra, la vida se prolongará increíblemente.

Por cierto que la mortalidad infantil habrá bajo a cero. Hoy la mortalidad infantil en los países pobres es alarmante, y esto, producto de la misma pobreza e ignorancia. Al eliminar la pobreza y la ignorancia, los hombres vivirán muchísimo mejor en todo sentido.

Las Familias tendrán su Casa Propia

La casa propia ha sido el sueño de millones de familias en la tierra. Sí, una casa no es un lujo, sino una imperiosa necesidad de los esposos y de cualquier persona que aspira a su independencia. No obstante, no todos pueden acceder a ella por carecer de suficientes recursos económicos. Muchas familias tienen que conformarse en vivir en tugurios, o en casas alquiladas, en el mejor de los casos.

Pero en la nueva administración del super gobernante Jesucristo, todas las familias podrán edificar sus casas en terrenos propios. El profeta Isaías lo predice con estas palabras: "Edificarán casas, y morarán en ellas...no edificarán para que otro habite...y mis escogidos disfrutarán de las obras de sus manos." (Isaías 65:21,22).

viernes, 3 de junio de 2016

¿Qué harán los salvos por la "eternidad"?

¿Qué harán los salvos por la "eternidad"?
Por Mario A Olcese



Una cosa que llama poderosamente la atención es que la Biblia no nos dice prácticamente nada de nuestra supuesta “vida en el cielo” en la eternidad. Sí, es increíble descubrir que nada se dice de la vida de los salvos en el cielo, a pesar de que este “lugar” es considerado por muchos cristianos como su paradero final después de morir. ¿Pero no es extraño de que la Biblia no nos diga nada de lo que harán los justos allá, si en verdad ese es el lugar o el destino final y eterno para ellos?

La Biblia dice que Dios trabaja, e igualmente su Hijo, por tanto los cristianos estarán también trabajando en la eternidad, y no tocando un arpa o una lira dorada. ¿Pero en qué podrían estar trabajando los salvos en el cielo? La Biblia no lo dice. Lo que sí nos dicen las Escrituras es lo que harán los salvos EN LA NUEVA TIERRA.

Los salvos en el reino de Dios

La Biblia, en cambio, sí nos dice lo suficiente sobre lo qué estarán haciendo los que ganen la vida eterna en el reino de Dios. La palabra de Dios nos da muchísima información de la labor de los salvos en la nueva tierra de justicia. Esto se explica fácilmente porque la tierra, y no el cielo, u otro lugar supra mundano, es la promesa de Dios para los salvos. Veamos los pasajes más importantes que nos indican cuál será la tarea de los salvos en el reino de Dios:

En Lucas 19:11-19 Jesús nos da la siguiente pista: “Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 12 Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. 13 Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. 14 Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. 15 Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 16 Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 17 El le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 18 Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 19 Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades”.

Si leemos con cuidado estos versos, podremos ver que los salvos recibirán del Señor el pago correspondiente por haber cumplido con la tarea que él les encomendó, y ese pago no es un eterno descanso en un paraíso celestial, tocando el arpa, y rodeado de bellas doncellas, sino, más bien, el ejercicio de la autoridad sobre las naciones. ¿Qué significa esto? El Reino de Cristo es un gobierno Siendo que el reino de Cristo es un gobierno con un monarca supremo (el Mesías escogido), es lógico concluir que éste tenga un territorio, leyes, y súbditos. Para que el gobierno funcione, el Mesías Jesús deberá contar con asistentes de confianza en su régimen mundial, hombres probos y santos que administrarán en su reino con equidad y justicia. ¿Y quiénes mejores que los miembros de su iglesia que han mostrado probidad en esta vida? Es por eso que la iglesia ha sido llamada para recibir el reino (Lucas 12:32) para que ejerza autoridad sobre las naciones (Apo. 2:27, “Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones”).

De modo que aquí tenemos la función que desempeñará la iglesia en el reino milenario de Cristo. Los santos juzgarán el mundo En 1 Corintios 6:1-3 Pablo dice algo sumamente interesante: “¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? 3 ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?

Aquí Pablo amonestaba a los creyentes por su incapacidad para juzgar cosas pequeñas de esta vida, y máxime, considerando que ellos tenían por delante una tarea aún más difícil e importante que desempeñar y que consistía en el futuro juicio y gobernación del mundo entero.

Daniel vislumbró el dominio de Cristo y los santos en el Reino de Dios En Daniel 7 leemos: “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido…y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”.

Así que el pueblo de los santos del Altísimo recibirá el reino, el dominio, y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo. Entonces es fácil ver que los salvos, los santos, tendrán una gran responsabilidad en el reino venidero de Jesús Cristo. Serán los asistentes y los cogobernantes del reino de Cristo por espacio de mil años. En el milenio descansaremos de nuestras obras para hacer las obras de Dios en el reino de Cristo. Estaremos edificando una nueva sociedad donde realmente exista la justicia y la rectitud. Será una sociedad donde el diablo y sus demonios estarán ausentes, sin que causen las desgracias y maldades que ahora están ocasionando en la tierra y en los hombres.

Desgraciadamente son pocos los cristianos que anuncian estas buenas noticias de un mundo de paz y justicia gobernado por Cristo y su iglesia. Los más de ellos predican evangelios trucados o adulterados que nada tienen que ver con el reino de Cristo y el destino final y glorioso de su iglesia en dicho gobierno divino. Los textos que arriba hemos citado son poco o nada citados por los evangélicos y católicos por igual. Simplemente no los creen literales y para la iglesia. Es hora de retomar el anuncio verdadero (el evangelio del reino) de Cristo para dejar de estar esperanzados en una creencia errónea de escapar algún día de este mundo caótico y perverso como "almas inmortales en dirección al cielo".