miércoles, 7 de abril de 2010

Una fórmula para el éxito

Publicó David Franco

Hoy me reglaron con este versículo bíblico, uno de mis favoritos:

"Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien" (Josué 1:8).


Cuando jovencito, me parecía una fórmula especial para el éxito en "todo" lo que se me ocurriera emprender. Pensaba que si leía la Biblia y trataba de vivir conforme a lo que en ella encontraba, entonces Dios bendeciría todo lo que yo hiciera.

Bueno, digamos que eso es verdad, sin embargo, he de decirte que hoy entiendo realmente esta fórmula: si leemos su Palabra, meditamos en ella, la hacemos parte integral de nuestros pensamientos y acciones, entoces todo lo que emprendamos será siempre con la mira puesta en Jesús y buscando hacer su voluntad.

Cuando te has rendido al señorío de Cristo
tú mueres a tu propia vida y Él empieza a vivir en ti, por lo que, cuando emprendes algo nuevo, será buscando complacerle y honrarle.


Eso es ya en sí mismo un éxito; cualquier bendición que llegue posteriormente, será consecuencia de nuestra obediencia y de la misericordia de Dios.
Nunca será el fin que perseguimos al obedecerlo.

La fórmula funciona, los que a veces no funcionamos somos nosotros a causa de nuestra avaricia y egoísmo.

¿Cuál es tu fin, tu búsqueda, tu meta, tu deseo en esta vida?

¿Qué clase de éxito quieres? ¿El que Dios promete o el que el mundo te ofrece? En tu respuesta está la evidencia de tu identidad.

Yo quiero la clase de éxito que Dios promete en Josué 1:8 y deseo para ti exactamente lo mismo.

No hay comentarios: