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martes, 23 de mayo de 2017

Corrupción textual: Perdido en las Traducciones





Corrupción textual: Perdido en la traducción 

Anthony F. Buzzard




Perdido en la Traducción
 El lector de la Biblia que supone que todas las traducciones le dan el sentido de los textos griegos originales deben darse cuenta que algunas de nuestras versiones modernas, en algunos versos, son definitivamente engañosas. Permítanme darles ejemplos muy obvios. Creo que todos sabemos que la lectura de la versión King James de I Juan 5: 7 está perpetuando una falsificación. El texto no puede haber sido parte del original y no aparece en el texto de los manuscritos griegos hasta el siglo 13. Fue introducido a partir de versiones latinas. "Que estas palabras son espurias y no tienen derecho a presentarse en el Nuevo Testamento es cierto" (Bruce Metzger, Un Comentario. Pruebas en el Nuevo Testamento, p. 715). Este verso que suena a trinitario no es citado por ninguno de los padres de la iglesia griega. Ciertamente se hubiera citado en algún lugar, si hubieran sabido de ella, en las interminables discusiones sobre la Trinidad.

Menos conocido para los lectores de la Escritura es la corrupción en I Timoteo 3:16, donde la King James lee: "Dios fue manifestado en carne." Las traducciones modernas con razón ven esto como una imposición sobre el original. Lo que apareció originalmente era probablemente "El que fue manifestado en carne ..." En algunos de los manuscritos griegos la palabra Dios, que en griego es theos (????) y que comienza con la letra "theta" (?), ha sido hábilmente insertada. Esto sucedió cuando los copistas "cocinaron" o manipularon el texto para hacerle decir lo que ellos (como Trinitarios) pensaron que debía decir. En este caso, en I Timoteo 3:16, esto no fue muy difícil. Así es como sucedió. La palabra griega para "el que" es os. Es muy fácil para crear la letra ? de la letra ?. Usted acaba de dibujar una pequeña línea horizontal en el interior del círculo, y la palabra se convierte en ?? (THS) en lugar de ?? (Os). Ahora, tenga en cuenta esto: ?? (THS) es la abreviatura de Dios (theos). Así, con un solo golpe hábil de la pluma "el que" se convirtió en "Dios." Y otro texto de prueba trinitaria entró en existencia.

Desde luego, no quiero dar la impresión de que nuestras Biblias son sustancialmente poco fiables. De ningún modo. El hecho es que las enseñanzas marco de Jesús acerca del Reino de Dios, el único Dios, y el mesianismo de Jesús son claras en todas las versiones (aunque algunos versos están dañados en la traducción, y, a veces, como hemos visto, en los manuscritos griegos).

La versión King James era en un hermoso Inglés en su tiempo, y su legado sigue vivo, pero es por desgracia desconocido en muchos lugares para el lector moderno. Se tiende a quitar la Biblia de la vida y la experiencia real y que sea "de iglesia." Sólo no parece ser el Inglés de hoy como lo fue en 1611 y todo filtro erigido entre el texto y nosotros debe ser evitado.

La King James, y muchas traducciones son engañosas en Juan 1: 1. Es un movimiento editorial por parte de los traductores poner una "W" mayúscula en "world": "En el principio era la Palabra".( la Reina-Valera dice: "el Verbo")

Se invita de inmediato al lector a perder la pista de la doctrina central de la Escritura que Dios es uno y no tres. Si había una persona, una Palabra (P mayúscula), "con Dios," Padre, hace dos que son Dios. Para la mente del lector, esto significa que hay dos Dioses! Si la palabra es una persona y es Dios, y si el Padre es una persona y es Dios, esto asciende a dos Dioses. Se trata de un abandono catastrófico del credo de Israel (Deuteronomio 6: 4.) Y de Jesús (Marcos 12: 28-34; Juan 17: 3).
Es interesante ver a David Stern, en su Comentario judío al Nuevo Testamento, luchar con su propio pensamiento judío en oposición a lo que se piensa que un cristiano debe creer, es decir, la Trinidad.

En la página 597, comienza afirmando correctamente que kurios, la palabra griega (señor) pueden significar el Señor Dios, o cualquier otra persona superior. Luego nos dice que Jesús es Jehová (el Señor Dios). "Creo que Filipenses 2 enseña que Jesús es YHVH." Él pregunta: "Pero, ¿en qué sentido es Jesús el SEÑOR? No es que el Padre sea Jesús, ni tampoco Yeshua [Jesús] agota el significado de YHVH [así, entonces no hay más que el YHVH de Jesús] ".
Stern, ahora tiene que luchar con la idea que él acaba de presentar que Jesús es YHWH y el Padre es YHVH.

La primera vez que expresa su inquietud: "No importa lo que se dice acerca de esto, que puede ser fácilmente mal interpretado de manera que parece incompatible con el Antiguo Testamento y, por tanto, incompatible con el judaísmo [puedo escuchar miles de Judios diciendo 'Amén'!]." "Obviamente, "Stern, continúa", cualquier persona que (1) habla del Padre y del Hijo por separado, (2) dice que 'son' YHVH y (3) se unirá al Shemá - "YHVH es uno' Deut. 6: 4, y se estira el lenguaje más allá de sus límites habituales ... El mismo Dios trasciende los límites humanos, no es de extrañar que su naturaleza no puede expresarse plenamente por el uso normal de la lengua a pesar de que la Torá utiliza el lenguaje cotidiano "(cursivas mías).

Pondero lo que Stern, tiene que hacer aquí. Él tiene que suavizar el delito de hablar del Padre como YHVH y de Jesús como YHVH en el sentido de un solo Dios. Se trata de "estirar el lenguaje más allá de sus límites habituales."

Puedo sugerir al respecto, que está abusando de lenguaje terriblemente. Stern, admite que la Biblia nos habla en el lenguaje cotidiano. ¿No es Dios lo suficientemente inteligente como para expresar en un lenguaje sencillo el hecho que Él es estrictamente una Persona? ¿No deberían los miles de pronombres en singular hacer el trabajo? Ni las innumerables referencias al Dios de Israel como una sola persona, sin igual, "al lado de quien no hay otro", que "es el único Dios, y no hay otros con él" - no deben estas expresiones del lenguaje sencillo y cotidiano hacer el trabajo?

Los estudios bíblicos están frustrados por la desafortunada idea que los creyentes deben decir "Jesús es Dios." Están, pues, comprometidos a más de uno que es Dios. Es una tragedia tratar de escaparse en declaraciones vagas acerca de Dios como quien está más allá de la lengua y que no puede decirnos cuántos Él es!

Volviendo a Juan 1: 1. La desafortunada puesta en mayúscula de la Palabra seduce al lector a pensar que dos personas son Dios. Esta es una desviación de la religión bien declarada de Jesús en Marcos 12: 28-34, donde estaba de acuerdo con el escriba unitario (profesional estudioso de la Biblia) que Dios es uno. Ese texto no va a desaparecer. Es así de simple. Pero el agregado, la corrección editorial de la Palabra en Juan 1: 1 arruina su sencillez. Crea una incómoda tensión en la mente de todos los que tratan de convencerse que las proposiciones "Jesús es Dios" y "el Padre es Dios" no suman dos Dioses. Ellas armonizan con todas las reglas del lenguaje que compartimos en común!

Jesús en Juan 17: 3 define su Padre como ¿Está claro "el único que es verdaderamente Dios."? ¿Eso es de alguna manera difícil? No lo creemos. Agustín estaba tan preocupado por este verso que realmente altera el orden de las palabras de Juan. Se alteró el texto de la Biblia para adaptarse a su propia teología. Agustín en sus Homilías sobre Juan declaró que Juan, es decir, la Biblia, debería haber dicho, "Tú, Padre y Jesucristo, el único Dios verdadero."

¿Qué pruebas tienen que ser presentadas al público para que exijan una explicación de sus líderes en este asunto de la definición del Dios del universo? ¿Cuántas pruebas, cuántas armas tienen que producirse antes que el público comience a entender que la forma en que las iglesias tratan la Biblia debería ser clasificada como criminal?
Tome un último ejemplo. La Nueva Versión Internacional, la Nueva Versión Internacional, corrompe el griego original en el asunto de la identidad de Jesús. Sé que nuestros lectores comprenden la diferencia significativa entre "ir" y "volver." El Nuevo Testamento griego distingue a esas dos ideas con claridad.

Ahora mira la VNI en Juan 16:28 y 20:17. En esos dos pasajes Jesús habló de "ir al Padre" (16:28) o "ascender al Padre" (20:17). Pero mira lo que la NVI ha hecho. En 16:28, palabras se ponen en boca de Jesús, que alteran lo que dijo: "Dejo el mundo y vuelvo al Padre" ¿volver al Padre? ¿Quiere decir que él recuerda haber estado con el Padre antes de nacer? La NVI nos quiere hacer creer eso, pero las palabras de Jesús se pierden en la traducción. Jesús no dijo nada aquí acerca de regresar al Padre. Él dijo que "iba al Padre."
En Juan 20:17 la misma falsa idea es comunicada por la NVI: "Todavía no he vuelto al Padre ... Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios." Pero Jesús no dijo eso. Él dijo: "Yo todavía no he subido al Padre ... Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios."
Incluso los escritores de comentarios han sido condicionados a escuchar a Jesús decir cosas que no dijo. R.V.G. Tasker, escrito en el Comentario Tyndale sobre John, informa que Jesús "volvió" o "regresó" a Dios (pp. 167, 211, 222). (Tasker por cierto dice que el Hijo de Dios no era el mismo que cuando había llegado. Él vuelve con una naturaleza humana asumida que no tenía originalmente. Así que la Trinidad es ahora cambiada radicalmente!)

viernes, 1 de julio de 2016

Antecedentes históricos de la lengua griega

Capítulo primero

ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA LENGUA GRIEGA



Los testimonios más antiguos de la lengua griega los encontramos en las tablillas micénicas (siglos XV a XII a. C.). Se trata de tablillas de arcilla cocidas fortuitamente en los incendios de los palacios de Cnoso, Pilo, etc., que nos han conservado las primeras palabras y frases escritas de la lengua griega. Son sólo unos escuetos documentos de los inventarios o archivos palaciegos de la civilización minoico-micénica, pero de gran interés para el lingüista y el historiador del mundo antiguo.

La literatura empieza con los poemas atribuidos a Homero, compuestos en el siglo VIII a. C., en la misma época en que en Grecia se introduce y se adopta definitivamente el alfabeto, de origen fenicio.

Con Homero comienza no sólo la literatura griega, sino la tradición literaria occidental. Sus dos grandes poemas, la Ilíada y la Odisea, se constituyeron pronto en los textos fundacionales de toda la literatura antigua. Se recitaban en las fiestas y los niños griegos los aprendían de memoria en las escuelas. Los griegos inventaron luego, una tras otra, las formas literarias clásica: tras la épica, vino la lírica coral y monódica, la prosa de la historiografía, la oratoria, la filosofía y los tratados científicos, y luego el teatro poético, con sus dos formas arquetípicas de la tragedia y la comedia.

Pero esa literatura no está escrita en un griego común, como suponemos que fue el de la etapa primitiva, después de que los griegos entraran en la península helénica y que se confirmara allí la separación lingüística del griego respecto de otras lenguas indoeuropeas, sino que se nos presenta ya con una clara variedad dialectal. Homero compone sus poemas en una forma literaria un tanto artificial, la lengua de la épica, que es la del dialecto jonio mezclado con formas eolias y algunos arcaísmos, mientras que la lírica monódica de Safo y de Alceo (ambos de Mitilene, en la isla de Lesbos) está escrita en eolio, y la lírica coral, la de Píndaro de Tebas, por ejemplo, está escrita en dialecto dorio. En la literatura se refleja, pues, desde época temprana una fragmentación del griego en varios dialectos, que tienen su base en la geografía y la historia de los diversos pueblos de la Grecia antigua.

Fundamentalmente se distinguen cuatro grandes grupos dialectales: el jónico-ático, el eolio, el arcadio-chipriota, y el dorio en un sentido amplio (que comprende también al llamado griego del Noroeste junto al dorio propiamente dicho). Los tres primeros pueden agruparse en lo que se llama el griego "aqueo", frente al dorio en sentido amplio.

Lo que llamamos griego clásico es, ante todo, el ático del siglo V y IV a. C., la lengua de la prosa y del teatro ateniense, la forma del griego que se utilizaba en la Atenas del siglo de Pericles, la de Platón y los grandes oradores y dramaturgos. El dialecto ático tiene desde el punto de vista de la cultura clásica un claro predominio sobre los demás, que se corresponde bien con el papel central de Atenas en el pensamiento y la ilustración del período clásico. La ciudad de la democracia, el teatro y la filosofía, mantuvo un esplendor intelectual y artístico paralelo a su poder político durante el llamado siglo de Pericles, y todavía después de la pérdida de su hegemonía política siguió siendo largo tiempo el centro de la cultura griega por excelencia.

La repartición dialectal del período clásico era del modo siguiente: el jonio se hablaba en Asia Menor, las islas Cícladas, y la larga isla de Eubea; el ático, como su nombre indica, en el Ática; el eolio estaba extendido por Tesalia, Beocia, la isla de Lesbos y la zona costera minorasiática de enfrente; el arcadio era hablado en la zona de Arcadia, en el Peloponeso, y el chipriota en la isla de Chipre; el dorio se hablaba en la mayor parte del Peloponeso, en las islas colonizadas por dorios, como Creta, Rodas, Cos, Tera y otras, y en diversas partes del Sur de Italia (la Magna Grecia) y Sicilia. El llamado griego del Noroeste, muy semejante al dorio, en la región cercana al Adriático, el Epiro y zonas vecinas.

Pero, por otro lado, conviene notar que el dialecto jónico está muy próximo al ático, ya que los jonios, que poblaron la zona costera de Asia Menor en los siglos X y IX a. C., procedían en gran parte del Ática y conservaron muchos rasgos del dialecto común a sus antepasados, los pobladores de la comarca de Atenas.
El jonio evolucionó desde ese fondo común arcaico a rasgos más singulares en la zona costera, una zona próspera que muy pronto realizó importantes avances culturales de la civilización helénica: allí se desarrolló la gran épica homérica, allí surgió la filosofía y la historiografía, y con ellas la primera prosa griega. También se escribe en jonio el género poético de la elegía y el yambo. En la isla de Lesbos, de población eolia, surgieron, ya en el siglo VI a. C., dos grandes poetas cuya personalidad y obra marcó para siempre la poesía antigua: Safo y Alceo, que escribieron en el dialecto local eolio. La tradición de las fiestas impuso el dialecto dorio para la poesía coral, que tiene en la época clásica su manifestación más lograda en los epinicios de Píndaro y Baquílides.

La Koiné o lengua común.
A partir de la unificación de Grecia bajo Filipo de Macedonia, el dialecto ático, ligeramente alterado en contacto con los demás dialectos, se impuso como lengua literaria en toda Grecia y se extendió con las conquistas de Alejandro Magno a todo el Oriente.

En este periodo, llamado helenístico, el dialecto ático, hablado por las clases cultas, los mercaderes y los emigrantes, se convirtió en lengua común por todo el Oriente Próximo. Al mezclarse los griegos con otros pueblos, la lengua cambió; el ático se convirtió en la base de una nueva forma del griego, la koiné (la norma), que se extendió por todas las áreas de influencia griega. Durante el imperio helenístico la koiné fue la lengua de la corte, de la literatura y el comercio.

Esta gradual divergencia de la lengua de Platón y Demóstenes fue contemplada por los puristas como una decadencia, marginando su uso escrito lo que creó una sima entre la lengua cotidiana y la arcaizante, poniéndose de moda publicar manuales de buen uso de la lengua en los que equivalentes áticos de las innovaciones koinés eran recomendados para la imitación del estudiante.

El dialecto así formado se llamó lengua común -he koine dialektos- y en ella escribieron sus obras, entre otros, el Filósofo Aristóteles, el historiador Polibio y el moralista Plutarco.
Asimismo este dialecto constituye el fondo del griego bíblico, así del Antiguo como del Nuevo Testamento, siendo la base de la traducción de la Septuaginta hecha en el siglo III a. C. Numerosas inscripciones permitieron a los estudiosos trazar su progresión a expensas de los antiguos dialectos, al menos en la lengua del comercio y de la administración, aunque algunos dialectos rurales lograron sobrevivir hasta el siglo II d. C. La koiné fue la lengua coloquial en el Egipto urbano, pudiendo estudiarse su existencia por los papiros que se remontan hasta el siglo IV a. C. A grandes rasgos se puede decir que su periodo se extiende desde las conquistas de Alejandro en el siglo IV a. C. hasta el reinado de Justiniano en el VI d. C.

Con todo, los dialectos griegos fueron desapareciendo al extenderse el uso de la lengua griega como la lengua de cultura y de uso comercial y civilizador en todo el Mediterráneo oriental y en los territorios conquistados por Alejandro Magno, a fines del siglo IV a. C., y administrados luego por sus sucesores. Aunque el imperio universal de Alejandro se fragmentó en varios reinos, se mantuvo la unidad cultural superpuesta a las lenguas locales.

La lengua común griega o “? ????? ?????????” se impuso como una especie de lingua franca en todo un inmenso dominio cultural, desde las fronteras de la India hasta Egipto y de allí hasta el sur de Italia, como el vehículo de la civilización y la cultura, con un impulso arrollador. El griego fue la lengua de la cultura en todo el ámbito de la civilización helenística, en su etapa alejandrina y después. En esa civilización de ansia universal y de tan dilatados horizontes ya no importaban las sutiles diferencias o tonos dialectales, sino que se usaba para la comunicación una forma del griego que había borrado todas esas variantes menores.

La Koiné se había formado esencialmente sobre el ático, la lengua de los grandes prosistas, oradores y filósofos, pero sin conservar ciertos arcaísmos de ese dialecto e incorporando algunos vocablos del jonio y del dorio. En ese mundo helenístico ya no era Atenas la capital cultural, sino que durante siglos el helenismo de ideales cosmopolitas irradiaba desde otras grandes ciudades, más populosas que la vieja ciudad de Pericles, como Alejandría, Pérgamo, Éfeso o Antioquía, y el griego era usado por gentes de orígenes y razas muy diversas.

La Koiné era la lengua a la que se tradujeron los textos del Antiguo Testamento y en la que se escribieron los del Nuevo, la que utilizaban los filósofos y los mercaderes, los gobernadores de Oriente, ya fueran griegos o romanos, la que escribieron los autores de más renombre y los más populares del helenismo, sea cual fuera su procedencia, incluso en los siglos áureos del Imperio Romano, como hicieron, por ejemplo, Plutarco, Luciano, Plotino, o novelistas como Heliodoro. Los romanos hablaban y escribían griego en la zona oriental del Imperio, y en Roma se estudiaba el griego en las familias patricias o con intereses culturales. Era la lengua de la filosofía y de la ciencia. Es muy sintomático que el emperador Marco Aurelio (120-180), que no tenía, ni tampoco su familia, relación alguna con Grecia, escribiera sus apuntes más íntimos o Soliloquios en griego.

La koiné se dividió en dos niveles: la literaria o culta y la lengua vernácula o popular. Usaron y hablaron la lengua culta las clases superiores educadas que hasta la conquista romana mantuvieron una vida artística e intelectual plena de vigor e independencia, y aunque no olvidaron a los grandes escritores de tiempos anteriores, desarrollaron una lengua que expresara sus nuevas necesidades, concretamente las relacionadas con las ideas abstractas del ámbito de la filosofía, la gramática, las ciencias físicas y las sociales.

El filosofo Aristoteles fue un maestro de la lengua Koinè, logrando altos niveles de musicalidad que se puede apreciar en el siguiente párrafo de ???? ????? (Tratado del Alma) ??????? ?????? (Libro Primero) ????????? ?' (Capítulo
??? ???? ????? ????????. (Partiendo del supuesto de que el saber es una de las cosas más valiosas y dignas de estima y que ciertos saberes son superiores a otros, bien por su rigor, bien por ocuparse de objetos mejores y más admirables, por uno y otro motivo deberíamos con justicia colocar entre las primeras, la investigación en torno al alma. Más aún, parece que el conocimiento de ésta contribuye notablemente al conjunto del saber y muy especialmente al que se refiere a la Naturaleza: el alma es, en efecto, como el principio de los animales. Por nuestra parte, intentamos contemplar y conocer su naturaleza y su entidad, así como cuantas propiedades la acompañan: de éstas las hay que parecer ser afecciones exclusivas del alma, mientras que otras parecen afectar además, y en virtud de ella, a los animales como tales).
Para concluir estas líneas, es meritorio ilustrar que la versión más antigua del Nuevo Testamento se encuentra en el El Códice Sinaítico o Codex Sinaiticus, un manuscrito de la Biblia Griega del siglo IV (330-350).