Bienaventurados los de corazón limpio
Edwin Mauricio Alza
Esta bienaventuranza se halla en el primer gran cuerpo de enseñanzas del Maestro Jesús y es dicha en el contexto de la declaración pacifista de no violencia de parte de nuestro Mesías. Desde el inicio de sus enseñanzas deja claro que el suyo no es un movimiento revolucionario de métodos violentos más bien la mansedumbre, el espíritu apacible y practicar la misericordia nos hace hijos de Dios.
De modo que el corazón limpio de violencia y de deseos de venganza es un requisito para heredar la tierra. Sin embargo el odio no es lo único que ensucia el corazón (el sentir, la mente) también lo ensucia la codicia. Los varones sabemos lo atractivo de la lascivia y lujuria y cuánto ensucia el corazón, sabemos de la tristeza que se siente a causa de la desaprobación divina de tales pensamientos.
Las mujeres no escapan de la reprensión de nuestro Dios y Padre por ensuciar el corazón con envidia y vanidad, la competencia para ser más admirada y popular muchas veces se permite métodos que ensucian el corazón. Cuantas bocas han hablado calumnias para destruir la reputación de otras mujeres.
De tales cosas debemos procurar estar limpios, en primer lugar no metiéndonos en el ojo de tormenta de la tentación y perseverando en el pensamiento correcto para que podamos ver el brillo de la gloria de Dios cuando el Tabernáculo de Dios esté una vez con los hombres. Ezequiel 37:25-30. Los que hagan según enseñó Jesús verán a Dios en Sión.
Ánimo hermano en la Fe monoteísta unitaria de Jesús porque si haces bien tus ojos verán al Rey en su hermosura.
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lunes, 26 de diciembre de 2016
lunes, 13 de junio de 2016
La Importancia de la santidad
¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE LA SANTIDAD?
¡Las 3 verdades de la santidad que el Catolicismo Romano no dice!
Por Mario A Olcese
Lo que la Biblia dice sobre la Santidad y que el catolicismo calla:
A).- La Santidad es un pre requisito para ver a Dios
Dice Hebreos 12:14, de este modo: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”. Aquí Pablo dice que nadie verá a Dios sin ser santo. No obstante, los católicos romanos dicen que los santos son unos cuantos escogidos por Dios que sirven de mediadores entre nosotros y la Deidad. Esto significaría, según la teología católica, que por más devoto que usted haya sido, si usted no es canonizado “post-morten” por la jerarquía católica romana para convertirse en un santo, ¡usted no podrá ver a Dios! Así que no se haga ilusiones, amigo católico, de creer que su mamita o su papito están con Dios en el cielo por más buenos que hayan sido, a menos, claro, que ellos hayan sido declarados santos por la jerarquía Católica Romana.
Hablo según la doctrina Católica Romana... ¡no según la enseñanza bíblica! Y no crea tampoco que usted verá a Dios y a todos los santos del pasado a menos que usted busque y obtenga su propia santificación como lo indica Pablo en Hebreos 12:14.
B).- La iglesia es Santa
Parece haber una confusión entre los Católicos Romanos sobre la naturaleza de la iglesia cristiana, creyéndose que ésta sólo está compuesta por el clero o los religiosos que usan sotana. Yo sinceramente me asombro cuando escucho a los periodistas católicos preguntarle al cardenal de mi país: ¿Qué opina la iglesia del aborto?, como si la iglesia fuera sólo el clero católico sin la inclusión de la feligresía “laica”. Pero a diferencia de los Católicos Romanos, la verdadera iglesia está compuesta de todos los creyentes bautizados, sin importar género, edad, clase social, profesión, y educación.
En Hechos 2 tenemos el informe de la primera iglesia del siglo I, y de ella se dice que estaba compuesta de todos aquellos que se convertían al Señor y eran bautizados. Dice Hechos 2:41,47: “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas…Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.
Así que si usted es bautizado en la iglesia del Señor, usted se convierte automáticamente en miembro del cuerpo de Cristo, que es su iglesia. Pero como Cristo (La cabeza) es santa, su cuerpo (dentro del cual está usted incluido) es también santo. No puede haber cabeza santa y un cuerpo no santo. Es por eso que la Biblia dice que la iglesia (el cuerpo de Cristo) es santa. Lea Efesios 5:27, que dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
Por lo tanto, amigo católico, usted no necesita que ningún hombre mortal y pecador lo santifique, ya que Cristo santificó a su iglesia para presentarla a Dios sin macha ante Dios. Automáticamente al hacerse usted parte del cuerpo de Cristo, que es su iglesia, usted se santifica. Usted verá a Dios si sigue en esa santidad de vida dentro del cuerpo y teniendo a Jesús como su cabeza. ¡Esto no les dice la iglesia Católica a sus feligreses ingenuos y neófitos!
C).- Los Santos de la Biblia no estaban muertos
Es indiscutible que todos los santos católicos son difuntos, a pesar de que el Nuevo Testamento nos presenta a innumerables santos vivos que son mencionados en las epístolas paulinas (Ver sólo un ejemplo en Filipenses 4:21). Pues bien, siendo que en la iglesia Católica Romana no hay ningún santo vivo formalmente reconocido, ni siquiera el mismísimo "santo" Padre (recuérdese que a "su santidad" Juan Pablo II se le escogió para su beatificación y santificación recién cuando murió, y sin embargo lo llamaban "Santo Padre" cuando estaba vivo...¡una clara contradicción que no logro comprender!), esto significaría que difícilmente el catolicismo puede ser una iglesia santa. No hay feligreses vivos santos, no hay obispos vivos santos, no hay cardenales vivos santos, no hay monjas vivas santas, y no hay Papas vivos santos.
Y si no son santos, ¿qué son? ¿proto santos?¿cuasi santos?¿medio santos? No lo sabemos!
¡Las 3 verdades de la santidad que el Catolicismo Romano no dice!
Por Mario A Olcese
Lo que la Biblia dice sobre la Santidad y que el catolicismo calla:
A).- La Santidad es un pre requisito para ver a Dios
Dice Hebreos 12:14, de este modo: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”. Aquí Pablo dice que nadie verá a Dios sin ser santo. No obstante, los católicos romanos dicen que los santos son unos cuantos escogidos por Dios que sirven de mediadores entre nosotros y la Deidad. Esto significaría, según la teología católica, que por más devoto que usted haya sido, si usted no es canonizado “post-morten” por la jerarquía católica romana para convertirse en un santo, ¡usted no podrá ver a Dios! Así que no se haga ilusiones, amigo católico, de creer que su mamita o su papito están con Dios en el cielo por más buenos que hayan sido, a menos, claro, que ellos hayan sido declarados santos por la jerarquía Católica Romana.
Hablo según la doctrina Católica Romana... ¡no según la enseñanza bíblica! Y no crea tampoco que usted verá a Dios y a todos los santos del pasado a menos que usted busque y obtenga su propia santificación como lo indica Pablo en Hebreos 12:14.
B).- La iglesia es Santa
Parece haber una confusión entre los Católicos Romanos sobre la naturaleza de la iglesia cristiana, creyéndose que ésta sólo está compuesta por el clero o los religiosos que usan sotana. Yo sinceramente me asombro cuando escucho a los periodistas católicos preguntarle al cardenal de mi país: ¿Qué opina la iglesia del aborto?, como si la iglesia fuera sólo el clero católico sin la inclusión de la feligresía “laica”. Pero a diferencia de los Católicos Romanos, la verdadera iglesia está compuesta de todos los creyentes bautizados, sin importar género, edad, clase social, profesión, y educación.
En Hechos 2 tenemos el informe de la primera iglesia del siglo I, y de ella se dice que estaba compuesta de todos aquellos que se convertían al Señor y eran bautizados. Dice Hechos 2:41,47: “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas…Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.
Así que si usted es bautizado en la iglesia del Señor, usted se convierte automáticamente en miembro del cuerpo de Cristo, que es su iglesia. Pero como Cristo (La cabeza) es santa, su cuerpo (dentro del cual está usted incluido) es también santo. No puede haber cabeza santa y un cuerpo no santo. Es por eso que la Biblia dice que la iglesia (el cuerpo de Cristo) es santa. Lea Efesios 5:27, que dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
Por lo tanto, amigo católico, usted no necesita que ningún hombre mortal y pecador lo santifique, ya que Cristo santificó a su iglesia para presentarla a Dios sin macha ante Dios. Automáticamente al hacerse usted parte del cuerpo de Cristo, que es su iglesia, usted se santifica. Usted verá a Dios si sigue en esa santidad de vida dentro del cuerpo y teniendo a Jesús como su cabeza. ¡Esto no les dice la iglesia Católica a sus feligreses ingenuos y neófitos!
C).- Los Santos de la Biblia no estaban muertos
Es indiscutible que todos los santos católicos son difuntos, a pesar de que el Nuevo Testamento nos presenta a innumerables santos vivos que son mencionados en las epístolas paulinas (Ver sólo un ejemplo en Filipenses 4:21). Pues bien, siendo que en la iglesia Católica Romana no hay ningún santo vivo formalmente reconocido, ni siquiera el mismísimo "santo" Padre (recuérdese que a "su santidad" Juan Pablo II se le escogió para su beatificación y santificación recién cuando murió, y sin embargo lo llamaban "Santo Padre" cuando estaba vivo...¡una clara contradicción que no logro comprender!), esto significaría que difícilmente el catolicismo puede ser una iglesia santa. No hay feligreses vivos santos, no hay obispos vivos santos, no hay cardenales vivos santos, no hay monjas vivas santas, y no hay Papas vivos santos.
Y si no son santos, ¿qué son? ¿proto santos?¿cuasi santos?¿medio santos? No lo sabemos!
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