La moral del hijo del Reino
por Edwin Mauricio Alza
Entre la regulación mosaica que buscaba evitar las violaciones de las mujeres cautivas en tiempos de guerra y las enseñanzas del Mesías Jesús hay una gran diferencia. Con todo y proteger en algo la dignidad de la mujer cautiva procedente del pueblo pagano vencido, este mandamiento de la ley hace concesión a la codicia, a la concupiscencia del soldado israelita.
"Cuando salieres a la guerra contra tus enemigos, y Jehová tu Dios los entregare en tu mano, y tomares de ellos cautivos, y vieres entre los cautivos alguna mujer hermosa, y la codiciares, y la tomares para ti por esposa, a meterás en tu casa; y ella rasurará su cabeza, y cortará sus uñas, y se quitará el vestido de su cautiverio, y se quedará en tu casa: y llorará a su padre y a su madre por todo un mes; y después entrarás a ella, y tú serás su marido, y ella será tu esposa. Y si ella no te agradare, entonces la dejarás en libertad; no la venderás por dinero, ni mercadearás con ella, por cuanto la humillaste." Deuteronomio 21:10-15
Había también una ley que obligaba a pagar una indemnización al padre de una doncella seducida (algunos dicen forzada) el matrimonio era obligatorio.
"Cuando alguno hallare doncella virgen, que no fuere desposada, y la tomare y se acostare con ella, y fueren hallados; entonces el hombre que se acostó con ella dará al padre de la doncella cincuenta siclos de plata, y ella será su esposa, por cuanto la humilló; no la podrá despedir en todos sus días." Deuteronomio 22:28-29.
La enseñanza del Mesías Jesús es radical. No le da concesión a ningún apetito carnal y llama al arrepentimiento a su seguidor incluso sobre los pensamientos lujuriosos.
"Oísteis que fue dicho por los antiguos: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón."
Mateo 5:27.
Si no hay concesiones entonces en vano alguno tratará de racionalizar su condición para justificar su pecado. Debe arrepentirse y evitar los pensamientos lascivos para ser agradable a Dios. Es cierto que será una lucha de toda la vida pero no debemos abandonarnos a nuestros apetitos por más años de conflicto que hallamos pasado.
El hijo del Reino futuro cree que ninguna cautiva de guerra debe ser vulnerada en su dignidad. La facilidad con que podía ser aborrecida nos duele. También creemos que seducir a una doncella y yacer con ella furtivamente no es la mejor forma de empezar un hogar. Los que tal hagan tendrán una relación sin buena base amical y sentimental lo mismo que será un lastre para el buen desarrollo de un santo hogar.
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viernes, 23 de diciembre de 2016
lunes, 13 de junio de 2016
La Importancia de la santidad
¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE LA SANTIDAD?
¡Las 3 verdades de la santidad que el Catolicismo Romano no dice!
Por Mario A Olcese
Lo que la Biblia dice sobre la Santidad y que el catolicismo calla:
A).- La Santidad es un pre requisito para ver a Dios
Dice Hebreos 12:14, de este modo: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”. Aquí Pablo dice que nadie verá a Dios sin ser santo. No obstante, los católicos romanos dicen que los santos son unos cuantos escogidos por Dios que sirven de mediadores entre nosotros y la Deidad. Esto significaría, según la teología católica, que por más devoto que usted haya sido, si usted no es canonizado “post-morten” por la jerarquía católica romana para convertirse en un santo, ¡usted no podrá ver a Dios! Así que no se haga ilusiones, amigo católico, de creer que su mamita o su papito están con Dios en el cielo por más buenos que hayan sido, a menos, claro, que ellos hayan sido declarados santos por la jerarquía Católica Romana.
Hablo según la doctrina Católica Romana... ¡no según la enseñanza bíblica! Y no crea tampoco que usted verá a Dios y a todos los santos del pasado a menos que usted busque y obtenga su propia santificación como lo indica Pablo en Hebreos 12:14.
B).- La iglesia es Santa
Parece haber una confusión entre los Católicos Romanos sobre la naturaleza de la iglesia cristiana, creyéndose que ésta sólo está compuesta por el clero o los religiosos que usan sotana. Yo sinceramente me asombro cuando escucho a los periodistas católicos preguntarle al cardenal de mi país: ¿Qué opina la iglesia del aborto?, como si la iglesia fuera sólo el clero católico sin la inclusión de la feligresía “laica”. Pero a diferencia de los Católicos Romanos, la verdadera iglesia está compuesta de todos los creyentes bautizados, sin importar género, edad, clase social, profesión, y educación.
En Hechos 2 tenemos el informe de la primera iglesia del siglo I, y de ella se dice que estaba compuesta de todos aquellos que se convertían al Señor y eran bautizados. Dice Hechos 2:41,47: “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas…Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.
Así que si usted es bautizado en la iglesia del Señor, usted se convierte automáticamente en miembro del cuerpo de Cristo, que es su iglesia. Pero como Cristo (La cabeza) es santa, su cuerpo (dentro del cual está usted incluido) es también santo. No puede haber cabeza santa y un cuerpo no santo. Es por eso que la Biblia dice que la iglesia (el cuerpo de Cristo) es santa. Lea Efesios 5:27, que dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
Por lo tanto, amigo católico, usted no necesita que ningún hombre mortal y pecador lo santifique, ya que Cristo santificó a su iglesia para presentarla a Dios sin macha ante Dios. Automáticamente al hacerse usted parte del cuerpo de Cristo, que es su iglesia, usted se santifica. Usted verá a Dios si sigue en esa santidad de vida dentro del cuerpo y teniendo a Jesús como su cabeza. ¡Esto no les dice la iglesia Católica a sus feligreses ingenuos y neófitos!
C).- Los Santos de la Biblia no estaban muertos
Es indiscutible que todos los santos católicos son difuntos, a pesar de que el Nuevo Testamento nos presenta a innumerables santos vivos que son mencionados en las epístolas paulinas (Ver sólo un ejemplo en Filipenses 4:21). Pues bien, siendo que en la iglesia Católica Romana no hay ningún santo vivo formalmente reconocido, ni siquiera el mismísimo "santo" Padre (recuérdese que a "su santidad" Juan Pablo II se le escogió para su beatificación y santificación recién cuando murió, y sin embargo lo llamaban "Santo Padre" cuando estaba vivo...¡una clara contradicción que no logro comprender!), esto significaría que difícilmente el catolicismo puede ser una iglesia santa. No hay feligreses vivos santos, no hay obispos vivos santos, no hay cardenales vivos santos, no hay monjas vivas santas, y no hay Papas vivos santos.
Y si no son santos, ¿qué son? ¿proto santos?¿cuasi santos?¿medio santos? No lo sabemos!
¡Las 3 verdades de la santidad que el Catolicismo Romano no dice!
Por Mario A Olcese
Lo que la Biblia dice sobre la Santidad y que el catolicismo calla:
A).- La Santidad es un pre requisito para ver a Dios
Dice Hebreos 12:14, de este modo: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”. Aquí Pablo dice que nadie verá a Dios sin ser santo. No obstante, los católicos romanos dicen que los santos son unos cuantos escogidos por Dios que sirven de mediadores entre nosotros y la Deidad. Esto significaría, según la teología católica, que por más devoto que usted haya sido, si usted no es canonizado “post-morten” por la jerarquía católica romana para convertirse en un santo, ¡usted no podrá ver a Dios! Así que no se haga ilusiones, amigo católico, de creer que su mamita o su papito están con Dios en el cielo por más buenos que hayan sido, a menos, claro, que ellos hayan sido declarados santos por la jerarquía Católica Romana.
Hablo según la doctrina Católica Romana... ¡no según la enseñanza bíblica! Y no crea tampoco que usted verá a Dios y a todos los santos del pasado a menos que usted busque y obtenga su propia santificación como lo indica Pablo en Hebreos 12:14.
B).- La iglesia es Santa
Parece haber una confusión entre los Católicos Romanos sobre la naturaleza de la iglesia cristiana, creyéndose que ésta sólo está compuesta por el clero o los religiosos que usan sotana. Yo sinceramente me asombro cuando escucho a los periodistas católicos preguntarle al cardenal de mi país: ¿Qué opina la iglesia del aborto?, como si la iglesia fuera sólo el clero católico sin la inclusión de la feligresía “laica”. Pero a diferencia de los Católicos Romanos, la verdadera iglesia está compuesta de todos los creyentes bautizados, sin importar género, edad, clase social, profesión, y educación.
En Hechos 2 tenemos el informe de la primera iglesia del siglo I, y de ella se dice que estaba compuesta de todos aquellos que se convertían al Señor y eran bautizados. Dice Hechos 2:41,47: “Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas…Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos”.
Así que si usted es bautizado en la iglesia del Señor, usted se convierte automáticamente en miembro del cuerpo de Cristo, que es su iglesia. Pero como Cristo (La cabeza) es santa, su cuerpo (dentro del cual está usted incluido) es también santo. No puede haber cabeza santa y un cuerpo no santo. Es por eso que la Biblia dice que la iglesia (el cuerpo de Cristo) es santa. Lea Efesios 5:27, que dice: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, 26 para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra, 27 a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.
Por lo tanto, amigo católico, usted no necesita que ningún hombre mortal y pecador lo santifique, ya que Cristo santificó a su iglesia para presentarla a Dios sin macha ante Dios. Automáticamente al hacerse usted parte del cuerpo de Cristo, que es su iglesia, usted se santifica. Usted verá a Dios si sigue en esa santidad de vida dentro del cuerpo y teniendo a Jesús como su cabeza. ¡Esto no les dice la iglesia Católica a sus feligreses ingenuos y neófitos!
C).- Los Santos de la Biblia no estaban muertos
Es indiscutible que todos los santos católicos son difuntos, a pesar de que el Nuevo Testamento nos presenta a innumerables santos vivos que son mencionados en las epístolas paulinas (Ver sólo un ejemplo en Filipenses 4:21). Pues bien, siendo que en la iglesia Católica Romana no hay ningún santo vivo formalmente reconocido, ni siquiera el mismísimo "santo" Padre (recuérdese que a "su santidad" Juan Pablo II se le escogió para su beatificación y santificación recién cuando murió, y sin embargo lo llamaban "Santo Padre" cuando estaba vivo...¡una clara contradicción que no logro comprender!), esto significaría que difícilmente el catolicismo puede ser una iglesia santa. No hay feligreses vivos santos, no hay obispos vivos santos, no hay cardenales vivos santos, no hay monjas vivas santas, y no hay Papas vivos santos.
Y si no son santos, ¿qué son? ¿proto santos?¿cuasi santos?¿medio santos? No lo sabemos!
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